Los Virus de Papiloma Humano son un grupo diverso de virus que establecen infecciones epiteliales estratificadas en las mucosas y piel de los humanos y algunos animales. La mayoría de estos virus no causan síntomas de ningún tipo, sin embargo, algunos causan verrugas y condilomas mientras que otros pueden llegar a provocar infecciones subclínicas que lleguen a dar lugar a cáncer cervical, cáncer de vulva, vagina, pene y ano. Todos los tipos de VPH son transmisibles por el contacto con la piel infectada y entre 30 o 40 tipos de VPH producen lesiones e infecciones en al área anogenital.

En el año 2008, Harald zur Hausen descubrió que el VPH es una de las principales causas de cáncer cervicouterino, y por este descubrimiento recibió el premio Nobel de Medicina. Actualmente, la prueba del Papanicolau funciona como la principal herramienta de detección de VPH en mujeres, sin embargo, se han desarrollado pruebas de ADN más sensibles que el test cervical o la inspección visual.

Tipos de VPH

Según la CDC de Estados Unidos, más del 80% de las mujeres habrán de presentar algún tipo de VPH genital antes de cumplir los 50 años de edad. Estas cifras se deben a que poco menos del 30% de la población recurre a hacerse la prueba del Pap por lo menos una vez al año. Las células cancerosas pueden ser detectadas durante la fase de desarrollo con este tipo de estudios citológicos. El Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos dice que los resultados del Pap pueden explicarse usando un conjunto de categorías denominado escala de displasia, la cual da cuenta del grado de daño epiteliar en la mujer examinada. El sistema Bethesda, separa la información sobre los resultados del Pap dividiendo las anormalidades celulares en las siguientes categorías:

  • Negativo para lesiones escamosas intraepiteliales o displasia: Las células no presentan cambios en forma ni tamaño.
  • ASCUS o ASC-H: Las células no pueden ser clasificadas completamente como normales o anormales. Puede indicar que existe una inflamación en el cuello uterino.
  • LSIL: Se refiere a una lesión escamosa intraepitelial de bajo grado, y quiere decir que las células anormales sólo están localizadas en la superficie del cuello uterino.
  • HSIL: Se refiere a una lesión escamosa intraepitelial de alto grado, la cual descubre anormalidades más severas, con posibilidades muy altas de convertirse en cáncer. Este tipo de lesiones requieren tratamiento inmediato.
Los tipos de VPH que provocan la mayor parte de condilomas, verrugas e infecciones son el VPH-11 y el VPH-16. Éste último es considerado por la OMS como el tipo de VPH con mayor relación hacia el cáncer cervicouterino en mujeres. Según la Revista Panaméricana de Salud Pública, es en los países en desarrollo donde se encuentra el 80% de la incidencia de cáncer en cérvix y en útero, y también asegura que estos tipos de cáncer están relacionados en un 95% de los casos con las variantes 16, 18, 45, 31, 33, 52, 58 y 35 de VPH. En México, la variante 16 es la mayor causante de muertes en mujeres por cáncer cervicouterino.

Cáncer Cervicouterino

El INEGI informa que en 2007, 13.3% de las defunciones por tumores en mujeres mexicanas, correspondió a cuello del útero. En el Programa Nacional de Salud 2001-2006, la cifra habla de 4.600 muertes de mujeres anualmente debido a este padecimiento. Los síntomas de este mal, pueden ser confundidos por la paciente con problemas infecciosos, sobre todo si la paciente llega a presentar flujo vaginal amarillento o sanguinolento, sangrados vaginales diacrónicos al período menstrual o durante el coito. En etapas avanzadas, la paciente presenta pérdida de peso, problemas urinarios infecciosos, sangrados anormales y estreñimiento. Hay tres tipos de CaCu provocados por VPH:

Este tipo de cáncer puede prevenirse a tiempo si se detecta el VPH en el organismo en su fase de latencia. La OMS recomienda vacunar a las niñas entre 9 y 11 años de edad. Actualmente se aplican Gardasil y Cervarix. Las mujeres que han comenzado su vida sexual o se encuentran embarazadas no son candidatas a vacunarse. Deberán recurrir a estudios bianuales de Pap y a llevar una vida sexual activa con responsabilidad e higiene.