La independencia de trece colonias británicas en Norteamérica dio lugar a una nueva nación: los EE.UU., el primer estado independiente del Nuevo Continente.
La dependencia colonial y los continuos abusos sufridos en algunos territorios de América del Norte originaron el movimiento anticolonial contra Inglaterra.
Aunque no haya tenido mucha resonancia histórica, Carlos III de España, como Luis XVI de Francia, prestó apoyo económico y militar a los colonos americanos.