La gama es totalmente amplia a la hora de comprar. Las zapatillas no son todas iguales y deben responder a distintas necesidades. Algunas deberán amortiguar más el impacto y otras proteger la espalda y las articulaciones. Pero todas deben ser cómodas para alcanzar un mejor rendimiento.

Los principales riesgos de usar un calzado deportivo equivocado son la aparición de ampollas, tendinitis o distorsiones varias.

Zapatillas básquet: cuidar los tobillos

Deben tener una alta capacidad de amortiguación y una buena resistencia lateral para soportar los bloqueos en cualquier dirección. El cierre de la bota que cubre los tobillos debe permitir la movilidad y al mismo tiempo proteger de las distorsiones.

Si el suelo es de cemento, deben ser todavía más reforzadas y la suela bien marcada para una mejor adherencia. Sobre el parqué se puede utilizar una suela más blanda.

Calzado deportivo para fútbol: tapones variables

Debe ofrecer estabilidad en el terreno y mantener el pie en la posición justa. La puntera debe ser muy flexible para favorecer el impulso a la velocidad.

La parte superior necesita suavidad para que sea sensible al contacto con la pelota, mientras en el talón debe ser más alta para ajustar mejor.

La altura de los tacos depende del terreno de juego: sobre césped se aconsejan seis tacos de aluminio, mientras que en terrenos duros, trece de goma.

Zapatillas trekking: cuidado con las piedras

Tiene que ser ligera pero resistente para proteger el pie aislándolo de las piedras. La capellada debe ser resistente al agua (nobuk impermeable). Es preferible una suela con bordes troncos que absorba al máximo el impacto.

Zapatillas para correr: elegir la estabilidad

Las zapatillas de footing cambian en base a tres parámetros: el peso de la persona, el ritmo de la carrera y la forma de apoyar el pie. La suela debe amortizar el peso del cuerpo para evitar dolores de talón o espalda. La parte superior debe ser reforzada en la punta y los laterales para evitar las ampollas.

Gimnasio: comprar zapatillas deportivas un poco más altas

No tienen que ser muy pesadas y la suela debe ser lo suficientemente alta en la parte posterior para resguardar el talón de Aquiles. Es mejor en cuero y con un buen acordonado para asegurar la estabilidad del pie durante el movimiento.

Zapatillas volley: elegir la caída suave y con amortiguación

Años atrás se usaba un calzado deportivo muy liviano sin tener en cuenta la altura de los jugadores ni los centímetros que alcanzan en el salto.

Esta zapatilla tiene que resistir a los saltos extremos, pero también garantizar una buena amortiguación en el momento de la caída.

Zapatillas tenis: depende del terreno

Deben tener una óptima adherencia sin que impida los movimientos rápidos y las frenadas. La suela debe ser baja. Es muy importante el interior de este calzado que tiene que ser particularmente reforzado para minimizar el impacto y prevenir dolores en las puntas.

En terrenos de tierra la suela más indicada es la de diseño “espina de pez”, ya que permite deslizarse asegurando estabilidad y frenada. Sobre cemento se prefiere una suela de simetría simple. En canchas sintéticas debe ser lisa.

Ciclismo: deporte que exige un 100% de liviandad

Las zapatillas ideales para pedalear tienen que ser necesariamente livianas con la parte superior de nylon. La suela necesita de pequeños tacos antideslizamiento para cuando se apoya el pie en la tierra (bicicleta de paseo) o el clásico gancho en el pedal (bicicleta de carrera). El cierre ideal es con doble o triple velcro que garantiza una fácil regulación.

También las medias son muy importantes para acompañar las zapatillas. En el fútbol deben ser gruesas para proteger el pie y la parte inferior de la pierna, en el gimnasio es necesario que sean delgadas pero adherentes y en el tenis deben tener espuma en la planta del pie para absorber el sudor.

La práctica de cualquier deporte traerá un mejor rendimiento y mayor bienestar si se elige un correcto conjunto de zapatillas y medias.