Hace unos meses se anunció la aparición de un "remedio" que ayuda a mejorar las habilidades sociales, por decirlo de otro modo, ayuda a vencer en parte la timidez. Los investigadores de la Universidad Concordia, en Montreal, Canadá, encabezados por el Dr. Mark Ellenbogen, constataron en su momento que la oxitocina - la famosa hormona que se genera en las mujeres durante el embarazo y sobre todo el parto -, produce cambios de comportamiento sociales. Para este tratamiento la oxitocina debe ser aplicada por medio de un spray nasal.

¿Qué es la oxitocina?

La oxitocina, también es conocida como la hormona del apego o del amor, es una hormona producida por la glándula pituitaria, que estimula las contracciones del útero durante el trabajo de parto y estimula la liberación de calostro y leche materna durante la lactancia. En este sentido se la considera un neuropéptido con funciones de neurotransmisor. También está relacionada con los patrones sexuales y las mujeres la liberan en grandes cantidades durante el alumbramiento de sus hijos.

Aplicaciones de la oxitocina

El doctor Ellenbogen explica el sentido de la investigación sobre la oxitocina y dice "nuestro estudio es el primero en constatar que la hormona hace a las personas más abiertas, sociables y mejora la autopercepción cuando se está en compañía de más gente". Desde hace unos años se vienen haciendo ensayos con la oxitocina, de hecho se sabe que administrada en animales, modifica su comportamiento social y mejora su apego. Estos resultados han generado el interés científico por las pruebas en humanos. Los autores del estudio agregaron en la revista científica Psychophamarcology que "la literatura previa ha constatado que la hormona facilita las interacciones positivas, mejora la cooperación, el altruismo y la confianza en uno mismo en una variedad de contextos experimentales". Estas investigaciones previas se han certificado con estudios de imágenes en el cerebro y sus efectos han sido positivos. Los efectos hormonales de la oxitocina en la neurobiología del apego se contraponen a los comportamientos autistas, de ahí la importancia de la constatación en los cambios de comportamiento social. Este cambio se cree que opera porque la oxitocina altera la manera en la que los estímulos externos y las señales sociales son procesados e interpretados por el cerebro, facilitando una conducta "social".

En que consistió el estudio de la oxitocina en humanos

Para la investigación, el equipo del Dr. Ellenbogen, trabajó con un grupo de 100 personas sanas cuya franja etaria iba desde los 18 a los 35 años. Se buscó a personas que no tomaran medicamentos, drogas o que no fueran adictos al tabaco, ni que tuvieran enfermedades físicas ni psíquicas en sus historias clínicas. En el caso de las mujeres se buscó que no hayan estado encinta. A este grupo se lo dividió en dos y al primero se le suministró 24 unidades de spray con oxitocina y al segundo un placebo (sustancia inerte que es capaz de provocar un efecto positivo a individuos que no saben que están recibiendo un medicamento falso y que piensan que es uno verdadero). Unos minutos antes del inicio del estudio, se les habían hecho a todos comprobaciones de su estado de ánimo y su capacidad de extroversión y conversación con otros miembros del grupo. A los 50 minutos de la administración del spray nasal con oxitocina o en su caso el placebo, se los sometió a cuestionarios para evaluar nuevamente su estado de ánimo y la posibilidad de asimilar nuevas experiencias y temores, prueva que se repitió a los 65, 80 y 90 minutos.

Resultados del estudio con oxitocina

El Dr. Ellenbogen fue muy optimista respecto de las deducciones a las que se arribaron: "los participantes que se autoadministraron la oxitocina intranasal tuvieron niveles más elevados de extroversión y de apertura a nuevas experiencias que los que recibieron un placebo. En concreto, la hormona amplifica rasgos de personalidad como la calidad, la confianza, el altruismo y la apertura. La oxitocina facilita el comportamiento social, cambiando la forma en la que uno se percibe a sí mismo. Si usted se ve más extrovertido y confiado, probablemente sea más propenso a actuar de esta manera en las situaciones sociales". Agregó que no se sabe si el tratamiento tiene efectos negativos para un eventual uso habitual y crónico, pero en primera instancia no hubo efectos secundarios, a excepción de leves irritaciones nasales en pocas personas del grupo. Agregó el facultativo que "los resultados proporcionan una pista importante sobre la neurobiología del comportamiento social". Pese a los resultados de la investigación, el tema recién empieza, falta bastante para ver las dosis y los efectos secundarios del tratamiento, algo que todos reconocen en el equipo investigador. Agregó el Dr. Ellenbogen que "estamos interesados en el estudio de la hormona en los trastornos psiquiátricos que se caracterizan por problemas de comportamiento social, como la depresión o la fobia social. Aunque es poco probable que llegue a convertirse en un tratamiento único, puede servir como terapia complementaria a los fármacos y a la psicoterapia. Esto es hablar de futuro, porque se necesita mucha más investigación antes de que podamos avanzar en este campo".

Fuente: Psychophamarcology, Wikipedia y ElMundoes