William Wallace Reid, más conocido como Wally Reid, fue uno de los actores más populares, queridos y admirados de la época dorada del cine mudo, llegando a ser descrito como "el amante más perfecto de la pantalla". Su muerte como consecuencia de la adicción a la morfina y al alcohol, constituyó uno de los mayores escándalos de Hollywood en la década de 1920.

Una familia ligada al mundo del espectáculo

Wallace Reid nació el 15 de abril de 1891 en Saint Louis, Missouri, en el seno de una familia muy unida al mundo del espectáculo. Su padre, Hal Reid, fue un reconocido escritor, guionista y productor de teatro que alcanzó un gran éxito representando sus obras teatrales por todo el país. Su madre, Bertha Westbrook, fue una conocida actriz teatral de la época.

Wallace actuó por primera vez en el teatro a los cuatro años de edad, y durante su infancia participó en algunas obras más. Sin embargo, sus padres prefirieron darle una educación más extensa enviándole a la Freehold Military School. Durante estos primeros años de estudios estuvo alejado de los escenarios, destacando en las diferentes escuelas privadas en las que estudió, y mostrando una especial inclinación hacia la música y los deportes.

En 1910, en uno de los frecuentes viajes que su padre realizó a Chicago para unirse a la productora Ployscope Selig, Wallace tuvo la oportunidad de visitar unos estudios de cine. En aquél momento tomó la decisión de ser camarógrafo, confesando a su padre que prefería ser cualquier cosa, camarógrafo, escritor o director, antes que ponerse delante de una cámara.

Actor a su pesar

El primer papel de Wallace Reid en el cine fue en la película "El Fénix", de 1910, en la que compartía cartel con Milton y Dolly Nobles, interpretando a un joven reportero. Durante un tiempo interpretó algunos pequeños papeles en películas, aunque continuaba con la intención de dedicarse, sobre todo, a realizar funciones detrás de la pantalla, ya fuera escribiendo o bien ejerciendo como asistente de dirección.

Cuando por fín fue contratado por el director Otis Turner, de la Universal, para ser su asistente, guionista y segundo camarógrafo, creyó haber encontrado al fín el trabajo que realmente le gustaba. Así, durante varios años fue un desconocido y joven asistente de dirección.

En 1913, a la edad de veintidos años, Wally Reid se casó con Dorothy Davenport, una conocida estrella de la Universal perteneciente a una famosa familia del ámbito teatral. Tras su matrimonio continuó ejerciendo de asistente de dirección hasta que un día de 1915, especialmente debido a su excelente físico, le ofrecieron interpretar un pequeño papel en "El nacimiento de una Nación", la mítica película de D. W. Griffith.

A partir de este momento, Wallace Reid comenzó a actuar en un gran número de películas, junto a grandes estrellas del cine mudo como Florence Turner, popularísima actriz conocida como "Chica Vitagraph", Gloria Swanson, Lillian Gish o Geraldine Farrar. Reid firmó más de cien cortometrajes, y actuó en más de sesenta películas para la productora "Famour Players", después llamada "Paramount Pictures".

Un accidente inoportuno

Dos fueron los accidentes que minaron la salud de Wallace Reid. El primero de ellos se produjo en 1913 cuando Wallace cabalgaba intentando dar caza a unos caballos que se habían escapado durante durante un rodaje. El caballo perdió el equilibrio cayendo al suelo, y quedando atrapada una de las piernas de Wallace debajo del animal. Durante varios días Wallace tuvo que continuar actuando pese a que su pie lesionado le producía unos fuertes dolores. De aquél accidente le quedó una lesión que le acompañaría para el resto de su vida.

El segundo accidente, que fue el que le marcó para el resto de sus días, se produjo en los primeros días de marzo de 1919. El furgón de cola del tren que transportaba a la compañía de Wallace Reid descarriló cerca de un puente. Wallace sufrió una herida en su cabeza que hizo necesarios varios puntos de sutura para cerrarla. Wallace comenzó a padecer unos fuertes dolores de cabeza que practicamente le impedían actuar. Para poder continuar con la filmación le fueron recetadas varias dosis de morfina. Al terminar la película, Wallace ya estaba enganchado.

Al tiempo que Wallace seguía protagonizando sin descanso un gran número de películas, su adicción a la morfina era cada vez mayor, y también sus necesidades de consumo, y no tardó mucho tiempo la prensa en comenzar a extender rumores en los que se mencionaba a "un popularísimo astro de la Paramount" adicto a la droga. Una adicción que avanzó al mismo tiempo que su adicción al alcohol.

Presión mediática

Pronto los periódicos comenzaron a dar la señal de alarma aunque intentaron, al principio, mantener oculto el nombre de Wallace. Así, en el ejemplar de "Variety" del 25 de noviembre de 1920 se pudo leer "Thomas Tyner fue detenido con siete paquetes de heroína en su poder. Según su declaración, Tyner estaba entregando la droga a una de las mayores estrellas cinematográficas, y ya era la segunda entrega que le hacía".

En el "Los Angeles Herald" del 25 de mayo de 1921 se puede leer la noticia de que "Joe Woods, un conocido traficante de estupefacientes, ha sido detenido intentando vender su mercancía en la casa de un conocido actor". "Variety" vuelve a publicar una noticia relacionada con Wallace Reid en su número del 23 de septiembre de 1921 señalando que "la esposa de una de las más populares estrellas del cine está siendo incapaz de conseguir alejar a su esposo de su mal hábito".

Últimos días de Wally Reid

La adicción de Reid se hizo tan fuerte que en los dias anteriores a su hospitalización era necesario sujetarlo para que pudiese terminar el rodaje de algunas escenas. En marzo de 1922, Reid fue obligado a ingresar en un sanatorio ante la evidencia de su grave adicción. Wally Reid pasó el resto del año 1922 recluído y aislado en una celda del hospital psiquiátrico. Sin embargo, la privación súbita de la morfina y el internamiento lo único que consiguieron fue romper su ya poco estable equilibrio psíquico y emocional.

La noticia del internamiento de Wallace Reid produjo un verdadero shok en el público norteamericano, para quienes el actor era un claro exponente de la juventud ideal, Alto, fuerte, bien parecido y atractivo el público norteamericano se refería a él como "el encantador Wally". El 18 d eenero de 1923, a los treinta años de edad, falleció Wallace Reid en su solitaria celda de hospital.