Cuando se tiene más de 40 años y se viene de la experiencia de una separación o varias, se reflexiona mucho sobre la cuestión de si es mejor vivir solo o en pareja. Nuestras vivencias acumuladas conforman un proyecto de vida, unos valores y una forma de vivir que nos dificulta el poder compatibilizarla con otras personas.

La amistad, una necesidad vital para todas las personas

Los amigos de verdad siempre están pero no a cualquier hora, nuestros amigos tienen sus familias, sus trabajos y sus otros amigos, cuando más adultos somos menos disponibilidad tenemos para con ellos. Todo el mundo emplea o pierde el tiempo en multitud de actividades, quizás sin darse cuenta de que el tiempo dedicado a los amigos es vital para nuestra felicidad y nuestra autoestima.

En momentos en los que se vive solo, sin una pareja que comparta la vida con nosotros, pensamos más en los amigos porque los necesitamos. Queremos hacer nuevos amigos, pero es difícil hacer amigos a esas alturas de la vida, se necesita invertir tiempo, dinero y disponibilidad, nos cuesta más relacionarnos con las personas que cuando éramos jóvenes.

Amor y amistad, búsqueda conjunta.

En esta etapa de la vida en solitario ambos sexos prefieren buscar relacionarse con las personas del sexo contrario, en esa búsqueda pueden encontrar, amor y amistad o amistad y amor, como se prefiera. Es normal que así sea, el tiempo no sobra, todo el mundo está muy ocupado, si se convive con los hijos el tiempo ya es totalmente insuficiente.

Gracias a internet esa búsqueda se hace un poco más cómoda. Las páginas web son un entorno seguro y divertido para iniciar la búsqueda de nuevas relaciones.

Sin pareja se goza de mayor libertad

Las personas que viven solas gozan de su libertad y de su libre albedrio. El no tener que consensuar diariamente la vida te ofrece un sinfín de beneficios.

Solo es necesario gestionar bien la soledad, la soledad es un bien preciado si uno está bien consigo mismo. Hay un sinfín de lugares donde disfrutar solo, sin el agobio de tener que satisfacer al mismo tiempo las necesidades de la pareja. No se necesita una pareja estable para satisfacer prácticamente ninguna de nuestras necesidades: ni de diversión, ni de viaje, ni de sexo, ni intelectuales, en la época actual hay una inmensa cantidad de gente sola, está todo adecuado a las familias unipersonales, hasta las comidas tienen formatos adecuados a los singles.

No todo es maravilloso, el sentirse único/a para alguien es difícil de conseguir sin tener una pareja estable. También se encuentra a faltar el proyecto en común, la pertenencia a una familia.

Relaciones de pareja, las más deseadas tanto para hombres como para mujeres

La mayoría de personas creen que la felicidad la encontrarán mejor con una pareja. Buscan encontrar una persona con la que tener un proyecto de vida en común, compartir afecto y sexualidad. A pesar de la gran dificultad que representa, después de una experiencia dilatada en las relaciones con el sexo contrario, el encontrar la pareja adecuada, la mayoría de ambos sexos preferirían tener una pareja, claro está todos buscan la “pareja ideal”.

Tal como nos explica la psicóloga Gemma Sánchez Pérez, en su artículo, ¿Por qué queremos tener pareja?: Razones por las que nos emparejamos

“Tenemos una serie de necesidades “afectivas y sociales” muy importantes para el bienestar de la persona. Estas necesidades son:

1. Necesidad afectiva: hace referencia al hecho de sentirnos queridos y querer a los demás; mostrar el afecto, saber recibirlo y sentirnos apoyados y comprendidos emocionalmente. Necesidad de amar y ser amado.

2. Necesidad de contacto sexual: esta necesidad es evidente desde el punto de vista de la supervivencia de la especie, y también desde el punto de vista de la necesidad de comunicación humana y de intimidad corporal; necesitamos el contacto físico con los demás y buscamos el placer.

3. Necesidad social: se refiere al hecho de que las personas somos seres sociales, necesitamos a los demás, nos gusta vincularnos con diferentes grupos de personas y cada uno de estos grupos nos enriquece de una manera u otra.

4. Necesidad de pertenencia: hace referencia al hecho de sentirnos vinculados a alguien o a algo; sentir que formamos parte de algo.”

Los hombres eluden la responsabilidad y prefieren ser amigos con derecho

Los hombres de cierta edad huyen de la responsabilidad que representa el vivir en pareja, no es que no deseen tener una pareja pero la responsabilidad los atenaza. También al ser mucho más infieles que las mujeres, al emparejarse normalmente se pierde el derecho a tener amigos con derecho a roce, en este caso amigas. Y se quiera o no, y sobre todo en Latinoamérica, los hombres son más independientes económicamente.

Las mujeres apuestan por la pareja

Las mujeres mayoritariamente apuestan por la pareja, las necesidades comentadas anteriormente se les hace más difícil el solucionarlas en soledad. A pesar de que la mujer es más autónoma que el hombre, no le suelen gustar las múltiples relaciones para solucionar sus necesidades sexuales y afectivas. También es más dependiente que el hombre económicamente, y en muchos casos tienen la carga económica que representan los hijos, ya que en muchos países los hombres separados son muy irresponsables para con las obligaciones económicas para con sus ex parejas e hijos.

Solo es necesario valorar que es lo mejor para cada persona. Es tiempo de aprovechar la soledad para conocerse uno mismo, para disfrutar libremente, darse tiempo, las parejas ideales no se buscan se encuentran. Pero tampoco hay que olvidar que “mejor estar solo que mal acompañado”.