En la actualidad ha cobrado especial relevancia el encontrar una cura contra diversos padecimientos y dicha cura debe cumplir con factores tales como efectividad y facilidad en su aplicación, por lo cual la aplicación de nuevas vacunas se ha convertido en la panacea que todos buscamos.

Helicobacter pylori y la gastritis

Una de las enfermedades más comunes en estos tiempos de estrés y susceptibilidad al medio que nos rodea, es la producida por Helicobacter pylori, una bacteria gram negativa que habita en el tracto digestivo y que está estrechamente relacionada con enfermedades tales como la gastritis y úlceras gástricas y cuya vía principal de transmisión es de persona a persona (simplemente al hablar, por medio de la saliva), por lo que la tasa de contagio es sumamente alta.

Vacunas contra H. pylori

La importancia de hacer una vacuna contra esta bacteria no se centra solamente en padecimientos como la gastritis, sino que puede haber complicaciones tales que resulten en cáncer. Por otra parte, hay estudios que demuestran que los pacientes muchas veces no completan el tratamiento recomendado con antibióticos, sea por su alto costo o incluso porque se crea resistencia a los mismos.

Aunque los estudios realizados tanto en animales como en humanos aún no han sido totalmente satisfactorios, se ha observado que el utilizar un adyuvante a base de agua y aceite (que es menos tóxico que otros), puede favorecer a las vacunas que se aplican por vía rectal o nasal.

Vacunas contra VIH

Pese a que aún no se ha encontrado una vacuna contra el VIH, los avances en cuanto a tratamientos exitosos apuntan también a la búsqueda de una vacuna que sea vía mucosa, ya que una parte del contagio se hace precisamente mediante relaciones sexuales (el contacto con mucosas). Algo similar ocurre con el Mycobacterium tuberculosis, causante de la tuberculosis.

Existe de hecho una organización en pro de las vacunas vía mucosa llamada Muvapred, y hace énfasis en la necesidad de elaborar este tipo de vacunas precisamente para favorecer a las naciones más pobres que padecen este tipo de enfermedades.

Vacunas contra el cólera

Si bien en México también se hace investigación en este campo por parte de investigadores del IPN, enfocándose, por ejemplo, en las vacunas contra el cólera, admiten que si bien la respuesta inmunológica puede variar dependiendo del nivel de estrés del sujeto de estudio, se han obtenido muy buenos resultados al inmunizar vía nasal a ratones infectados y se espera tener el mismo éxito en humanos creando una vacuna intranasal en aerosol.

Vacuna contra la influenza y las limitaciones

Sin embargo, también hay detractores contra este tipo de vacunación. Existe una vacuna contra el H1N1, FluMist, que aún cuando en los Estados Unidos ha sido avalada y autorizada, en países como Polonia y Suiza existe un rechazo hacia esta vacuna debido a que señalan potenciales riesgos que van desde posibles problemas dermatológicos hasta el riesgo de una hemorragia cerebral que, señalan, están indicados incluso por el fabricante.

Con todo, hay que destacar que el riesgo que supuestamente entraña no se refiere propiamente al medio de inoculación (nasal), sino al uso de virus atenuados. Por su parte, los fabricantes indican lo segura que es al recomendarla para bebés de 2 años a personas de 49 años de edad, señalando que al producir anticuerpos en la nariz, donde comenzaría el contagio, es más eficaz.

Si bien esta relativamente nueva modalidad de vacunas vía mucosa (rectal, nasal, gástrica o incluso vaginal) aún causa polémica y los investigadores de todo el mundo continúan haciendo estudios tanto en animales como en personas, apuntan a tener una buena acogida por su facilidad de aplicación. Es cierto que aún se necesitan más estudios que las optimicen (por ejemplo, el mejorar el tipo de adyuvantes) y garanticen su seguridad e inocuidad, representan una buena opción en el ámbito de la inmunización y salud humana.