Desde que Javier Duarte accedió al puesto de gobernador del estado, Veracruz ha sufrido una ola de matanzas, el crimen organizado campa por la ciudad sin ningún pudor con la connivencia de muchos funcionarios públicos.

Rota la tranquilidad en territorio veracruzano por los reacomodos de los cárteles de la droga –no obstante la presencia masiva de elementos de la Marina en todo el estado–, la violencia se ha recrudecido en el último año, lo que convierte a Veracruz en la entidad más inestable por las balaceras y las constantes ejecuciones, sobre todo de “Zetas”, quienes dominaron el entorno en la administración de Fidel Herrera”, nos destaca la Revista Proceso en su edición número 1821.

La injusticia social como semillero del crimen organizado

Seguramente ni Javier Duarte, gobernador de Veracruz, ni Felipe Calderón, presidente de México, sean los culpables de tanta inseguridad, pero sí tienen mucha responsabilidad. La violencia en México no es cosa nueva, viene desde hace mucho tiempo. El reparto de la riqueza en México, y en Veracruz en particular, es extremadamente injusto, el salario mínimo no es suficiente para que un padre de familia pueda alimentar dignamente a los suyos.

A la par de las personas que difícilmente pueden alimentarse, existen ciudadanos con un nivel de vida envidiable, inclusive para el primer mundo, esta desigualdad social es el semillero del crimen organizado en México.

Más igualdad social, más dignidad para las personas, más protección para los niños y las familias, más educación, esas son algunas de las premisas mínimas para empezar a andar, esa es la verdadera lucha contra la violencia.

La ineptitud política y la corrupción imperante

México: un país mal dirigido, donde los que gobiernan han descubierto que es muy difícil tener éxito porque tenemos una policía corrupta, un Ejército bajo sospecha.Respondía el escritor mexicano Elmer Mendoza (Culiacán, 1949), en una entrevista otorgada al diario español “El País”. Un atisbo de buscar soluciones lo contestaba en otra pregunta: “Hemos pedido al Gobierno que llame a los expertos a los que no ha llamado, que reelabore la Constitución, que replantee el sistema de justicia y de educación y la relación del Gobierno con el sistema económico.”.

La ineptitud política imperante en México ha sido superada con creces en los días pasados en el estado de Veracruz, situándolo en el ignominioso primer puesto de la ineptitud, prepotencia y falta de tacto de sus gobernantes, de todos los estados mexicanos.

La cantidad de hechos acontecidos es de tal magnitud que no se pueden reseñar en un artículo informativo, solo destacaremos tres, ocurridos en tan solo un mes.

La encarcelación de dos twiteros acusados de terrorismo

En la tarde del 26 de agosto pasado fueron detenidos por la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI), dos twiteros: Maruchi Bravo Pagola y Gilberto Martínez Vera. Ambos acusados de terrorismo por "difundir rumores sobre ataques del narcotráfico contra escuelas".

Después de ponerse en contra de Javier Duarte toda la comunidad twitera y prácticamente todos los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales, los encausados quedaron libres sin cargos, por falta de consistencia en las acusaciones, pero eso sí han pasado un mes en una prisión, para nada confortable.

Javier Duarte y su Procurador General de Justica, Reynaldo Escobar Pérez, han pecado de soberbia y autoritarismo.

35 cadáveres depositados en la vía pública, en la calle principal de Boca del Rio

El día 20 de septiembre, los delincuentes dejan en ridículo a las autoridades, en plena luz del día, en plena calle principal dejan dos camionetas con 35 personas asesinadas sin que la policía se percate de ello.

Javier Duarte y Reynaldo Escobar vuelven a hacer el ridículo, se contradicen entre ellos, Javier Duarte diciendo que todos pertenecían al crimen organizado y de alguna manera justificando la muerte, en el mismo momento que Reynaldo Escobar comunicaba que solo había 18 cuerpos identificados.

La desaparición y asesinato de Gabi

Extracto de un artículo del periódico Notiver del día 24 de septiembre 2011, a propósito de la consternación producida en Xalapa por el hallazgo del cuerpo sin vida de Gabriela Arlene Benítez Ybarra; desaparecida hace ya tres meses:

“En su momento, el titular de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ), Reynaldo Escobar Pérez, minimizó los hechos denunciados por la doctora Ybarra, incluso llegó a señalar ante la prensa que la menor había huido de su casa por "violencia intrafamiliar".

Es más, el funcionario estatal llegó a señalar, a través de un comunicado de prensa, que de acuerdo con las "investigaciones" realzadas con motivo de la denuncia, al platicar con los compañeros de escuela de la menor, "estos comentaron que ella ya estaba harta de los regaños de su mamá, a quien identificaba como la Generala"”.

Todos estos días suenan por Veracruz peticiones de renuncia tanto para Javier Duarte como para Reynaldo Escobar.

Para colmo Javier Duarte admira al dictador Franco.

Los ciudadanos atemorizados y “acostumbrados” a la situación

Solo hay una cosa peor que el miedo, la parálisis de la ciudadanía, admitir los hechos criminales como una cosa normal, como una cosa inherente a la idiosincrasia de un pueblo, en este caso al pueblo jarocho .

Cuántas humillaciones más, tanto de los criminales como de los políticos, tendrá que aguantar aún el pueblo de Veracruz para poder decir ¡basta ya!

No debe olvidar el pueblo veracruzano que por sus venas corre a raudales sangre de rebelión: la sangre de Yanga, esclavo negro que se impuso a la esclavitud ejercida por los españoles ya en 1609, convirtiendo a la actual población de Yanga en el primer pueblo libre de América, con el originario nombre de San Lorenzo de los Negros.

El poder de cambiar Veracruz, no está en las manos de los políticos de turno, el poder reside en el pueblo, el poder está en las manos del pueblo de Veracruz.