De las tres hermanas Brontë, Charlotte es probablemente la más conocida. Sus novelas han atravesado la prueba del tiempo, convirtiéndose en clásicos de la literatura mundial. Lo que muchos no saben, no obstante, es que la vida de la misma Charlotte Brontë bien hubiera podido provenir de una de sus novelas.

Su infancia transcurrió en Haworth

Charlotte Brontë nació en Thornton el 21 de abril de 1816. Fue la tercera hija del matrimonio formado por Patrick Brontë y Maria Branwell. La familia se instaló en Haworth, un pueblo en los páramos de Yorkshire, tras el nombramiento de Patrick como rector del mismo. Tan sólo había transcurrido un año desde el traslado cuando Maria murió, dejando a Charlotte y a sus cinco hermanos bajo el cuidado de su padre y una tía.

En 1824, fue enviada junto a su hermana Emily al colegio de Clergy Daughters, en Cowan Bridge (Lancashire), donde ya se encontraban sus hermanas mayores Maria y Elizabeth. Las condiciones de este establecimiento eran tan deplorables que le costaron la vida a éstas, por lo que la familia retiró a Charlotte y Emily. Años después, Charlotte se inspiraría en la crueldad de ese internado para describir el infame colegio de Lowood en su novela Jane Eyre.

De niña creó el reino imaginario de Anglia

Tras su vuelta, los niños Brontë fundaron su propia asociación literaria. Transformaron unos soldados de madera en personajes de una serie de historias sobre el reino imaginario de Anglia, propiedad de Charlotte y su hermano menor Branwell (1817-1848), y el de Gondal, perteneciente a Emily y Anne.

Se conservan alrededor de cien cuadernos escritos a mano de las crónicas de Anglia, las cuales fueron iniciadas en 1829; siendo de gran interés para los eruditos la relación entre lo escrito en estos cuadernos y las novelas que Charlotte escribiría posteriormente.

En 1831, a la edad de 15 años, Charlotte fue enviada otra vez al colegio- esta vez a Roe Head. Regresó por unos años a Haworth, donde se dedicó a enseñar a sus hermanas, antes de volver a Roe Head como profesora en 1835.

Un amor no correspondido inspiró la novela El Profesor

Luego de abandonar Roe Head, Charlotte comenzó a trabajar como institutriz. En tanto desempeñaba dicho puesto en diferentes casas, la idea de abrir un internado privado en su casa en Haworth comenzó a germinar en su mente. Tras discutirlo con Emily y Anne, las hermanas decidieron que para lograr su objetivo necesitaban mejorar su dominio del francés y el alemán, por lo que las dos primeras ingresaron a un internado en Bruselas.

Fue en este lugar que se produjo un encuentro trascendental para Charlotte: conoció al director del establecimiento, Constantin Heger, hacia quien desarrolló una atracción no correspondida.

Después de un breve paso por su hogar, Charlotte regresó al internado a trabajar como profesora de inglés. No obstante, decidió regresar a Inglaterra cuando Heger se distanció de ella. Una vez allí, escribió El Profesor (1857), su primera novela, que no fue publicada hasta después de su muerte.

En otoño de 1845, tras encontrar algunos poemas escritos por Emily, animó a sus hermanas a publicar un libro con la poesía de las tres. Éste se publicó bajo el título Poemas por Currer, Ellis y Acton Bell (1846), cada hermana empleando las iniciales de su nombre en su seudónimo. Sin embargo, sólo se vendieron dos ejemplares.

Conoció el éxito con Jane Eyre

Poco tiempo después se publicó Jane Eyre (1847) bajo el seudónimo Currer Bell. La obra tuvo un éxito instantáneo, a pesar del escándalo que suscitó la forma directa de abordar las pasiones de sus protagonistas.

Un triste período sucedió a éste debido a las trágicas muertes de Emily (1848), su hermano Bramwell y Anne (1849). Charlotte permaneció en casa con su padre, enfocándose en la literatura. Publicó Shirley (1849), en la que aborda el impacto de la revolución industrial en su Yorkshire natal, y Vilette (1853) en la que recupera como argumento su experiencia en el internado de Bruselas.

En 1854, se casó con el reverendo Nichols, suplente de su padre en la parroquia, pero el matrimonio no duró: el 31 de marzo de 1855 Charlotte murió consumida por la tuberculosis.

Se negó a ser despreciada por su sexo

Charlotte Brontë se convirtió en una escritora de gran éxito en una época en que la literatura estaba reservada para los hombres. La siguiente frase, dicha por ella a un crítico, es quizás la mejor manera de resumir el espíritu de esta inquebrantable mujer: "Para tí no soy hombre ni mujer. Me presento ante ti solo como autora. Es el único estándar bajo el cual tienes derecho a juzgarme, el único terreno en el que acepto tu juicio".