La noticia, por imprevista y contundente, ha asombrado a todos en una primera reacción y poco más tarde, en multitud de formas diferentes, serán pocas las personas que no hayan deseado ayudar e infundir ánimo a quien tanto está haciendo por la Comunidad de Madrid. Justa reciprocidad y obligada nobleza para una señora que hace de su trabajo un credo, acompañado siempre de una continua sonrisa.

No, no puede detenerse usted por una simple enfermedad, aunque sea cáncer. Un obstáculo más ¡qué importa!; una nueva piedra en el camino, se aparta y se continúa como si tal cosa. Al buen hacer de los médicos, se unirá sin la menor duda, todo el ánimo cariñoso de su Madrid.

El cáncer de mama tiene curación

Hace ya tiempo, en el año 1985, otra señora también madrileña, Sarita Eskenazy, dedicada con su marido al negocio paterno de la joyería, escribió un libro autobiográfico titulado El coraje de la dicha. Es la historia de una mujer que víctima de un cáncer de mama supo vencerlo, gracias a su voluntarioso deseo de combatirlo. Siempre hay razones para ello como relata en una de las páginas: "¡Quiero tanto a mi hija, estoy tan orgullosa de ella que lo habría dado todo para evitarle el más pequeño disgusto!"

Poderoso motivo, entre los muchos existentes, para personas combativas dotadas de una gran fortaleza de ánimo que nunca olvidan que en los momentos difíciles es cuando hay que mostrarse con total entereza.

Por otra parte, la medicina ha avanzado muchísimo desde aquella época, hasta el punto de llegar hoy a hablar de la enfermedad sin los miedos y misterios de antaño.

Esperanza Aguirre se opera en un hospital madrileño

Sí, en uno de los muchos hospitales que ella misma ha remodelado en la Comunidad, el Clínico Universitario, será atendida por profesionales que aún tienen presente el día de su visita tras la reconstrucción del centro.

No se podía imaginar la Presidenta que ella iba a ser paciente, al menos tan pronto, de uno de esos centros hospitalarios. Con facilidad recordará que si se libró del accidente del helicóptero y salió airosa del atentado terrorista en la India luciendo más tarde sus juveniles calcetines, cómo iba a pensar en la cama de un hospital... ¡ni siquiera por una neumonía!

Pero el sino de las personas, dicen que está escrito, y hay que aceptarlo. Por ello, ante la ya inminente intervención quirúrgica, médicos y enfermeras harán, como siempre, su mejor trabajo para que Esperanza se recupere pronto y bien, y como ha dicho en los informativos "quedar fuera de la circulación" sea por un corto espacio de tiempo.

Aguirre en los colegios

Con total certeza, en los colegios madrileños se hablará de la enfermedad de la presidenta de la Comunidad de Madrid ¿Hay algún niño que no la conozca? No es posible porque no sale de los colegios y guarderías, bien por inauguraciones o por simples visitas de cortesía que siempre redunda en beneficios complementarios para el centro escolar.

Es frecuente verla agachada, entre chiquillos que, lejos de todo protocolo, haciendo alarde de su maravillosa imaginación infantil y entre gritos para hacerse oír mejor, según dicen ellos, la llaman por su nombre, a secas, tal vez para interesarse por su salud o para formularle alguna pregunta indiscreta o de difícil respuesta, ¡da igual! Esperanza saldrá airosa una vez más y con su sempiterna sonrisa, la que ha conquistado a tanta gente, dará contestación al "preguntón" y ambos se unirán en un bonito beso.

Temas sociales para Esperanza Aguirre

Durante los años que lleva ostentando el cargo de presidenta de la Comunidad madrileña, Esperanza parece que ha actuado, según el sentir general, con loable eficiencia en los muchos temas sociales que se abordan en la capital y municipio. Entre ellos destaca el de las viviendas económicas creando ilusiones para tantas parejas que alborozadas recogen las llaves de sus flamantes casas; tendido de nuevas líneas de Metro que amplían sin cesar las comunicaciones con el extrarradio; residencias para mejorar la calidad de vida de los ancianos, con ayudas suplementarias si viven en su casa en forma de avisadores de emergencia, hospitales construidos, en construcción o en proyectos.

Tantas y tantas cosas ocupan su labor diaria. Tal agradecimiento le debe Madrid. De tal forma parece haber captado la atención y cariño de los madrileños que a su petición televisiva, al anunciar emocionada su enfermedad, de "Espero que ustedes me deseen suerte". Ásí que es de justicia, que de forma unánime, todos lo que tenemos la gran suerte de vivir en Madrid, digamos en voz alta ¡Esperanza, mucha suerte y que vuelva pronto!