En unos días comienza el Puente de Mayo, que mejor que pasar 4 días en Roma sin gastar en exceso, y dejarse embrujar por dicha ciudad.

Llegar a Roma

Desde España, al igual que del resto de países europeos, sale muy barato el volar a la capital italiana. Únicamente tendremos que planificar el viaje con algo de antelación, dedicar algo de tiempo a recorrer internet en busca de una buena oferta y finalmente lanzarnos a comprar el billete. Por poner un ejemplo, compañías de bajo coste vuelan desde las principales ciudades españolas a Roma a precios muy asequibles y a horas bastante apropiadas, sin que tengamos que volar a horas intempestivas. Es preferible también buscar un vuelo que llegue al aeropuerto de Fiumicino, que a Ciampino, por el simple hecho de contar con mayores facilidades de transporte para llegar a Roma. De este modo, el Leonardo Express comunica el aeropuerto de Fiumicino con la estación principal de Termini en Roma, en tan solo 30 minutos, sin ninguna parada y por tan solo 12 euros. Un trayecto similar en taxi, la tarifa oficial marcada es de 40 euros, aunque no siempre es respetada, y para ahorrarse un disgusto o un enfado que pueda empañar nuestra estancia en tan bonita ciudad, es preferible moverse en tren.

Alojarse en Roma

Roma es una gran ciudad, y como gran ciudad, tiene un gran abanico de posibilidades para alojarse. Todo dependerá del presupuesto del que dispongamos. SI queremos mayores lujos, el precio será más elevado, si nos conformamos con una habitación decente y baño compartido el precio será mucho menor. Todo dependerá del dinero que queramos gastar. También, una posibilidad para aquellos que viajen en familia o con niños pequeños, es alquilar un apartamento. El precio es menor que el de un hotel, muchos cuentan con una cocina con todos los enseres para prepararse la comida (nuestro bolsillo lo agradecerá), y además suelen estar en zonas céntricas. De todas maneras hay mucho donde elegir y barato además.

Comenzar a visitar Roma. Indicaciones generales

Roma tiene muchísimo que ver, pudiendo extender nuestra estancia en dicha ciudad cuanto tiempo queramos, pues siempre encontraremos algún nuevo sitio que visitar o donde perdernos. Sin embargo, quizás sea en cuatro días donde saquemos el máximo partido a la ciudad.Una vez más, deberemos de mirar nuestro presupuesto, ya que Roma es una ciudad cara. Tenemos dos posibilidades: sacar un billete que cubre la red de metro y autobuses durante 72 horas y se pueden realizar viajes ilimitados por un precio de 11 euros, o por el contrario, sacar un billete de 48 horas en un bus turístico, con paradas ilimitadas por la ruta que sigue, al precio de unos 20 euros. Ambas tienen pros y contras. La red de metro, comunica todo el centro histórico de forma rápida y eficaz, pero cierra a las 23.30. Para aquellos barrios periféricos y que son turísticos, el metro no llega y hay que coger autobuses, y por lo tanto es más difícil calcular los tiempos de llegada, las rutas que siguen y el autobús a coger. El bus turístico comienza por la mañana y acaban según la compañía entre las 16.30 y 20.30. Solo siguen las rutas turísticas. Quien en su mente tenga previsto visitar Museos, en vez de ver la ciudad, puede ser interesante sacar la Roma Pass.

1 día en Roma

Dependiendo de la hora que lleguemos a Roma, y calculando el transporte del aeropuerto a la ciudad y el hospedarse en el lugar reservado, comenzaremos nuestra visita por Roma.

La mañana y parte de la tarde corresponderán al Foro Romano, Palatino y Coliseo. Ambos están cerca entre sí y por lo tanto es factible de ver por cercanía. Es necesario recalcar, que siempre hay largas colas que guardar, y que cierran relativamente pronto, es decir, a las 18.30 de la tarde. Si se quieren ver dichos monumentos con cierta tranquilidad y provecho, nos llevará un día entero, pues hay mucho que apreciar. Es mejor sacar la entrada en el Foro, pues generalmente hay que esperar menos cola que en el Coliseo, ya que la entrada es combinada a ambos sitios. A la noche, una cena en el animado barrio Trastévere. Multitud de lugares para cenar y a precios sumamente buenos.

2 día en Roma

Basílica de San Pedro, Museos Vaticanos y Capilla Sixtina. Mencionar aquí también que es necesario calcular un tiempo considerable a guardar colas, al menos que se quiera ahorrar dicho tiempo de espera contratando una visita guiada. Si nos decidimos por esta opción, el precio de la entrada aumentaría considerablemente, a cambio nuestro tiempo de espera disminuiría a la par. A la tarde se podría visitar el castillo de Sant´Angelo y disfrutar de las vistas al río y al Vaticano. Por la tarde noche dirigirse hacia la Piazza Navona, disfrutar de la plaza y sus fuentes y por último visitar el Panteón.

3 día en Roma

En este día tendremos que ir con las pilas cargadas, pues nos corresponde disfrutar de las plazas y fuentes que adornan dicha ciudad.Comenzaremos por la Piazza del Popolo, para posteriormente dirigirnos al mirador de Villa Borguese. Los más eruditos podrán acudir al Museo e Galleria Borguese, visita obligada. Quien prefiera visitar la ciudad con sus partes mas emblemáticas se deberá de dirigir hacia Piazza di Spagna, cuyas famosas escalinatas sirven de mirador privilegiado. Acto seguido se acudirá a admirar a la impresionante Fontana de Trevi y si apetece, degustar un helado en los alrededores. Posteriormente nos espera Piazza de Venecia, con el famoso memorial a Víctor Manuel II y a la unificación Italiana. Finalmente, marcharemos a Piazza Barberini. A medida que visitamos dichas Piazzas, encontramos numerosas iglesias donde convendría realizar una parada. El viajero tendrá que decidir cuál ver y en cuál detenerse.

4 día en Roma

Lo dedicaremos a visitar la Via Appia Antica, donde se encuentran las famosas Catacumbas de San Calixto y la Iglesia de Quo Vadis. Mención aqui, que el horario de visita de las Catacumbas es bastante reducido (10.00 a 12.00 y de 14.00 a 17.00), que se realiza dicha visita de forma guiada y que al estar bastante alejadas de Roma y con dificil acceso, hay que coger un autobús que tarda en llegar, por lo tanto hay que salir con tiempo. A la tarde, se podría acudir al Campidoglio, para despedirse hasta una nueva vez, de Roma.