Cualquier persona puede padecer esta dolencia, pero existen grupos de mayor riesgo como lo son corredores y trabajadores que requieran permanecer de pie largas jornadas de tiempo. Una de las formas más recomendadas de combatir esta enfermedad es elegir correctamente el calzado.

Una modificación en las zapatillas, un cambio de entrenamiento o variar la forma de nuestra pisada puede desencadenar los síntomas. Si eres corredor habitual se recomienda no comenzar la práctica de ejercicio de forma repentina ni elevar drásticamente las cargas de trabajo luego de largas jornadas sin realizar ejercicios.

Tanto para carreras o deportes que impliquen saltos y movimientos bruscos el calzado que se ajuste a nuestra pisada y que posea una alta capacidad de amortiguación se hace sumamente necesario. En el caso de corredores de largas distancias es recomendable una correcta elección del espacio de práctica, la suavidad del terreno influye a la larga en la aparición de dolores en los pies.

Condiciones que debe reunir un calzado ideal

Lo primero es el tamaño, los pies pocas veces son simétricos y de las mismas dimensiones, a lo largo del día se pueden inflamar por el ejercicio realizado o simplemente al caminar alguna distancia. Es recomendable elegir la talla que nos va mejor en el pie más grande y comprar nuestros zapatos en la tarde previendo la inflamación que sufren los pies.

La confortabilidad y la capacidad amortiguadora son aspectos importantes. Un calzado incomodo y de suela muy dura aumenta la sensación de cansancio en menor tiempo y trasmiten directamente los impactos producidos al correr o caminar.

Es recomendable un talón que recoja el tobillo elevando la parte posterior, protegiendo de esta forma la zona del tendón de Aquiles. No se recomienda utilizar tacones de más de 3,8 cm en chicas y evitar los zapatos puntiagudos o que no incorporen cordones.

Soportes ortopédicos

El uso de zapatos ortopédicos o con aparatos que ayuden a prevenir esta dolencia es una técnica altamente recomendada. Los soportes para el arco plantar se recomiendan en calzado nuevo, su función es aliviar la presión sobre el ligamento de la fascia plantar y ayudar a reducir el impacto de la carrera.

Los zapatos diseñados para la práctica de ejercicios físicos se fabrican teniendo en cuenta las exigencias a las que serán sometidos, su capacidad de amortiguación y confortabilidad es superior a otros tipos de calzados. Los zapatos atléticos o deportivos son una buena elección, pero debemos tener en cuenta que sus cualidades se van perdiendo con el uso que le demos. Es necesario cambiarlos cada cierto tiempo para renovar los beneficios que nos aportan.

Lo mismo ocurre con las plantillas para la zona plantar, su confortabilidad y elasticidad decae con el tiempo y un cambio regular renueva su eficacia en la prevención de la fascitis plantar.

Consejos para deportistas

Realizar correctamente los ejercicios y corregir posturas inadecuadas ayuda a prevenir futuras dolencias. La carrera no siempre la realizamos correctamente ni en el terreno adecuado, una correcta información sobre la actividad que realizamos nos ayudara a evitar futuras lesiones.

Una de las partes más importantes del entrenamiento deportivo es el calentamiento, realizar correctamente esta fase nos prepara adecuadamente para el esfuerzo posterior. Como en cualquier otra enfermedad, la prevención y un diagnóstico temprano es la clave para evitarla.