Cuando llega el momento de organizar las vacaciones de verano siempre se presentan las mismas alternativas. La opción mas habitual es ir a alguna playa y hospedarse en hotel o apartamento, con la rutina que conlleva este modelo de vacaciones: playa, aperitivo, comida en chiringuito o en el hotel, siesta, playa de nuevo o no, turismo en el entorno - generalmente de escaso interés - recorrido inevitable por el paseo marítimo y luego la típica cena en terraza a base de raciones. Podrá haber ligeras variantes sobre este modelo, pero sin duda muchas familias se verán reflejadas en esta descripción si echan la vista atrás sobre sus vacaciones de los últimos años.

Las vacaciones en la playa sin duda tiene su atractivo: el sol, el mar, la gastronomía....pero cuando se llevan ya varios años repitiendo este esquema, llega un momento en que es necesario plantearse otra alternativa y pensar en unas vacaciones diferentes.

Pasar las vacaciones de verano - o en cualquier época del año - en un castillo puede ser una idea interesante para salir de la rutina de las vacaciones de playa, y además es menos caro de lo que pudiera pensarse en un primer momento.

Hoteles en castillos: ofertas y características

Los castillos reconvertidos en hoteles ofrecen todas las comodidades y servicios de cualquier establecimiento hotelero, pero en un entorno con un gran atractivo histórico y cultural. Esta modalidad de alojamiento turístico es posible encontrarla en la mayoría de los países europeos, pero sin duda la mayor oferta está en Francia y España. De hecho el sur de Francia, por su proximidad a España, resulta sumamente atractivo ya que permite realizar el viaje en coche y evitar así el coste de cualquier otro medio de transporte. Además esta zona del sur de Francia, en concreto el Pais Vasco Francés, permite visitar emblemáticas localidades de la costa francesa como, San Juan de Luz, Biarritz, Getaria o Bayona.

La reserva y contratación de estancias en castillos se puede realizar directamente o a través de una agencia de viajes. Lo recomendable es reservar directamente con el propio hotel, pero si se acude a una agencia de viajes deben tenerse siempre en cuenta los derechos que asisten a los usuarios en relación con los alojamientos turísticos.

Hoteles castillo en Francia

Francia tiene una amplia oferta de castillos reconvertidos en hoteles en prácticamente todas las regiones. La página web de Escapio ofrece una completa información sobre este tipo de alojamientos tanto en Francia como en otros países de Europa y gestiona las reservas on line.

En el País Vasco Francés, muy cerca de San Juan de Luz, se encuentra el Castillo de Urtubie construido en el siglo XIV y ampliado en los siglos XVI y XVII ha permanecido en manos de la misma familia durante seis siglos. El actual propietario, el Conde de Coral recibe a sus huéspedes y explica los detalles y secretos de este castillo donde el nació y reside con su familia. El castillo de Urtubie dispone de 10 acogedoras habitaciones con nombres de emblemáticos personajes de la historia de Francia. El desayuno se sirve en la Sala de Armas, para las comidas y las cenas se puede acudir a alguno de los numerosos restaurantes del entorno, situados a menos de 5 km del castillo.

Hoteles castillo en España

En España muchos castillos reconvertidos en hoteles están incluidos en la Red de Paradores. De hecho este organismo turístico del Estado ofrece una ruta de castillos que incluye una estancia de tres noches en los paradores de Ciudad Rodrigo, Jarandilla de la Vera y Oropesa.

Además de la oferta de Paradores, es posible alojarse entre otros establecimientos en el Castillo Cap Rocat de la localidad mallorquina de Llucmajor. Se trata de una antigua fortaleza situada en una finca privada de 36 hectáreas, que cuenta con más de 2 Km. de costa al sur de la Bahía de Palma.

Otra posibilidad interesante es el Hotel Castell D'Empordá, situado entre los Pirineos y el Mar mediterráneo, en la provincia de Girona. Este hotel castillo ofrece el doble atractivo de su cercanía a la Costa Brava y la proximidad de instalaciones deportivas que incluyen campos de golf.

Consideración final

Como se ha podido apreciar por las descripciones de estos peculiares establecimientos hoteleros, las vacaciones en castillos no son incompatibles con el turismo de playa, ya que muchos de ellos están ubicados en entornos próximos a la costa. Se puede decir por tanto que tienen un doble aliciente, ya que sin renunciar al "chiringuito y a la tumbona" permiten realizar un turismo que nos acerca a la historia de estos vetustos edificios.