Roger Federer y Novak Djokovic estarán buscando mañana el pasaje para las semifinales del tercer Grand Slam de la temporada. Ambos jugadores luchan mano a mano por el nº 1 del mundo y si superan sus compromisos de cuartos de final se encontrarán en una de las semifinales del torneo.

Federer enfrentará a Mikhail Youzhny en la Cancha Central a partir de las 13:00 hora local (14:00 en España, 9:00 en Argentina), mientras que Djokovic se las verá con Florian Mayer a la misma hora pero en la Cancha 1. Ambos son claros favoritos para ganar y verse las caras en el encuentro que todos esperan.

Youzhny va por la hazaña ante Federer

Roger Federer llegó a los cuartos de final de Wimbledon (alcanzando esta instancia en Grand Slams por 34º vez consecutiva) con ciertas dudas en cuanto a su tenis y su físico. Después de dos triunfos muy sencillos en 1º y 2º ronda, el suizo parecía encaminado a alcanzar sin problemas las semifinales, pero en 3º ronda se encontró con un sorprendente Julien Benneteau y debió recuperarse de dos sets perdidos para finalmente imponerse.

En los octavos de final, el ahora nº 2 del mundo sufrió serios dolores en la espalda y sobre todo en el primer set parecía estar muy cerca del primer retiro de su carrera contra Xavier Malisse, a quien terminó derrotando por 7-6 (1), 6-1, 4-6, 6-3. El propio Federer comentó después del partido que no estaba demasiado preocupado y que creía que fue un dolor momentáneo que no lo afectará mañana cuando, por los cuartos de final, se mida ante Mikhail Youzhny, a quien ha derrotado las 13 veces que lo enfrentó.

El ruso viene de eliminar a Denis Istomin por 6-3, 5-7, 6-4, 6-7 (5), 7-5 y después de quedar eliminado en seis ocasiones en los octavos de final de Wimbledon, a sus 30 años se metió por primera vez en su carrera entre los mejores ocho del torneo.

Ahora, el nº 33 del mundo intentará ir por el batacazo y derrotar a un jugador con el que ha caído 13 veces y al que le ha sacado apenas tres sets en todos esos duelos. Este año, Federer ya le ganó en Dubai (6-3, 6-4) y hace apenas dos semanas en el césped de Halle por 6-1, 6-4, antecedente que inclina aun más la balanza para el lado del helvético. Curiosamente, en 2011 también chocaron en Wimbledon y en la misma instancia, con marcador de 6-7 (5), 6-3, 6-3, 6-3.

Si Federer no tiene inconvenientes físicos no debería tener problemas para derrotar a Youzhny, pero lo mismo podía decirse sobre Benneteau, y la historia fue muy distinta. Si logra avanzar, el suizo mejorará su performance del año pasado (cayó en cuartos ante Tsonga) y quedará a dos partidos de recuperar el nº 1 del mundo.

Djokovic, claro favorito ante Mayer

En lo que va del torneo, Novak Djokovic es claramente el que mejor está jugando. Hasta el momento sólo ha cedido un set, contra Radek Stepanek en la 3º ronda. En octavos de final, el nº 1 del mundo se mostró en un nivel brillante y le dio una paliza a Viktor Troicki. Gran rendimiento con el servicio, muy pocos errores no forzados y buena efectividad a la hora de quebrar. Atrás quedaron los vaivenes que mostró en la temporada de canchas lentas y hoy Djokovic está cerca del nivel deslumbrante que alcanzó en esta misma parte del año pasado.

Teniendo en cuenta los inconvenientes que viene teniendo Federer y la eterna irregularidad de Murray, "Nole" es el máximo favorito para defender el trofeo que consiguió en 2011.

En los cuartos de final, su rival será Florian Mayer, que después de ir a cinco sets contra jugadores accesibles sorprendió derrotando en los octavos de final a Richard Gasquet por 6-3, 6-1, 3-6, 6-2. El francés llegaba sin perder ningún parcial y era favorito, pero el alemán fue más y se metió entre los mejores ocho de Wimbledon por segunda vez en su carrera (ya lo había logrado en el 2004). El año pasado Mayer se había ido en 2º ronda, por lo que ya se está asegurando sumar una gran cantidad de puntos para el Ránking Mundial, que hoy lo tiene ocupando el 29º puesto.

Djokovic y Mayer se han enfrentado tan solo en una ocasión: fue el año pasado en Dubai, con triunfo de "Nole" por 7-5, 6-1. No caben dudas de que el serbio tiene todas las de ganar, pero el alemán no deja de ser un rival, sino de temer, al menos para respetar. Por momentos su tenis parece algo inofensivo, pero cuando está en un buen día como ante Gasquet puede complicar a cualquiera.

De todos modos, si el nº 1 del mundo mantiene el nivel con el que viene jugando no debería tener mayores problemas para alzarse con la victoria. En caso de lograrlo y suponiendo que Federer también gane, ambos se enfrentarán en la semifinal y el serbio necesitará la victoria para conservar su condición de nº 1 del mundo. Caso contrario, si cae ante Mayer o en semis, deberá esperar que el suizo no se consagre campeón.