Al Ecuador, con 300.000 km² y casi 14 millones de habitantes, lo cruza de norte a sur el accidente geográfico de los Andes Septentrionales, donde la cordillera exhibe un total setenta volcanes, algunos de ellos en actividad.

En su territorio también encontramos la exuberancia de la Amazonía, la belleza de una costa bañada por el Oceáno Pacífico, con algunas playas desiertas, y la singularidad de la reserva biológica de las Islas Galàpagos que Charles Darwin pudo conocer en su famoso viaje a bordo del Beagle.

Las ciudades de Quito, Cuenca y Guayaquil, son, cada cual con su encanto particular de las regiones costa y sierra, también muestra de la activa vida urbana y cosmopolita en este país andino.

La línea equinoccial en Ecuador

El paralelo cero atraviesa el mapa ecuatoriano por su parte más septentrional a unos kilómetros de la capital, Quito. Numerosos hitos arqueológicos de los pueblos precolombinos, revelan el conocimiento de los movimientos y posiciones astronómicas, con mucha anterioridad a la llegada de los europeos. Para el turismo se ha habilitado un lugar denominado "mitad del mundo" donde es posible vivenciar la experiencia de pasar del hemisferio sur al norte con un solo paso, al tiempo que realizar algunos experimentos físicos que despiertan gran curiosidad en el visitante.

La línea equinoccial ocasiona que Ecuador tengas las mismas horas de luz y oscuridad todos los días del año con apenas unos minutos de diferencia en su territorio. Igualmente, en los equinoccios de otoño y primavera, conocidos por los entendidos como los días del sol recto, la relación de la posición ocupada por este astro y la latitud del país andino, ocasiona que los cuerpos apenas generen sombra.

La antaño Real Audiencia de Quito, recibió el nombre de Ecuador en 1835, como consecuencia de las mediciones realizadas por las misiones geodésicas en 1736 y 1802,con fines a ratificar la redondez de la Tierra.

Las Galápagos de Darwin

Este archipiélago del Océano Pacífico, conocido mundialmente por su tortugas gigantes, se encuentra a menos de mil metros de la costa del Ecuador, si bien existen vuelos regulares para visitarlo desde las principales ciudades del país.

El también llamado archipiélago de Colón, es de un conjunto de varias islas, de diferentes tamaños, algunas con actividad volcánica.

Su principal atractivo es la observación de las especies endémicas que estimularon la reflexión del propio Darwin. En 1979 la UNESCO las declaró Patrimonio Natural de la Humanidad y en 1985 fueron catalogadas como Reserva de la Biosfera. Su riqueza está en peligro de extinción por su condición extraordinaria, de modo que la visita turística se encuentra limitada y regulada por el gobierno del Ecuador

La Amazonía o el Oriente ecuatoriano

Ecuador comparte territorio amazónico con otros países de Sudamérica. Seis provincias del país son consideradas amazónicas: Orellana, Pastaza, Napo, Sucumbíos, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.

En todas ellas existen y resisten pueblos y nacionalidades indígenas, algunos en la condición de no contactados, como los Tagaeri o los Taromenane. Estos pueblos en aislamiento no voluntario habitan en el seno del Parque Nacional Yasuní, considerado uno de las zonas con mayor biodiversidad de la Tierra.

Hoy una parte de este parque, compartido entre varias provincias amazónicas, lucha por ser proclamado como zona intangible, al amparo de una propuesta gubernamental y ambientalista que impediría la explotación del crudo en su subsuelo, en pro de la protección del ecosistema y de los pueblos humanos que lo habitan. Yasuní, que significa "tierra sagrada" para los nativos, requiere, a cambio de este acto de generosidad, la compensación de la extracción petrolífera en el PIB ecuatoriano por parte de los organismos internacionales y otras naciones solidaridazas con la protección y conservación medioambiental.

Vacaciones en Ecuador

Aunque suene a tópico, el Ecuador es un país sorprendente de Sur a Norte y de Oriente a Occidente. La variabilidad cultural y paisajística consecuencia de la coexistencia de sus tres regiones, así como del intercambio cultural, ofrece al turista un abanico original de gastronomía, fiestas, naturaleza, y lugares extraordinarios que visitar.