Este pequeño país centroamericano atesora en sus 51.100 km² una espectacular reserva biológica que lo convierte en un paraíso que ningún amante de la naturaleza debería perderse. Con apenas cuatro millones y medio de habitantes, Costa Rica ejemplifica la sensatez y el buen hacer en la relación del hombre con la naturaleza. Buena muestra de ello son sus parques nacionales repartidos a lo largo de todo su territorio.

Parque Nacional de Manuel Antonio

Situado en la costa pacífica de Costa Rica, en la provincia de Puntarenas, el Parque Nacional de Manuel Antonio se halla a unos 157km al sur de la ciudad de San José. Se trata de uno de los parques más pequeños, con una extensión de 683 hectáreas en la parte terrestre y 55.000 hectáreas en la parte marina, no obstante, es uno de los más visitados, no sólo por su fácil acceso, sino debido a su rica diversidad de fauna y flora y a sus magníficas playas de arenas blancas.

El parque ofrece a los visitantes una larga y variada lista de actividades, desde caminatas por sus múltiples senderos, hasta excursiones en kayac por los alrededores de la costa, así como paseos a caballo o pesca.

Parque Nacional Braulio Carrillo

Este parque está situado al noreste del Valle Central, sobre la Cordillera Volcánica Central, entre los macizos de los volcanes Poás e Irazú, a tan sólo 23 km. de la capital San José.

Con una superficie de 47.583 hectáreas, Braulio Carrillo es uno de los lugares de más difícil acceso. El paisaje está compuesto por altas montañas e innumerables ríos que dan lugar a otras tantas cascadas, fruto de la alta precipitación del lugar. La vegetación es densamente boscosa con gran variedad de flora, con más de 6000 especies; la mitad de todo el país. También las aves, con 515 contabilizadas, son un buen argumento para visitar el parque; máxime cuando entre ellas se encuentra el quetzal. El jaguar, aunque escurridizo y difícil de ver, es otro de los reclamos de la zona.

Parque Nacional Chirripó

El Parque Nacional Chirripó, a poco más de cien kilómetros de la capital, destaca por ser la zona más alta de Costa Rica, con una altura máxima de 3.820 metros. Sus 50.150 hectáreas dan cabida a los paisajes de alta montaña de gran belleza e importancia geológica y ecológica; un lugar más que recomendado parallevarse una buena cámara. También se pueden encontrar zonas más boscosas habitadas por coyotes, jaguares, pumas, búhos y una gran variedad de aves, incluida el quetzal, antiguamente ave sagrada de los Mayas.

Monteverde

Aunque Monteverde no es propiamente un parque nacional, es imposible hablar de Costa Rica sin mencionar Monteverde.

Monteverde es una de las comunidades líderes en la conservación y preservación ambiental, donde estudiantes de Biología y otras especialidades realizan licenciaturas o doctorados en la investigación de los bosques y especies animales.

En este ecosistema único pueden encontrarse más de 100 especies de mamíferos, 120 especies de anfibios y reptiles y unas 2.500 especies de plantas, entre las que destacan las más de 400 especies de orquídeas.

Otro de sus atractivos es el Bosque Eterno de los Niños, el primer bosque lluvioso a nivel internacional en el mundo dedicado a la infancia, sin olvidar el jardín de mariposas y la galería de colibríes.

Una novedosa y espectacular forma de ver los bosques desde las alturas, sin realizar mucho esfuerzo físico es el "Skywalk" (Caminata por el cielo), que se realiza por una serie de senderos conectados con puentes suspendidos a más de 130 pies, lo que permite una contemplación del bosque espectacular.