Viajar por Malta es como retroceder en la historia. Un pequeño país, donde la historia y las aguas cristalinas del mar conviven con la presencia religiosa en las fachadas y la astucia de los vendedores. Aunque la zona más turística, Sliema, está llena de restaurantes y tiendas de ropa, si se callejea y se compara precios, las vacaciones en Malta pueden salir muy baratas.

Malta, lugar de vacaciones

Malta es un archipiélago de tres islas: Malta, Gozo y Comino.

Su posición estratégica, a 93 kilómetros de Sicilia y a 288 de Túnez la convirtió en objetivo en muchas batallas.

Cuenta con más de 300 iglesias, casi todas de los siglos XVII y XVIII y es un país en el que el turista se queda sorprendido por los colores de sus fachadas, su atmósfera medieval y el cristalino de sus aguas.

Un país, donde se han rodado películas como el Conde de Montecristo, Ágora, Troya, Gladiator o Popeye de Roger Altman.

De hecho, en Malta existe el conocido como Popeye Village: un parque temático construido a raíz de la película. Está en Anchor Bay, al noroeste de la isla; las líneas 45 y 645 acercan hasta el lugar aunque luego hay que caminar un poco.

Malta, vuelos baratos y autobuses antiguos

Compañías low cost como Ryanair vuelan a Malta con lo que el viaje resulta muy rápido y barato. También,en temporada alta, todos los días hay ferrys que comunican Malta con Sicilia.

Subir en un autobús maltés es toda una experiencia: sólo hay puerta delantera, que está abierta durante todo el trayecto (y no conducen despacio). Cada vehículo pertenece a su dueño por lo que lo adorna como quiere (vírgenes y bufandas de fútbol es lo más frecuente). La flota de autobuses de Malta es de las más antiguas de Europa.

Si se coge un taxi, hay que negociar con antelación el precio del trayecto: de un conductor a otro puede variar mucho.Están acostumbrados a regatear.

Si se piensa alquilar un coche, hay que tener presente que en Malta se conduce por la izquierda.

Valetta, capital de Malta

Sus fortificaciones y calles llenas de historia hacen de Malta una capital europea llena de encanto. La ciudad fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980.

St.John´s Co-Cathedral es el principal punto turístico. Se trata de un edificio religioso de estilo barroco con distintas capillas dedicadas a cada una de las regiones que fundaron la Orden de los caballeros de San Juan.

Las vistas desde los jardines de la Barranca, junto al deambular por las calles de la ciudad, transportan al viajero a otra época.

Decía el escritor Sir Walter Scott que Valetta era «una ciudad construida por caballeros y para caballeros». El Palacio del Gran Maestre, hoy sede del Parlamento y la Presidencia de la República, es un ejemplo de la grandeza que ha acompañado a la isla desde tiempos remotos.

Excursiones a Gozo y Comino

La belleza de las playas de Malta es obvia pero donde más patente queda es en Comino.

Esta pequeña isla (2,5 kilómetros cuadrados) carece de carreteras lo que la convierte en el lugar de relax preferido de los visitantes. Las grutas y turquesas aguas de the Blue Lagoon son perfectas para nadar, hacer submarinismo o simplemente desconectar.

Para llegar hasta aquí se puede tomar uno de los múltiples cruceros que se ofrecen desde cada uno de los rincones de Malta o bien llegar con el autobús (número 645) y después coger un barco (10 euros ida y vuelta). Advertencia: en Malta está prohibido hacer top-less (el divorcio y el aborto también lo están).

Gozo fue antaño un enclave estratégico en el Mediterráneo. Fue conquistada por fenicios, romanos, bizantinos, árabes, normandos, aragoneses, caballeros de la Orden de San Juan, franceses y británicos hasta que obtuvo la independencia (junto con el resto de Malta) en 1964.

Sus formaciones rocosas, sus ruinas prehistóricas, sus hermosas bahías y, puede que sobre todo, su tranquilidad, reciben cada año a miles de visitantes que se van de Gozo deseando poder volver.

Mdina y Rabat: tesoros medievales

Mdina es conocida como “la ciudad silenciosa” por la tranquilidad, a diferencia de en otras partes de Malta, con la que se vive. La ciudad ofrece al visitante arquitectura medieval y barroca.

Es una ciudad llena de historia: un cúmulo de palacios, catedral, iglesias, convento, y museos que maravillan al turista. De hecho, la Catedral de Mdina es uno de los tesoros de Malta.

Un consejo es acercarse a Fontanella tea garden desde donde se obtienen preciosas vistas de los campos oeste y norte de Malta. Además es un buen sitio para comer, tomar café y probar las mejores tartas de chocolate del país.

A pocos metros de Mdina, está Rabat.

Las Catacumbas de Santa Ágata son su principal atractivo.Unas catacumbas en las que según la leyenda, esta mártir se habría escondido de los romanos. También en Rabat están las Catacumbas de San Pablo, de dimensiones mayores que las anteriores. La gruta de San Pablo, igualmente en Rabat, es el lugar en las que supuestamente vivió el apóstol después de naufragar en la costa.

Para llegar tanto a Mdina como a Rabat, hay que coger el autobús número 65 (1,16 euros cada trayecto) desde Sliema o el 80 desde Valetta.

Aprender inglés en Malta:cursos de inglés en las múltiples escuelas de inglés en Malta

Los habitantes de Malta hablan maltés e inglés (dos tercios de la población también habla el italiano). Cada vez son más los estudiantes que eligen Malta para aprender inglés bien sea estudiando o trabajando.

La que fuera colonia inglesa oferta una mezcla única de cálido clima mediterráneo y país de habla inglesa que la convierten en una de los destinos preferidos para aprender inglés, fundamentalmente para los que viajan con la beca MEC.

La mayoría de escuelas se encuentran cerca de St. Julians y Paceville, las zonas de fiesta de Malta.

Malta reúne todos los factores para hacer de este país un destino perfecto para unas vacaciones en familia o con amigos.