Es un hecho que el humano nace en estado de indefensión, necesitando de otros para lograr desarrollarse.

El ser humano necesita depender de otros

Los animales nacen en condiciones en donde es indispensable la presencia de la madre. Esta dependencia se prolonga durante los primeros meses de vida, luego el cachorro logra sostenerse sin mayores dificultades.

En el ser humano, este periodo se prolonga durante gran parte del trayecto vital, ya que un bebé humano al año no lograría sobrevivir por sus propios medios.

En esta condición, el cachorro humano establece vínculos necesariamente dependientes para con otros, dado que de otra manera no lograría sobrevivir. Son los vínculos tempranos los que estructuran al ser imprimiéndole su personalidad y forma de actuar.

Los miedos básicos y los vínculos

A su vez, puede marcarse que el hombre se encuentra atravesado por la presencia de dos miedos básicos, Pichón Riviere, "Teoría del Vínculo", hace referencia al miedo a la pérdida por un lado y el miedo al ataque por otro, miedos con los que el ser coexistirá durante toda la vida.

Ante cada problemática, ante cada situación límite que generen angustia y ansiedades aparecerán estos miedos y cada humano manejará dichas situaciones de acuerdo a su estructura de personalidad, que será particular y única en cada caso.

El consumo y la adicción

La tendencia de la actual sociedad está orientada al consumo, cuestión no menor, puesto que despierta en el humano la necesidad de consumir, conducta que puede tornarse peligrosa ya que habilita en cierta forma, sustituir la dependencia que lo ha acompañado desde su concepción, por la necesidad de consumir.

En esa necesidad de consumo, que puede en muchos casos, estar ligada a bajar la ansiedad, es que aparece la adicción.

La adicción es una forma de acallar la angustia, y cada quien, en esta sociedad resuelve como solucionarla, no como quiera sino como pueda, desde su particular estructura de personalidad, elige inconscientemente conductas para bajar la ansiedad y la angustia que genera vivir en el mundo.

Lo expuesto no habilita la adicción como salida exitosa, sino que explica desde algún lugar una de las causales de la adicción, el objetivo es, en cierta forma marcar la necesidad de fortalecer la autoestima a fin de evitar la dependencia a objetos que en definitiva son nocivos.

Por otra parte, puede marcarse que la conducta adictiva se encuentra no sólo en las drogas sino en amplia cantidad de situaciones que abarcan desde la compulsión a comprar hasta la necesidad de ponerse en situación de riesgo para aumentar la adrenalina, pasando por la compulsión al juego, la bebida, la comida, la tecnología, el sexo entre otras.

En todos los casos, la necesidad de recurrir a la ayuda profesional posibilitaría fortalecer tanto la autoestima como los vínculos afectivos, iniciando un proceso de reconstrucción en donde lo afectivo sea el soporte que habilite una visión de sí mismo orientada a un proyecto de vida sano.