Las mascotas son el complemento del ser humano en cuestiones afectivas y de compañía y por eso es importante tener mascotas por salud mental tanto del adulto, como de los niños de la casa.

Los gatos son una muy buenas mascotas, muy cariñosos y sobre todo aseados, cosa conveniente para el ser humano; pues el tener una mascota en casa implica una serie de cuidados para prevenir la salud de las personas y también de la mascota.

Mucha gente ha satanizado a los gatos, pues se dicen algunas cosas sobre ellos, que no son tan buenas, mitos y cosas que afectan su reputación y los perjudican, porque muchos se dejan llevar por estas habladurías y se abstienen de adoptar un gato.

Tal vez un gato no tenga la misma carisma de un perro, pero puede llegar a ser muy amoroso con su dueño y con la familia en general si se le da el trato correcto y el amor que se merece.

¿Por qué tener un gato?

Los perros y los gatos son las mascotas estándar de la sociedad, debido a una serie de virtudes que los caracteriza, sin embargo en popularidad los perros tienen el primer lugar, pues a las personas les gustan más; pero esto no es porque los perros sean mejores que los gatos, sino que tienen características que suelen agradarles más a las personas.

Cuando se adopta un gato desde que es muy pequeño, al igual que un perro este debe ser educado por sus dueños para que haga sus necesidades afuera o en el cajón de arena; porque como todo ser pequeño primero necesita educación.

Cuando llega a cierta edad, el gato se vuelve muy activo y juguetón y no sabrá distinguir el juguete de lo que no lo es, por lo que es tarea del humano enseñarle a respetar los objetos de la casa.

Si se le permite, el gato tenderá a subirse en todas partes (mesa, muebles, mesón) y probablemente intentará robar las cosas de la mesa y eso no será culpa tanto del gato. Para evitar esas cosas hay que mantenerlos bien alimentados, enseñarles a comer sus croquetas y llamarles fuertemente la atención cuando se suban a donde no deben, así el gato sabrá dónde debe estar y dónde no debe.

En pocas palabras, la educación de un gato es similar a la del perro, con las mismas cosas y la de estos dos animales es similar a la educación de un niño, pues ninguno de estos nace sabiendo y por eso es necesario que el adulto les enseñe y les imponga las reglas.

Ventajas de tener un gato

Hay un sinnúmero de ventajas de poseer un gato en casa y a continuación se presenta una lista de las más importantes.

  1. Son una agradable compañía para el ser humano
  2. Pueden llegar a ser muy cariñosos y afectivos con sus dueños
  3. Son ideales para los niños
  4. Son aseados, no apestan y requieren menos precauciones que los perros
  5. No se llenan de garrapatas y las pulgas tampoco los siguen
  6. No necesitan ser bañados tan seguido
  7. Comen poco, por lo que resulta más económica su alimentación
  8. Son menos propensos a enfermarse

Mitos alrededor de los gatos

Muchas personas odian a los gatos o se abstienen de tenerlos, porque hacen caso a mitos que no tienen fundamento alguno.

  • Todos los gatos tienen toxoplasmosis. Esto es un mito, pues solo los que no tienen aseo pueden contraerla y la única vía de contagio al ser humano es a través de las heces del animal.

  • La lana del gato produce alergias. Quienes tienen alergia son los que se descomponen frente a un gato, pero quienes son tolerantes a la lana no tendrán problema alguno con la misma
  • Los gatos son malignos. Hay muchas creencias de que los gatos son seres del mal y la gente les teme por eso; lo cual es un mito porque los animales y mucho más las mascotas, son seres puros
  • Los gatos no quieren a sus amos. Todos los animales tienen su personalidad y tanto perros como gatos podrían desarrollar personalidad desafectiva, lo que no quiere decir que no quieran a sus amos, simplemente no lo demuestran. Muchos gatos han desarrollado una relación muy estrecha con sus amos.
A considerar

Siempre hay que mantener aseado al gato, alimentarlo bien, darle agua fresca y administrarle sus vacunas cuando sea pertinente.

Desde que es muy pequeñito hay que darle cariño y llamarle la atención cuando se porte mal, así el animal querrá estar cerca de su amo y respetará las reglas.

Esterilizarlo (sea macho o hembra) cuando llegue a la edad de seis meses y así se contribuirá para evitar la sobrepoblación de felinos.

Es responsabilidad del amo mantener sano, salvo y feliz a su gato, porque los gatos pueden devolver mucha más alegría de la que reciben.