En los últimos días, Wikileaks ha tenido que cambiar de servidor varias veces para huir del acoso de los Estados Unidos. Esto con la finalidad de que sus contenidos estén a salvo en el lugar donde se hospeden y no exista probabilidad alguna de saboteos y ataques informáticos.

Réplicas de Wikileaks en la Red

Casualmente, Julian Assange cambiaba de domicilio para resguardarse de su padrastro cuando era joven. De hecho, el asegura haber estado en 37 escuelas y cuatro universidades. Mera coincidencia siendo el editor en jefe de Wikileaks.

Últimamente, Wikileaks perdió su cuenta de PayPal donde recibía donaciones y además, tuvo que migrar el contenido de unos servidores donde se hospedaba en Suiza, a otros en Suecia, puesto que recibía constantes ataques informáticos. Por esta razón, decidieron clonar la página, como una manera de difundir por la Red, réplicas de la original.

Ataques permanentes

En Internet, la organización ha informado que están siendo atacados con frecuencia, por lo que hicieron pública una lista de todos los sitios espejo de Wikileaks y de CableGate, para que no puedan ser removidos por completo de Internet. Ya son casi 210 replicas de Wikileaks, para complicarle aún más el trabajo de los hackers que los atacan y dificultando al Gobierno de los Estados Unidos su petición a otros Estados del cierre del sitio.

La mayoría de estos sitios se encuentran en países como China, República Checa y Holanda. Hay que destacar que cuando uno ingresa la palabra Wikileaks en Google, no sale su dirección URL sino su dirección IP, la cual es 213.251.145.96, mientras que en Bing si sale su dirección URL.

Incomodas filtraciones

Es que los 250.000 cables diplomáticos que mostró Wikileaks implican que se tenga que convivir con esta clase de riesgos. Julian Assange ha sido blanco de todo tipo de amenazas, incluso contra su vida. En Suecia es requerido por presuntos delitos de acoso sexual y piensa que la primera ministra de su país (Australia), Julia Gilard y el fiscal general australiano, Robert Mc Clelland, colaboran con el Gobierno de Estados Unidos para hacerlo arrestar.

Todas estas incomodidades y riesgos, ¿a cambio de qué?. De que el mundo conozca lo que hace la diplomacia norteamericana tras bastidores en todas las naciones del globo terráqueo, inmiscuyéndose en cuanto asunto sea de su interés para sacar provecho a favor de sí mismos, sin importar la clase de personalidades que se involucren.

La variedad de casos que se expone en los cables diplomáticos es tal, que ha causado polémica al momento de ser divulgados en los diversos países donde se originaron estos cables.

España y Zapatero

Cuando Eduardo Aguirre era embajador de Estados Unidos en Madrid, el emitió un cable desde su misión diplomática, calificando al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, como una persona o individuo dócil a la hora de favorecer los intereses norteamericanos en la nación ibérica, así encuentre oposición interna.

Esto es por el caso de los helicópteros NH-90 adquiridos a Eurocopter, que inicialmente llevarían los motores Rolls Royce pero que a la final se decidió por la oferta de General Electric, siendo esta más costosa. Aguirre deja claro en el cable que está convencido que Zapatero intervino a favor de General Electric de manera decisiva.

Sin embargo, el Ejecutivo español desmintió todo esto porque alegan que es competencia del Ministerio de Defensa, quienes se encargaron de evaluar condiciones económicas, técnicas y de industrialización.

Por otro lado Brasil

Según un cable emitido por la embajada de Estados Unidos en París, el presidente de Brasil, Lula da Silva, es un obstáculo formidable para que el avión caza-bombardero F-18 Super Hornet producido por la Boeing, sea elegido con la finalidad de renovar la Fuerza Aérea brasileña.

Lula prefiere el Rafale francés, producido por Dassault, ya que ellos no tendrían problemas en proporcionar la transferencia de tecnología necesaria para satisfacer las necesidades brasileñas (con el consentimiento de Nicolas Sarkozy), aspecto en el que Washington no es tan condescendiente.