Son varios los museos de la capital española en los que, al margen de que los visitantes se deleiten con las exposiciones de sus cuadros, también se pueden degustar platos de alta gastronomía en agradables entornos. Uno de los más recomendables es el Mirador del Museo Thyssen-Bornemisza o el restaurante el Bokado del Museo del Traje, especialmente indicados para disfrutar de una cena en una noche de verano.

El Mirador del Museo Thyssen-Bornemisza, un sitio para cenar en Madrid

Este restaurante se encuentra ubicado en el ático del edificio y abre en verano (hasta finales de septiembre), de 20:00 horas a 01:00. Se trata de una de las apuestas más sugerentes que ofrece la noche de Madrid este verano para cenar. Además de su óptima cocina mediterránea, llevada por Daniel Napal (jefe de cocina del Antiguo Convento), la ubicación del restaurante es espectacular, sobre todo, por sus vistas sobre el Paseo del Prado.

Ente las especialidades de su carta destaca el lomo de atún rojo con pimientos de Guernica, pero también son recomendables platos como las sardinas marinadas, el ajoblanco con bacalao o el tartar de magret y boletus. Entre las carnes, destacan las albóndigas en salsa de cacao y oporto con batata a la vainilla. El precio medio por persona ronda entre los 35 y 40 euros.

Cenar en Madrid en una terraza singular, un plan para una noche de verano

Otra alternativa en la que la expresión artística se combina con el arte culinario es la que conforma el restaurante el Bokado, en el Museo del Traje, situado en la Ciudad Universitaria, concretamente en la Avenida de Juan de Herrera, 2. Detrás de este restaurante están los hermanos Mikel y Jesús Santamaría, dueños fundadores del grupo Bokado e impulsores de la cultura del pincho y la tapa elaborados con productos naturales. Este grupo gestiona otros restaurantes en enclaves singulares como el restaurante del Aquarium de San Sebastián o el Acuario fluvial de Zaragoza.

Entre la oferta gastronómica que se puede encontrar que el restaurante que el grupo tiene en Madrid, se mezclan los platos basados en la cocina donostiarra junto a otras referencia más exóticas. A ello se suma el entorno privilegiado en el que se sitúa el restaurante y la música de piano que ameniza las cenas. Esta terraza de verano es una alternativa a tener presente para cenar en las noches estivales de Madrid. El precio medio por persona es de 42 euros.

Visitar el Reina Sofía y comer en su restaurante

Al margen de los restaurantes al aire libre que se pueden encontrar en algunos museos madrileños, otras pinacotecas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, cuenta con alternativas gastronómicas, que aunque no sean al aire libre, merecen la pena, y no solo por su oferta culinaria sino también por su agradable entorno.

La gestión actual del restaurante del Reina Sofía la lleva la compañía Singularis. Se trata de una marca que ofrecer un servicio gastronómico de alta calidad a instituciones como el Teatro del Liceo de Barcelona o el Museo de Orsay de París.

Cerca del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, se encuentra el CaixaForum, un centro de exposiciones con diversas ofertas culturales, de la Obra Social la Caixa. Este centro también cuenta con un restaurante en su último piso que merece una visita. El restaurante está regentado por el grupo Arturo y su oferta se basa en platos de la cocina mediterránea. Su arquitectura y decoración son puntos a su favor que recomiendan una visita, ya sea para comer o tomar algo en la cafetería.

Ofertas indicadas para los amantes del arte y la buena gastronomía

Madrid como otras capitales europeas y ciudades españolas, está apostando desde hace años por unir las propuestas culturales que encierran algunos de sus museos con una oferta gastronómica de calidad. Es una manera de jugar con un valor añadido para los turistas que visiten la ciudad y los amantes del arte y la gastronomía.