Robin, Aqualad, Kid Flash, Speedy, Superboy, Miss Martian y Artemis. Estos seis jóvenes héroes son, quizá y con el permiso de Supergirl, los seis sidekicks adolescentes más conocidos del universo DC. Y ellos, bajo la sombra de la Liga de la Justicia, protagonizan la serie de dibujos animados Young Justice. Su primera temporada se compone de 26 episodios repletos de acción, con un tono más marcadamente oscuro que la mayoría de series de animación basadas en cómics de superhéroes y un entretenimiento al que se le pueden poner muy pocas pegas.

Más de un año de emisión en EE UU

La primera temporada de Young Justice, creada por Greg Weisman (El espectacular Spiderman) y Brandon Vietti (Batman. Capucha roja), consta de 26 episodios, emitidos en Estados Unidos entre el 7 de enero de 2011 y el 21 de abril de 2012. Tras varios parones que han prolongado la emisión de la serie durante más de un año, esta primera tanda se juntó con el comienzo de la segunda temporada. Young Justice narra, cronológicamente, los acontecimientos que se producen en las vidas de sus protagonistas entre el 4 de julio y el 1 de enero de un año indeterminado pero claramente anclado en el presente.

Los jóvenes héroes adolescentes se sienten preparados para trabajar en misiones de altos vuelos. Ese es el tema con el que arranca la serie. El episodio piloto de la serie deja sus intenciones muy claras desde el título, Independence Day (El día de la independencia), que juega con la fecha en la que se produce y las aspiraciones de los héroes. El grupo arranca con Robin, Aqualad, Kid Flash y Speedy. Éste pronto se alejará del mismo, que acogerá casi desde el inicio a Superboy y Miss Martian, y algo más tarde a Artemis, la nueva aprendiz de Green Arrow. Finalmente entrarán Zatanna y Rocket. Más de medio centenar de personajes adolescentes del Universo DC se evaluaron para decidir la alineación definitiva del grupo.

Continuidad en el Universo DC

Young Justice no transcurre en el mismo universo que las series basadas en personajes de DC Comics más conocidas, desde Batman. The Animated Series a Justice League Unlimited, sino que pretende iniciar una nueva continuidad. No es, tampoco, una adaptación directa del cómic Young Justice (su responsable, Peter David, escribió un episodio de la serie), por lo que son apreciables bastantes cambios con respecto a la identidad o la edad de algunos personajes. A lo que aspira la serie, y ahí quizá entran en juego sus mayores aciertos y sus mayores defectos, es a ofrecer una mirada propia al Universo DC en su conjunto desde la perspectiva de un grupo de superhéroes adolescentes.

El mayor acierto es que los protagonistas hacen frente a amenazas de gran calado (desde Lex Luthor a Vandal Savage), con las que tienen que lidiar al mismo tiempo que se enfrentan a sus demonios interiores o a sus egos. El mayor defecto estriba en que, poniendo el foco en estos personajes, a veces los grandes nombres del Universo DC se ven superados por la capacidad de los adolescentes o apenas juegan un papel de comparsa introductoria. Es difícil asumir que Batman es, en ocasiones, un mero asignador de misiones para los jóvenes héroes, aunque presencias como la de Canario Negro enseñando técnicas de combate a los chicos son totalmente adecuadas.

Un topo en ‘Young Justice’

Si bien el tema inicial es el deseo de estos héroes adolescentes de hacerse mayor, pronto la historia se convierte en la búsqueda de un topo, de un traidor. Siendo ésta una trama capital en prácticamente cualquier cómic de superhéroes en cualquier medio, encuentra aquí una de sus mejores versiones apoyándose en la adolescencia de sus protagonistas. Los egos son mayores, la arrogancia también. La trama funciona de principio a fin sin obstaculizar la acción predominante en todos y cada uno de los episodios de la primera temporada. La búsqueda de un líder adecuado para el grupo también se adecúa perfectamente a este marco.

Young Justice no es una serie de blancos y negros, y eso se agradece. Aún teniendo protagonistas adolescentes, se busca su lado oscuro. La preocupación de Miss Martian por que sus compañeros conozcan su verdadera aspecto, la ira de Superboy sabiéndose un clon de Superman que nunca alcanzará su misma plenitud en cuanto a sus poderes, la arrogancia de Speedy viéndose por encima del grupo o la eterna preocupación de Robin de no estar a la altura de lo que le pide Batman son tramas desarrolladas con categoría en la serie.

Diseño y animación intachables

El diseño de producción es notable. Mezclando diferentes elementos históricos de cada personaje, Young Justice es capaz de ofrecer versiones creíbles e individualizadas de cada uno de sus protagonistas. Batman y Robin comparten elementos de diseño, pero éstos no tienen nada que ver con la apariencia de Aqualad. Las alteraciones en los uniformes para misiones de incógnito pueden parecer superfluas, pero encajan en el tono que quiere adoptar la serie. Incluso los alivios cómicos, en manos de Kid Flash, son un acierto en una serie de marcado acento adulto.

Es ciencia ficción de cómic de superhéroes, sí, pero seria y oscura. Y eso queda también meridianamente claro con el estilo de la animación, que queda en manos de MOI Animation, un estudio surcoreano, y Warner Bros Animation. La mezcla entre el trabajo de ambos da personalidad a la serie. Se dejan ver algunas influencias del anime, pero predomina un toque clásico norteamericano con tonalidades más oscurecidas que en otros títulos anteriores basados en personajes de DC Comics.

‘Young Justice’, una gran serie

Sus 26 episodios hacen de Young Justice una gran serie. Aunque lastrada por la intermitente emisión, que deja los primeros episodios demasiado lejos, su visión continuada evidencia que hay un gran trabajo por detrás, que las tramas funcionan, que los personajes están muy bien construidos, con fidelidad a lo que pueden esperar los aficionados al cómics, y que la acción es sobresaliente. Una gran serie de superhéroes.