Desde hace unos años ya no sólo el mes de enero tiene una cuesta que superar. Es más, parece que todos los meses tienen su propia pendiente y que, como reza una frase que últimamente se escucha mucho, a la mayoría de los españoles le sobra demasiado mes al final del sueldo.

La crisis ha venido para quedarse

Paro, congelación de sueldos para los que tienen suerte de trabajar, aumento de impuestos, combustibles cada vez más caros, recibos de la luz y el agua por las nubes... estas son sólo algunas de las razones que hacen que al español medio le cueste cada vez más rascarse el bolsillo a la hora de darse un capricho.

Aunque, quizás es la sensación de que el final de la crisis no está cerca la que provoca que la gente se lo piense mucho al comprar un coche nuevo, reponer un electrodoméstico a punto de pasar a mejor vida o adquirir ese abrigo que seduce desde el escaparate e invita a deshacerse de la vieja y estropeada trenka de hace varias temporadas.

El nivel de consumo está por los suelos, más o menos a la altura de los ánimos de las personas que ven que, aunque hagan muchos esfuerzos apretándose el cinturón, hay cosas de las que no se pueden prescindir. Pero tranquilos, si la crisis quiere quedarse, el concepto "Low Cost" también.

De cómo el "Low Cost" revolucionó la forma de consumir

Hasta hace poco, todo aquel que compraba en los saldos (ahora llamados outlets) era poco más que un paria. Sin embargo, este concepto cambió con la irrupción de Internet y la consecuente reducción o desaparición de intermediarios en los procesos de compra.

Es decir, hace unos años si se quería contratar un paquete de vuelo más estancia para pasar unas merecidas vacaciones no quedaba más remedio que ir a una agencia de viajes, lo que incrementaba su precio. Pero con la llegada de la red, unos clicks son suficientes para ahorrar los costes de la agencia, así se abarata el viaje y se minimiza el susto del ahorrador bolsillo.

El "Low Cost" se dio a conocer gracias al sector del turismo pero, según pasa el tiempo, se ha ido generalizando a otros mercados. Así, ahora existe moda de grandes marcas a precios reducidos, empresas de reformas con muy buenos descuentos y un largo etcétera de productos que se han adaptado a este concepto.

Y lo más importante de todo es que ese precio reducido no conlleva una menor calidad. La entrada en las vidas de los consumidores de portales como LetsBonus, Groupon o Groupalia ha educado al ciudadano en la cultura de que un tratamiento de belleza de lujo o una cena romántica en un restaurante de varios tenedores con grandes descuentos es una experiencia más que satisfactoria.

La aparición y afianzamiento del coste reducido en los más variados productos ha propiciado el surgimiento de numerosos libros y blogs que ayudan al consumidor a elegir entre las infinitas posibilidades que se presentan ante sus ojos.

Y, entre ellos, merece especial atención el libro "Vivir Low Cost" de Aranzazu Bustillo y Marta Juste, nacido de su blog "Vida Low Cost".

Vivir Low Cost es fácil si se sabe cómo

Marta Juste y Aranzazu Bustillo son dos madrileñas licenciadas en periodismo que trabajan en Expansión, una publicación especializada en Economía.

Juntas trabajan en el blog "Vida Low Cost" en el que a través de diferentes apartados dan muchos y muy buenos consejos para conseguir de todo a un precio muy razonable: desde cómo enviar mensajes de texto gratis a trucos para ayudar a los padres a sortear la vuelta al cole o mantener entretenidos a los niños con muy poco dinero.

Post sencillos y directos, lejos del intrincado lenguaje financiero, que a más de uno y una se le queda atrancado en la laringe, ayudan a encontrar los diez trucos para ahorrar en el recibo de la luz o a comprender por qué el hecho de vivir en un país PIG es beneficioso a la hora de encontrar entradas más baratas para un concierto.

El éxito del blog ha desembocado en la publicación del libro que, a un precio "low cost", como no podía ser de otra manera, enseña dónde encontrar las mejores ofertas, vuelos donde la consigna es "el más barato todavía", cómo navegar en Internet en busca del chollo perdido, cómo organizar una boda sin tener que empeñar al padrino.

Con el mismo estilo sencillo y divertido que el blog, "Vivir Low Cost" está editado por Conecta y a partir del próximo 17 de noviembre, fecha de su publicación, tendrá como meta hacer la vida más barata y fácil a todo el que lo desee.

La crisis es como ese familiar pesado y caradura que llega a casa para pasar sólo unos días y termina quedándose varios meses. No queda más remedio que ponérselo difícil para que se de por aludida y se marche. Gracias al "Low Cost" y a las personas que predican su palabra, la lucha se hace menos dura y si uno se puede dar un capricho a bajo coste entre batalla y batalla, mejor que mejor.