Junto con el circuito del Valle de Punilla y el Valle Traslasierra, el Valle de Calamuchita o Valle Azul de los Grandes Lagos es uno de los dos lugares más conocidos con que la naturaleza ha privilegiado en forma de valle a la provincia de Córdoba. Situada en el centro geográfico de Argentina, Córdoba es conocida como la provincia mediterránea por su imposibilidad de acceder al mar o a ríos que lo comuniquen con aquel.

Desde la ciudad de Córdoba capital dirigiéndose hacia el sudoeste se accede al Valle de Calamuchita por la ruta provincial N° 5 y por la ruta nacional N° 36, ambas en buen estado.

Esta particular geografía, la existencia de la llanura pampeana del sur y la de las sierras pampeanas del norte y oeste, han generado lugares mundialmente famosos por su clima y su especial belleza.

Uno de los que se destaca es el Valle de Calamuchita, prolífico en lagos, arroyos, ríos, escarpadas sierras, arboledas de coníferas y pueblos, que rememoran al Tirol europeo.

El Valle está enmarcado por las Sierras Chicas al Este, mientras que el oeste, se encuentran las Sierras Grandes o de Comechingones, en las que se corona la cúspide más alta de la provincia de Córdoba: el cerro Chamapaquí de casi 2.900 metros.

Hidrografía, flora y fauna de Calamuchita

Su nombre alternativo indica la existencia de lagos – son 7 grandes lagos - y cursos de agua y su cuenca hídrica es una de las principales proveedoras de energía eléctrica del país, debido la existencia de varios diques que la generan.

La flora de la región, tanto la autóctona como la plantada por el hombre, sorprenden por su multiplicidad y belleza. Vale aclarar que los arbustos denominados talas y los molles, dan el nombre al lugar en la lengua nativa. Pero además se pueden encontrar las autóctonas duraznillos, algarrobos, helechos, pastizal, espinillos, frutilla silvestre, aromáticas, zarzamora, frutilla silvestre, entre otras. Las plantaciones del hombre son en general coníferas: cipreses y pinares y hay otras especies forestales como eucaliptus. La fauna originaria está formada por vizcachas, liebres, pumas, zorros colorados, cuises, topo, lagartos verdes, serpientes yarará, Coral y culebras y se destacan los pájaros como cóndores y águilas en las cumbres de las sierras, biguás en las aguas y zorzales, caranchos, jotes y loicas entre otros, en las zonas bajas del valle. Los animales domésticos de montaña y los peces (se destacan pejerreyes y truchas) de los lagos, ríos y arroyos de las sierras, complementan el particular paisaje del Valle de Calamuchita.

Una vuelta por los pueblos del Valle

El Valle de Calamuchita tiene la ventaja de que las localidades que lo conforman tienen cercanía entre sí; los pocos kilómetros que las separan y los buenos caminos, permiten al viajero recorrer lugares únicos con servicios turísticos y atracciones inolvidables.

Los lugares para ponderar son muchos pero se destacan los siguientes:

La Cumbrecita: ubicada sobre el río del Medio y el arroyo Ambach, a su vera se ubican balnearios naturales. En invierno nieva ocasionalmente, ya que se encuentra a 1.400 metros de altura. Ha sido declarado “Pueblo Peatonal”. Es un pequeño pueblo pintoresco y rodeado de densos bosques de coníferas.

Villa General Belgrano: este pequeño pueblo destaca por sus reminiscencias centroeuropeas, ya que inmigrantes alemanes, suizos, austríacos e italianos fueron sus pobladores originales. Se destaca por su arquitectura, sus caminos, sus arboledas y en el marco cultural, durante el año se realizan numerosos eventos, entre los que se destaca el Oktober Fest, la fiesta de la cerveza, que se lleva a cabo en octubre de cada año.

Los Reartes: esta pequeña localidad serrana se ubica a 9 kilómetros de Villa General Belgrano. Su entorno natural no le quita brillo a su antigua capilla que data del año 1738, cuando se terminó de construir.

Embalse Río Tercero: es una localidad formada alrededor del lago formado por el dique inaugurado en la década de 1930. Sus aguas se caracterizan por su intenso azul. A su alrededor convergen arroyos, playas y lugares recónditos a los que se accede caminando. Su lago permite el desarrollo de actividades náuticas y la pesca.

Santa Rosa de Calamuchita: la localidad se origina en una iglesia que estaba anexa a una estancia: la iglesia de Santa Rosa, construida en el siglo XVII y todavía existente. Tiene la particularidad de contar con grandes y antiguas casas de vacaciones de fines del siglo XIX.

Villa Rumipal: la voz “rumipal” significa “tierra colorada” por el color del suelo del lugar, sobre todo del cerro desde el que se tiene una impresionante vista panorámica de parte del valle de Calamuchita, sobre todo el embalse Río Tercero, la central nuclear y la Villa del Dique.

Villa del Dique: surgió y creció como consecuencia del dique del embalse Río Tercero, y su atractivo tiene que ver con la combinación de sierras con este espejo de agua y las actividades acuáticas que se pueden realizar.

Actividades durante todo el año

La prolífica belleza natural de la zona se complementa con la también natural amabilidad de su gente. Crisol de razas como ninguna otra zona de Córdoba, Calamuchita ofrece pueblos, lugares, urbanismo y gastronomía únicos, a los que se suman eventos durante todo el año.

La infraestructura turística está bien preparada para recibir al turista, desde hoteles, cabañas, hosterías, campings y variados lugares gastronómicos, en los que se pueden disfrutar menús de la más exquisita cocina bávara, sólo por mencionar una.

Los valles cordobeses, entre los que se destaca el Calamuchita son lugares elegidos en el mundo: por la naturaleza, el hombre y el turista.