En estos tiempos de comunicación inmediata e informática y de la increíble velocidad de las noticias, un extraño sentimiento de amenaza nos persigue, porque en un mismo día o semana, se comparten, queriendo o no, todas las malas nuevas que le acontecen al mundo y lo ocurrido a una distancia enorme pareciera no tan lejana de nuestra realidad, porque en cualquier lugar puede pasar lo mismo y sin distingos de nada, estamos siempre todos en el filo de la navaja.

Es global

Inmerso en la sensación o sentimiento generado por la información, que puede ser un volcán, o un huracán, o un terremoto o tornado, o las aguas sucias y desbocadas de mares y ríos o los deslaves que estas provocan, o la epidemia inesperada o la estupidez del hombre mismo que invade y destruye, siempre está presente la palabra muerte y ésta provoca angustia y asusta, nos retrae y nos congela.

Contacto con la muerte

Sin embargo, el mensaje de algunos que supuestamente la han conocido (la muerte) y que por razones desconocidas han regresado, sus palabras parecen ser un bálsamo en este valle de lágrimas. Uno de estos mensajes lo predica Betty Bethards, famosa vidente, mística, sanadora física y espiritual de miles de personas, quien afirma sin rodeos:" la muerte no existe,el verdadero yo nunca muere, sino que continúa viviendo en otra dimensión de la existencia y que lo que todo el mundo conoce como muerte es sólo desprenderse por un tiempo de lo que llamamos cuerpo físico (como quitarse un abrigo) y ese desprendimiento no es un final, sino un comienzo". Se trata, dice, de " solo un cambio en la velocidad de nuestras vibraciones y una transición hacia otro nivel de conciencia".

Viaje y regreso

Después de su viaje y regreso Betty continuó predicando:"la muerte no existe, es solo un hilo que une a una experiencia previa llamada vida en donde tenemos aprendizajes personales para entender un poco lo que viene, que en realidad engancha a la verdadera y plena vida, que está aquí mismo en la tierra pero en otra dimensión y ésta podrá ser accesada más fácil, si en el tiempo temporal (lo que conocemos como vida) viajamos hacia nuestro interior, con la ayuda de la meditación".

Visión negativa

Otra experiencia más, es la que relata en un hermoso mensaje Mellen-Thomas: "En 1982 yo moría de cáncer terminal. La condición que tenía era inoperable y cualquier tipo de quimioterapia que pudieran darme me hubiera dejado vegetal. Me dieron de 6 a 8 meses de vida.

Desde 1970 me había vuelto un fanático de la información y como consecuencia de esto, un deprimido total, quizás producto de la crisis nuclear, de tantos desastres y la crisis ecológica y así sucesivamente de todo lo que me provocaba angustia, así que dado que yo no tenía una base espiritual, comencé a creer que la naturaleza había cometido un error y que nosotros (los humanos) éramos probablemente un organismo canceroso para el planeta. Yo percibía a todos los seres humanos como un cáncer y eso fue lo que obtuve".

La nueva vida

M. Thomas siguió su relato : "después de morir ese día en la madrugada, fui envuelto por esa intensa luz que te habla por telepatía, ahí se me reveló en su verdadera forma de energía, como una conexión directa a una fuente que todos tenemos, y esa luz-fuente te proporciona explicaciones, le da respuesta a tus preguntas y cuando estás listo, comienza el viaje y empiezas a comprender la verdadera esencia de los seres humanos y la voz de la luz me dijo: tú te salvas, te redimes y te sanas a ti mismo, ustedes desde el principio tienen ese poder".

Viaje de vida

La narración de Mellen-Thomas es muy extensa y en este artículo sólo se toman fragmentos de su famoso escrito: un viaje de vida después de la muerte, en ese largo paseo hasta los rincones más alejados del universo, M.-thomas destaca un parrafo:" la luz me explicó que no existe la muerte, que somos seres inmortales, que hemos estado desde siempre, en todo caso, sólo hay un cambio de forma que periódicamente se recicla y en donde la conciencia evoluciona".

De nuevo en un cuerpo

La narración casi termina cuando él está de regreso y entra de nuevo a su cuerpo, poco después es sometido a unos escáners, que el doctor interpretó y dijo: "bueno, no hay nada aquí ahora" y yo le respondí:"¿realmente?, ¡debe ser un milagro!". A lo que a su vez me contestó mirándome fijamente: "No , estas cosas ocurren, se les llama remisiones espontáneas".

Salud perfecta

Todo lo anterior fue verídico y está documentado y de este tipo de casos hay muchos, por lo que leer y asimilar todas estas experiencias significa sin duda una fuerte modulación de nuestras percepciones, una razón más para estar tranquilos y sobre todo, si lo meditamos bien, una fórmula de salud perfecta para prolongar con calidad, ese tránsito llamado vida.