Capadocia, en el corazón de Anatolia, región milenaria de antiquísima historia y refugio de los primeros cristianos, tiene una formación geológica única y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Cómo llegar a Goreme

La ciudad de Goreme, es una excelente base para visitar la región. Para viajar de Estambul a la región de Capadocia se necesitan 10 horas de autobús, a no ser que se quiera llegar en avión desde Estambul o Izmir, con una escala intermedia. Generalmente, los autobús llegan con las primeras luces del día y el cansancio del largo viaje desaparece cuando, inmersos en un silencio absoluto, solo interrumpido por el llamado del almuédano a la oración , los ojos no pueden comprender de dónde surgen las gigantescas estructuras naturales de tufo (piedra caliza muy porosa) con curiosas formas fálicas: son las cimas del “camino de las hadas”.

Goreme es una ciudad de apenas 2500 habitantes que viven aún en el interior de las mencionadas estructuras, sugestivas también de noche con las luces encendidas.

El camino de las hadas: museo al aire libre

Patrimonio de la UNESCO, el museo es un recorrido a cielo abierto por los valles de Goreme. El Valle de las Rosas, llamado así por su característico color rosa que se intensifica en horas del atardecer, es rico en iglesias, capillas y monasterios de la época bizantina. Siguiendo un recorrido en donde el turista debe enfrentar empinadas subidas y precarias escaleras de madera, se llega a la iglesias de San Basilio, Santa Bárbara y de la Serpiente. En el interior de estas iglesias, aún se pueden admirar numerosos frescos, privados de rostros por vándalos musulmanes en el período iconoclasta. La iglesia más famosa del museo es la Karanlik Kilise (iglesia oscura), única sobreviviente de la furia musulmana que se mantuvo intacta gracias a la oscuridad que ha preservado los frescos.

La ciudad subterránea de Derinkuyu

Son 37 las ciudades subterráneas abiertas al público, de las 100 existentes en el territorio. Se trata de verdaderos refugios utilizados entre los siglos VI y VII por los cristianos bizantinos que escapaban de los ejércitos persa y árabe. La visita a estas ciudades no es apta para cardíacos, ni claustrofóbicos. Pasajes estrechos y tortuosos descienden hasta los 100 mts. de profundidad, aunque el público solo llega hasta los 45 mts. Las ciudades subterráneas albergaban por meses hasta 10.000 personas, estaban organizadas en 8 pisos que convergían en un pozo de ventilación. Aún hoy se pueden ver cocinas y soportes para las hamacas.

Paseo en globo sobre el valle de Goreme

Capadocia es uno de los mejores lugares del mundo para viajar en globo, por la magnificencia del paisaje y porque las condiciones de vuelo son particularmente favorables.

El precio del vuelo varía entre 120 y 180 euros y las agencias más confiables son las que realizan un solo vuelo en el día.

La aventura comienza muy temprano, a las 5 de la mañana el autobús recoge a los pasajeros por los hoteles, los cuales son llevados a un gran espacio abierto en donde se puede desayunar, mientras los especialistas se encargan de inflar los globos, lo que por sí solo ya es una gran atracción. En cada globo suben 17 personas: 16 pasajeros, 4 por cada compartimiento del cesto y un piloto, posicionado en el centro. Accionando las válvulas (una de aire frío y otra que regula la llama) y tirando de una cuerda, el piloto explicará como el globo puede ser literalmente guiado.

En una hora de vuelo se atraviesan los valles de Capadocia, descendiendo junto a ríspidas paredes, sobrevolando en modo rasante los obstáculos rocosos y ascendiendo hasta los 1000 mts. de altura. Desde aquí la vista es increíble, los caminos de las hadas parecen pequeños hongos en un inmenso paisaje de color cambiante entre blanco, rosa y gris.

El Roma Kalesi (castillo romano) es un cono con una tumba rupestre de época romana, que indica el centro de la ciudad de Goreme. Varios sitios como este fueron transformados en hoteles, sin por esto perder su fascinación.