Cerremos los ojos un instante y retrocedamos a la navidad de nuestra infancia, pronto estaremos deambulando por las calles entre niños y adolescentes que acompañados de panderetas, zambombas y otros instrumentos navideños, cantan villancicos populares y solicitan el aguinaldo. Hoy, estas mismas calles sembradas de comercios orquestados por el ayuntamiento, seleccionan que banda sonora será la adecuada para la decoración luminosa de este año.

No es curioso que actualmente, en una sociedad mercantilizada sean estos mismos, quienes contribuyan ávidos de despertar el júbilo y fomentar las compras, a que los villancicos sobrevivan.

Origen de los villancicos

Pepe Rodríguez, nos muestra en su libro "Mitos y tradiciones de la Navidad", que el ciclo navideño, con sus referentes de Navidad, Año Nuevo y Reyes, es un tiempo mágico, un conjunto de celebraciones que sólo pueden comprenderse y disfrutarse plenamente, si se conoce el origen de sus costumbres y símbolos. Iniciados por esta premisa y con el fin de desvelar dicho misterio buscamos el ansiado origen de esta melodía que denominamos villancico.

Desde la métrica, se denomina villancico, a la "composición poética de arte menor formada por una cancioncilla inicial seguida de una o varias estrofas". En nuestros días, la palabra villancico esta comúnmente asociada a la composición poético-musical alegre de ritmo vivo y carácter festivo, cuya letra está íntimamente relacionada con la Navidad.

Sin embargo el origen de los villancicos está situado, en los poemas cortesanos sobre asuntos amorosos, entre los siglos XV y XVI, fueron entretenimiento de las élites en los salones de la nobleza española. Luego pasarían a formar parte de las cantatas eclesiásticas para finalmente, ser apropiados para el pueblo de a pie, que fue quién le dio la vida y la fuerza hasta nuestros días.

De poema cortesano profano a cantata sacra

La temática básica de los primeros villancicos en su gran mayoría fue profana, particularmente referida a asuntos amorosos, y sólo más tarde, a causa de la tendencia a sacralizar la lírica , comenzaron a tratarse en ellos algunos argumentos religiosos, entre los que destacaron los relacionados con la navidad.

Los villancicos aunque comenzaron siendo canciones sencillas, ya desde el siglo XVI se habían desarrollado y complicado hasta suplantar a los responsorios litúrgicos, llegando incluso a incluir tramoyas y escenas.

Del villancico sacro al popular

Estos villancicos sacros, escritos en latín y cantados durante la celebración solemne de los misterios, fueron popularizándose progresivamente por todo el orbe católico a lo largo del siglo XVII. Con el tiempo y el exceso de júbilo en las representaciones teatrales de los villancicos, las autoridades eclesiásticas acabaron por prohibir los villancicos dentro de los templos.

Vemos un ejemplo en Felipe II, que los prohíbe en su capilla por decreto del año 1596. En efecto, P.Cerone, que escribe a comienzos del siglo XVII "El melopeo y maestro", se queja de que hay gentes tan indevotas que no pisan la iglesia e incluso pierden la misa los días de precepto sólo por pereza, pero enterándose que hay villancicos. "no hay personas más devotas en todo el lugar, ni más vigilantes que éstas, pues no dejan iglesia ni oratorio ni humilladero que no anden".

Los primeros y más populares villancicos

En un principio estas canciones se compusieron para una sola voz, pero con el paso del tiempo se fueron convirtiendo en hermosas obras polifónicas.

Los primeros villancicos de los que se conservan partituras datan de mediados del siglo XVI y están recopilados en cancioneros como:

  • Cancionero de Upsala: fue denominado así porque se descubrió en la Biblioteca Carolina de la Universidad de esta ciudad sueca. Extraordinaria muestra de la polifonía renacentista.
  • Cancionero de palacio: Manuscrito de comienzos del siglo XVI y editado para la diversión de la corte del duque de Alba.
  • Cancionero de Medinaceli: Es un texto manuscrito conservado en la capilla de los duques de Medinaceli, fechado en la segunda mitad del siglo XVI, que contiene gran variedadde cantos en castellano y en latín.
  • Cancionero de la colombina: Denominado así porque fue hallado en la biblioteca particular de Fernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, en su casa de Sevilla.
La canción navideña más antigua que se conoce está fechada en el siglo IV: "Jesus refulsit ómnium" atribuida a San Hilary de Poitiers.

Como los villancicos más populares, encontramos uno de ellos en el libro Guinness de los Récords, como la canción navideña que ha permanecido más tiempo en cabeza de las listas de éxitos, se llama White christmas (blanca navidad) cantada por "Bing Crosby".

Pero sin duda alguna el villancico más cantado en todo el mundo es Noche de paz, obra creada en la navidad de 1818 por un sacerdote y un compositor aficionado de Oberndorf (Austria). Cuenta la leyenda, que unos días antes de la celebración de la misa del gallo en este mismo año, se averió el órgano de la iglesia de San Nicolás de esta villa austriaca. Su sacerdote, Joseph Mohr, para no decepcionar a los feligreses que habitualmente asistían a la iglesia, se puso en contacto con su amigo Franz Xaver Gruber (maestro y organista del vecino pueblo), para que compusiera una melodía que pudieran interpretar durante la misa. Así surge con la ayuda de una guitarra "Noche de paz" en alemán, aunque lo habitual era utilizar textos en latín. A partir de este momento su interpretación ha sido imparable, llegando a ser traducida a más de 330 idiomas e interpretada a lo largo de 188 años por una interminable lista de cantantes y músicos.

En esta Navidad, busquemos nuestra noche de paz, seamos canciones alegres de melodía sencilla, y como los primeros poemas profanos, rescatemos el amor como telón de fondo. Que la esencia de la tradición se mantenga impasible ante el oleaje de la modernidad y jamás dejemos de escuchar el verdadero sonido de la navidad.