Vivimos en una sociedad en la que cada vez estamos más ocupados, y por tanto hay un activo que cada vez tiene más valor en la vida de todo el mundo: el tiempo.

A veces hay que hacer malabarismos para compaginar todos los quehaceres del día a día, y es de vital importancia economizar y optimizar nuestro tiempo.

Cada vez es más difícil encontrar tiempo para ir al veterinario

Para las personas que tienen una mascota en casa, su atención y sus cuidados representan una inversión adicional de tiempo libre, y en consecuencia, llevarlos al veterinario de forma rutinaria o por enfermedad puede crear a su propietario un trastorno que debe sobrellevar con resignación.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, hay una alternativa que se está imponiendo en el campo de la medicina veterinaria: la veterinaria a domicilio.

El veterinario a domicilio se adapta a los horarios y necesidades del cliente

Este servicio no tiene por objeto sustituir a la clínica veterinaria tradicional, puesto que hay muchas operaciones que requieren las instalaciones de un centro veterinario convencional, pero sí que se ha convertido en una alternativa perfecta para propietarios que disponen de poco tiempo y que valoran la comodidad. Un veterinario a domicilio se adapta a las necesidades y los horarios del cliente posibilitando una atención personalizada incluso fuera de los horarios comerciales. Además, la tecnología se pone al servicio de la veterinaria en casa, con aparatos portátiles que pueden utilizarse en cualquier parte, como es el caso de los ecógrafos

La consulta veterinaria en el domicilio reduce el nivel de estrés en la mascota

Pero no sólo tiene ventajas para el propietario; también es algo muy beneficioso para las mascotas. En primer lugar, un animal sufre mucho estrés cuando acude al veterinario. En las consultas de los veterinarios suelen entrar en contacto con otros animales que están nerviosos, con olores extraños, y con situaciones desagradables e incluso a veces dolorosas. El estrés es un factor que puede provocar patologías por si mismo, pero que además afecta directamente al sistema inmunológico del animal.

Al mismo tiempo, en las clínicas veterinarias, al igual que pasa con los hospitales, hay un factor aumentado de riesgo en cuanto al contagio de ciertas enfermedades, puesto que es frecuente la presencia de otros animales enfermos. Enfermedades que se contagian por el aire, como la tos de las perreras, se transmiten de perro a perro con muchísima facilidad.

Es arriesgado someter a un ave enferma a las corrientes de aire sacándolo de casa

En el caso de los animales exóticos, concretamente en el caso de las aves, los beneficios de la veterinaria a domicilio son aún mayores. Las aves son animales muy sensibles al frío, y sobre todo a las corrientes de aire. Sacarlos de casa para acudir al veterinario puede agravar el cuadro patológico, fundamentalmente en invierno.

Sin embargo, hay muchas actuaciones veterinarias de rutina, como pueden ser las revisiones periódicas, las vacunaciones, las desparasitaciones… así como los tratamientos de enfermedades y su seguimiento, que pueden llevarse a cabo en el propio domicilio.

El ambiente familiar hace olvidar enseguida cualquier tratamiento desagradable

Para una mascota, al estar en su propia casa, con su familia, con los olores que conoce, la visita del veterinario no supone una situación estresante. Además, el hecho de estar un ambiente familiar hace olvidar enseguida cualquier situación desagradable que pueda surgir como consecuencia de un tratamiento.

Por otra parte, la veterinaria cada vez tiende más a la especialización, y los problemas de comportamiento animal están a la orden del día. En esos casos, también se impone la veterinaria a domicilio, puesto que la mayoría de los problemas relacionados con la etología tienen relación directa con el manejo del propio animal por su propietario. Y por eso es muy importante ver al animal en su entorno, con su dueño, para detectar las anomalías de comportamiento, manejo y alimentación de la mascota.

Es recomendable tener un veterinario a domicilio de cabecera

De modo que es muy recomendable contactar con un veterinario a domicilio de cabecera, para todos los servicios y tratamientos susceptibles de ser desempeñados en el hogar de la mascota. Por supuesto, siempre seguirán siendo imprescindibles las clínicas veterinarias para todos los tratamientos que requieran cirugías, hospitalización, etc.