
- Mizuno Wave - mizuno.com
En los últimos años el mercado del calzado para practicar la carrera al aire libre ha tenido una verdadera revolución. Calzados adaptados al pie y al objetivo del atleta, cada vez más cómodos resistentes y ligeros. Lo cierto es que ante un enorme abanico de marcas y precios resulta fácil perderse y no saber cuál es la zapatilla deportiva más conveniente para la práctica de la carrera.
Calzado de trail y calzado de carrera
Lo primero que se observa es que el calzado es sumamente especializado. Unas zapatillas pensadas para el tenis, basket o deportivas en general no darán las prestaciones buscadas. Una vez en la sección de running o atletismo, hay que decidir si se va a correr principalmente por terrenos llanos o la idea es realizar carreras de montaña con obstáculos como piedras, paso de ríos o pequeñas trepadas.
Si la idea es comenzar a entrenar para realizar carreras populares, participar en alguna prueba o sencillamente por salud y diversión en la ciudad o parques próximos, la decisión depende de las características del corredor. Es probable que un atleta de más edad, con sobrepeso o con algún tipo de movilidad restringida tendrá que mirar con más cuidado qué zapatilla es la conveniente.
Calzado de entrenamiento versus calzado de competición
Las zapatillas de carrera de entrenamiento suelen ser de tejido resistente y con una entresuela con gran capacidad de absorción. En la carrera, frente a otros deportes, lo normal es realizar movimientos repetitivos que provocan carga siempre sobre las mismas zonas, mucho más cuando el entrenamiento se realiza sobre superficies duras. Si un corredor sale de tres a seis veces por semana, es fácil que supere los 80 o 100 kilómetros semanales, con el desgaste que supone para el material, al tiempo que debe evitar el de músculos tendones y articulaciones.
Por ello es necesario escoger un material resistente, cómodo y protector frente al impacto de las pisadas. Frente a ellas, las zapatillas de competición buscan aprovechar la fuerza de tracción, por lo que absorben menos, al tiempo que se da importancia al menor peso, por lo que se evitan refuerzos, costuras y otros elementos que otorgan mayor duración. Dado que no son precisamente baratas, las zapatillas de entrenamiento deben ser la elección, a no ser que se busquen grandes marcas en competición.
Tipos de pisada y zapatillas
Buscar una buena zapatilla de entrenamiento es también algo que depende del corredor. Para los grandes pronadores (pisada más acentuada en la parte interna del talón) o supinadores (acentuada en la parte exterior) será más difícil y algo más caro dar con la zapatilla ideal que para las personas con pisada neutra. Aunque una plantilla personalizada puede ayudar, la elección de la zapatilla es la parte más importante.
Dos marcas fabrican las zapatillas con mayor tecnología en estos momentos: la casa Asics y New Balance. Esta última permite además elegir entre diversos anchos y tipos de pie. Saucony y Mizuno fabrican calzado muy técnico, ligeramente más barato, aunque no permiten una gran elección de modelos entre su gama media-alta. Pese al prestigio y la publicidad invertida, otras casas no han logrado fabricar calzado que tenga aceptación entre los atletas. La gama alta de Kalenji (Decathlon) tiene modelos muy aceptados e inspirados en Asics por un precio más económico.
La importancia de elegir bien
Aunque es cierto que las zapatillas de atletismo o carrera son de todo menos baratas, evitar lesiones, correr cómodo y una larga duración dan el verdadero valor a la compra realizada. No dejarse llevar por la publicidad, escuchar a otros corredores y ver qué zapatilla se ajusta al tipo de carrera debería ser la guía a la hora de ir a adquirir este calzado. No pocas lesiones articulares y sobrecargas proceden del uso de un calzado inadecuado. Se trata de correr para disfrutar y mejorar la salud, no para exhibir las zapatillas de moda.
