Yokai es la denominación para múltiples figuras de la mitología japonesa, la mayoría malévolos; aunque hay leyendas de Yokais que ayudan a las personas y a los viajeros perdidos; dentro de este inmenso grupo de criaturas existen animales, figuras humanas con aberraciones, demonios y trolls, y también hermosas figuras como Yuki-onna la dama de las nieves; además de objetos que al cumplir cien años de ser creados cobran vida.

Origen mito y leyendas

Los Yokai siempre han sido parte indispensable del folclore japonés, casi siempre como entidades maléficas de la noche y traviesas criaturas amantes del dolor humano; dentro de la concepción dual del equilibrio de las culturas orientales los Yokai son la representación del lado oscuro del mundo, de la noche; mientras que los humanos son los habitantes de la luz y el día.

Comúnmente los Yokai poseen capacidades mágicas y son mucho más poderosos que los mortales, pero existen los cazadores de demonios, los taijiya que usaban supuestas invocaciones de espíritus sagrados y de la naturaleza para combatir a los demonios; solo ellos y monjes budistas con la bendición de Buda podrían hacerles frente.

Hay múltiples leyendas Yokai, de hecho cada pequeño pueblo contaba con sus propias leyendas de los seres de la noche que hacían perder a los viajeros o se alimentaban de ellos; también existen los reacios a permanecer cerca de los humanos, o los que viven entre los humanos y se aprovechan de ellos como es el caso de Nurarihyon, que además en muchas leyendas es considerado como el líder de todos los Yokai, se dice que tiene forma de un anciano con la cabeza alargada hacia atrás y se mete en las casas engañando a sus propietarios, cambia las cerraduras y no deja entrar a los dueños; después de acabar con toda la comida y destruir los muebles sale de la casa para buscar otra.

Tipos de Yokai

Existen muchos tipos de Yokai, pues dentro de ellos se puede clasificar a cualquier monstruo, fantasma o demonio de la tradición japonesa entre ellos está los que tienen forma de animales, como Inugami, representación demoníaca del perro, tanuki animal con capacidades maléficas parecido al mapache, hebi la serpiente y hasta bakeneko y nekomata como representación del gato, la mayoría de los Yokai animales pueden transformarse y adquirir apariencia humana, pero sin perder ciertos rasgos animales como las orejas o la cola.

Los Yokai son tan variados que su clasificación es compleja, pues existen criaturas tales como pequeños duendes que en lugar de su cabeza tienen un pez entero, o sapos con un solo ojo dentro de su boca, o el conocido ami-kiri-kiri, criatura cuyo única actividad es cortar las redes para los mosquitos.

Existen también transformaciones humanas, que algún día fueron humanos que se transformaron en seres terroríficos, por sus actos, como por ejemplo Gyuki Umewakamaru quien nació como humano que pierde a su padre a muy temprana edad y fue llevado a un templo, posteriormente busca a su madre quien ha sido víctima de un Yokai llamado Gyuki, este lo engaña hasta comérselo, pero su fuerza y odio son tan grandes que se convierte en un Yokai y mata a Gyuki, y por eso se lo conoce con el nombre de este.

Oni, ogro de la montaña y Tsukumogami

Uno de los tipos de Yokai más conocidos son los Oni, que son ogros que habitan las montañas, comúnmente son de color rojo o azul, la mayoría poseen cuernos y muchos de ellos tienen un solo ojo en la frente, no llevan vestimentas y son torpes pero muy peligrosos. Son representados en muchos templos en grabados, porcelanas y papiros.

Los Tsukumogami son objetos comunes que después de cumplir cien años adquieren vida, por lo que su clasificación es inmensamente prolífica, entre ellos están: zorigami (relojes), Bakezouri (sandalias de paja), Natto Kozo (Natto niño), Karakasa (paraguas viejos)

Los Yokai son entidades maléficas muy importantes en el arte la pintura y el grabado japonés, que aun hoy en son temidas y respetadas en la cosmovisión de Japón.