Los venenos son sustancias tóxicas que bloquean o inhiben una reacción química en el organismo, y pueden llegan a ser letales en altas dosis y, en algunos casos, en dosis mínima. Son de origen mineral, animal, vegetal o artificial.

Un veneno se presenta en forma sólida, líquida o gaseosa y puede provocar una enfermedad, lesión o alterar las funciones del organismo y la muerte misma, cuando se ingiere, se inhala o hace contacto con la piel. Estos son los venenos más letales para la vida humana.

Toxina botulínica, ántrax y ricina

La toxina botulínica es el veneno más potente de cuantos se conocen. Una mínima dosis causa parálisis muscular y muerte nerviosa entre dolores terribles, y hoy hace parte del arsenal de armas biológicas de grupos terroristas.

A pesar de su alta toxicidad, esta sustancia mortal también puede curar alteraciones cuando un músculo está más activo de lo normal, y se utiliza para anomalías como el tortícolis, el estrabismo, las arrugas y el sudor excesivo.

El ántrax es la espora letal de una bacteria que al respirarse causa la muerte en pocos días, pero también puede infectar por contacto con la piel y cuando se ingiere con los alimentos. En todos los casos resulta mortal, aunque la forma más peligrosa es la inhalada.

El ricino es una sustancia que se extrae de la pequeña semilla de la higuera del diablo, y unas cuantas semillas ingeridas o inhaladas en polvo pueden matar en cuestión de horas. Provoca fallos respiratorios y daño irreversible en varios órganos.

Sarín, tetrodotoxina y cianuro

El sarín es un líquido claro, incoloro e inodoro que se puede convertir en vapor y es tóxico y mortal. Fue fabricado en 1939 en Alemania como pesticida y luego se usó como arma química de guerra. Se conoce como GB y no se encuentra en forma natural en el ambiente. Se dice que se usó en la guerra Irán-Irak en los 80, y lo utilizaron terroristas en Japón en 1995.

La tetrodotoxina se encuentra en el pez globo o fugu, una exquisitez japonesa que debe ser preparada por cocineros con licencia, debido a que es letal. Ingerido crudo o cocinado, la toxina de este pez sigue siendo letal, provocando parálisis y la muerte en unas seis horas. Cada año mueren en Japón unas cinco personas por la mala preparación de este pescado.

El cianuro es una sustancia usada en la industria metalúrgica y como arma de guerra química, célebre en los campos de concentración Nazi y en la guerra Irán-Irak. Tiene un olor similar al de las almendras amargas y causa la muerte en cuestión de minutos por falta de oxígeno, apoplejía y paro cardíaco.

Amatoxina, mercurio y estricnina

La amatoxina es una sustancia hepatotóxica que se encuentra en las setas del género amanita, el mismo hongo que ambienta la vida de la tira cómica ‘Los pitufos’. Su ingestión provoca dolores de estómago, náuseas, vómitos, dolores extremos, hemorragias y finalmente la muerte.

El mercurio es un elemento metálico y líquido que se amalgama fácilmente con otros metales. Cuando se calienta emana gases tóxicos y corrosivos y causa daños al organismo si se inhalan, hacen contacto con la piel o son ingeridos. La exposición prolongada o repetida puede ocasionar lesiones en los riñones, cerebro, el sistema nervioso.

La estricnina se extrae del árbol de la nuez vómica y de otras especies del género strychnos. En dosis pequeñas produce estimulación de sistema nervioso, pero en altas dosis -unos 25 miligramos-, ocasiona la muerte por asfixia, debido a la contractura de los músculos torácicos.

El último de los venenos es tal vez más potente que la toxina botulínica: el compuesto 1080, una sustancia soluble en agua, inodora e insípida. Es usada como plaguicida para eliminar los roedores, pero tiene el inconveniente de que los animales muertos siguen siendo tóxicos hasta un año después.