Hay quienes aseguran que la muerte de Elias Walter Disney se debió a un proceso de congelación, y que permanece hibernado, con sus constantes vitales suspendidas, a la espera de una cura para su enfermedad, un severo cáncer de pulmón. Leyendas urbanas que alimentan la curiosidad y que muestran el interés de un público por mantener vivo, y no sólo en el recuerdo, a uno de los grandes maestros de la animación.

Osvaldo, el conejo y los derechos de autor

Se podría decir que Walter Disney fue una persona que se hizo a sí misma. Sus orígenes, humildes y la precariedad económica que lo rodeaba durante los primeros años, no lo hicieron desistir en su búsqueda del "sueño americano". Así surgió su primer dibujo, que no fue Mickey Mouse. Fue un conejo.

Osvaldo, el conejo de la suerte, fue creado entre Disney y su amigo, Ub Iwerks, en las entrañas de un pequeño estudio que el dibujante había creado junto a su hermano, Roy, The Disney Bros. Studios. Una vez terminado, el proyecto fue cedido a la productora Margaret Winkler para su distribución. Fue la primera estafa de su primera creación exitosa. La productora se atribuyó los derechos de creación y, con ellos, los beneficios que Osvaldo generaba. Para evitar este tipo de sorpresas desagradables, los hermanos Disney se plantearon la opción de trabajar, sólo y exclusivamente, para su propio estudio.

Finalmente, los derechos de autor de esa primera caricatura fueron recuperados en el año 2006, tras una ardua batalla legal.

Los primeros pasos de The Walt Disney Company

A finales de 1928, tras el desencuentro producido con la productora Winkler, Walter Disney decide renombrar el primer estudio que creó junto a su hermano Roy en 1923. De este modo, The Disney Bros. Studio pasó a llamarse Walt Disney Studios. Unos modestos estudios que comenzarían su andadura de la mano del propio Disney, su hermano y Ub Iwerks. También, continuó colaborando con Disney el dibujante Les Clark, quién tomaría el trabajo como algo temporal, pero en el que empeñaría casi medio siglo de su vida.

Perdidos los derechos de autor de Osvaldo, Disney e Iwerks crearon otro personaje de ficción, esta vez inspirado en un ratón. Juntos darían vida a Mickey Mouse, que compartía bastantes similitudes con Osvaldo.

Mickey hizo su debut en Plane Crazy, un cortometraje mudo que no fue muy buen acogido entre el público. Fue en Steamboat Villie, un corto en versión sonora, dónde el ratón fue aplaudido por primera vez.

Tan sólo seis meses después, Disney descubrió que su popular héroe de dibujos animados había penetrado en la cabeza de los espectadores con un éxito que el conejo Osvaldo no había logrado.

Mickey, de cuyo doblaje se encargó el propio Disney hasta 1947, no tardaría en tener una compañera de aventuras: Minnie. Pronto llegarían Pluto (1932), Goofy (1932) y Donald, cuyas historias, basadas en cuentos tradicionales americanos, estaban destinadas a toda la familia.

Las primeras películas Disney

  • En 1923, y más por hobby que por obligación, los hermanos Disney crearon Comedias de Alicia, película que no sería finalizada hasta 1928 y que sería el precedente de Alicia en el país de las maravillas (1951).
  • 1932 fue el año del color. La primera película animada en color fue Flores y árboles. La técnica, novedosa y atractiva, fue todo un acierto.
  • 1933. Los tres cerditos.
  • 1934. La liebre y la tortuga.
  • 1935. Tres gatitos huérfanos.
  • 1936. El primo campestre.
  • 1937. Se realiza el primer largometraje: Blancanieves y los siete enanitos. Para muchos, una locura; para la compañía, unos inimaginables resultados económicos. Tal su acogida que se llegó a hacer un remake en 1944, para paliar la ausencia de activos de la compañía.
  • 1937. El viejo molino.
  • 1938. El patito feo.
También creó a Pinocho (1940), a Dumbo (1941), a Bambi (1942), entre otros muchos más personajes; inventó historias que permanecen en la memoria e hizo del cine de animación un producto de masas.