Los verbos ser y estar son verbos semánticamente vacíos. La verdadera carga semántica recae en el sustantivo, adjetivo o construcción que los acompaña.

Usos de los verbos ser y estar

En general, el verbo ser se utiliza para expresar algo que ocurre siempre o habitualmente. En cambio, el verbo estar se utiliza para expresar algo transitorio. Ser establece una cualidad o clasificación propia del sujeto, mientras que estar expresa una cualidad o clasificación adquirida.

Por ejemplo: Verónica es hermosa (es una mujer hermosa, siempre. La cualidad de ser hermosa es propia de ella). Verónica está hermosa (hoy, por ejemplo en esta fiesta. La cualidad de estar hermosa es adquirida).

Verbos ser y estar “versus” haber

Mientras ser y estar se utilizan generalmente con cosas o personas definidas, el verbo haber se usa sólo para cosas o personas indefinidas. Por ejemplo: Esa casa está en la colina (es una casa determinada); hay casas en las colinas (son casas indeterminadas).

Los verbos ser y estar pasan al plural junto con el sustantivo al que se refieren, el verbo haber se mantiene siempre en singular. Es un verbo impersonal.

Verbos ser y estar en contextos propios

Estos verbos pueden usarse en contextos propios, es decir, cada uno se emplea para expresar ciertas nociones que no puede expresar el otro.

Contextos del verbo ser

El verbo ser se construye con sustantivos que indican profesión, nacionalidad o pertenencia a una religión o ideología política. En este caso, no lleva artículo y responde a la pregunta: ¿Qué es?

Marta es profesora, Ozgur es turco y Miguel es católico.

Con estos mismos sustantivos, pero con el artículo definido o indefinido, el verbo ser realiza una identificación o una individualización y responde a la pregunta: ¿Quién es?

Es el médico = el artículo determinado el, identifica.

Es un médico = el artículo indeterminado un, individualiza.

Es médico = ausencia de artículo, clasifica.

Con la preposición de, el verbo ser puede indicar materia, origen o posesión: La copa es de cristal, David es de Nueva Zelanda, Los libros son de María.

Contextos del verbo estar

Se usa el verbo estar para dar a conocer el estado de una persona en la fórmula de saludo:

- ¿Cómo estás?

- Estoy bien, gracias.

Para indicar locación en el espacio, de un sujeto que puede ser móvil o no, pero no debe designar acontecimiento:

El gato está sobre el sillón.

El teatro está en Almagro.

Con la preposición con, el verbo estar puede indicar compañía o un estado transitorio:

¿Con quién estás?

Tomás está con fiebre.

Nunca se usa el verbo estar con sustantivo. Es incorrecto decir: Él está un hombre, ya que el sustantivo indica propiedades permanentes y, por lo tanto, no puede experimentar variaciones aspectuales como el adjetivo (él es / está gordo).

Excepciones en el uso de los verbos ser y estar

A pesar de todo lo expresado, hay muchas excepciones a estas reglas de los verbos ser y estar:

  • Con los días de la semana: Hoy es lunes (no siempre es lunes, sin embargo, se usa el verbo ser).
  • Con la hora: Son las ocho (es un hecho transitorio, pero se usa el verbo ser).
  • Cuando se hace referencia a un lugar, aunque sea permanente, se usa el verbo estar: La casa está en la colina.
  • Cuando se hace referencia a la muerte, es permanente y se usa estar: Todos mis abuelos están muertos.
En general, con los adjetivos se cumple la regla de lo permanente y lo transitorio: Yo soy alegre (soy una persona alegre, siempre). Yo estoy alegre (sólo ahora, hoy).

Sin embargo, con adjetivos como contento, se usa sólo el verbo estar: Yo estoy contento (siempre). Yo estoy contento (sólo ahora).

Para los estudiantes de español como lengua extranjera, el uso de los verbos ser, estar y haber, constituye una dificultad, que sólo se puede superar con la práctica y la ejercitación.