Sin alejarse demasiado del reconocido balneario mexicano, el turista podrá adentrarse en la serranía del estado de Jalisco, donde se ocultan pequeños pueblos. San Sebastián del Oeste es uno de ellos.

Turismo rural en San Sebastián del Oeste

A dos horas de Puerto Vallarta se localiza San Sebastián del Oeste, cabecera del municipio jalisciense cuyo nombre coincide con el de este poblado del siglo XVII.

Los períodos de crisis para la producción de oro y plata hicieron disminuir drásticamente la población del lugar, que de 20.000 habitantes en su época de esplendor pasó a tener menos de 6000 en la actualidad. Sin embargo, el declive económico del pueblo favoreció la conservación de las viviendas y costumbres locales.

Las 76.650 hectáreas de bosque que abarca la región brindan los recursos necesarios para el desarrollo del turismo rural en la zona. Limpios arroyos y riachuelos corren a la sombra de los pinos, robles y encinos, donde abundan armadillos, venados, jabalíes y tlacuaches, entre otras especies.

Cultura y tradiciones

San Sebastián del Oeste llegó a tener 49 minas en explotación, convirtiéndose en uno de los principales centros mineros de México antes del período revolucionario. De hecho, la mina Santa Gertrudis, ubicada a 30 minutos del poblado, es uno de los sitios turísticos con que cuenta el municipio.

Aún se conservan sus casas con techos de teja, cocinas rústicas y portales edificados sobre columnas. Alrededor de la plaza principal todavía funcionan algunos bares. Cuando el sol es menos fuerte, los residentes del lugar conversan cerca del kiosco que engalana el centro del pueblo.

Llama la atención de los visitantes la producción tradicional de café, los talleres de raicilla (bebida parecida al tequila) y la artesanía local.

¿Qué hacer en San Sebastián del Oeste?

Los más decididos pueden ascender en motos todo terreno hasta el poblado del Real Alto, aún más intrincado que San Sebastián del Oeste. Muy cerca de este lugar se encuentra el Cerro de la Bufa, cuyo mirador natural está a 2.500 metros sobre el nivel del mar y permite ver la Bahía de Banderas.

Además de conocer los pequeños barrios formados al antojo de la pendiente de un cerro, vale la pena caminar por calles empedradas hasta el Templo de San Sebastián. Esta edificación del siglo XVII, reconstruida en varias ocasiones, es escenario de las festividades religiosas de la localidad.

Pasear en caballo es otra opción para descubrir las haciendas antiguas. La Hacienda Jalisco, por ejemplo, es actualmente un hotel-museo donde se usan velas y lámparas de aceite para alumbrarse; además, los huéspedes disfrutan de las verduras y frutas producidas en la misma hacienda.

Este sitio, construido en 1840, cuenta con una biblioteca que archiva valiosos documentos históricos de San Sebastián del Oeste.

Siempre será de utilidad llevar un abrigo en el equipaje si visita el poblado, porque las temperaturas pueden ser más bajas que en Puerto Vallarta, incluso en verano.

Lugares para hospedarse

En el pueblo existen hoteles pequeños de tipo rural, ecoturísticos y bed and breakfast, cuyos precios varían desde los 60 hasta los 200 dólares. Entre ellos pueden mencionarse El Pabellón Mexicano, El Mesón y La Galera.

Viajar en avioneta

Quienes deseen trasladarse desde Puerto Vallarta hasta San Sebastián del Oeste pueden hacerlo por vía aérea. La aeropista del pueblo se ubica muy cerca de la Hacienda Jalisco.

La carretera Puerto Vallarta-Mascota-Guadalajara es una ruta en muy buenas condiciones que también facilita el acceso a la zona. No obstante, se recomienda tomar las debidas precauciones en tiempo de lluvia. Recorrer esta vía permite conocer el Puente Progreso, excelente obra arquitectónica construida sobre el río San Sebastián.

Según los planes de desarrollo municipal, el poblado de San Sebastián del Oeste incrementará sus actividades turísticas en los venideros años, principalmente las relacionadas con el senderismo, ciclismo de montaña y canopy, como se indica en el portal del gobierno local sansebastiandeloeste.gob.mx.