Sin duda, la vida moderna está llena de retos y oportunidades. Sin embargo también está saturada de actividades y tareas que llegan de repente, lo que provoca que en ocasiones se pierda el control de la situación y empiece a afectar a la persona tanto física como emocionalmente.

El estrés y su impacto en la vida profesional

Y no es para menos, el estrés es considerado el mal de la era moderna, un padecimiento que ya rebasó, por mucho, lo que es estrictamente la vida laboral. Resulta preocupante el ver estudiantes de nivel medio superior y superior con problemas de salud como son la gastritis o crisis nerviosas cuando todavía no llegan a los veinte años.

Pero ¿Cómo reaccionar cuando llegan a nuestro escritorio proyectos inesperados que el jefe pide “para ahorita”? ¿Qué debe hacer un estudiante universitario cuando realiza el recuento de tareas y trabajos que debe entregar de las seis u ocho materias que cursa para no volverse loco y sacrificar valiosas horas de sueño frente a la computadora?

Coachings, las soluciones para el manejo del stress profesional

La situación ha llegado a tal grado que en las empresas y universidades han diseñado coachings, en los que se trata de concientizar a estudiantes, empleados y empresarios sobre el manejo de las crisis, a desarrollar habilidades que eviten a toda costa situaciones de estrés en las organizaciones.

Observando las conductas generadas en situaciones de sobresaturación de actividades en escuelas y centros laborales, se han desarrollado diferentes propuestas que capaciten al empleado o estudiante en lo referente a la administración de su tiempo, factor indispensable para la calendarización adecuada de las tareas y pendientes que van surgiendo en el actuar cotidiano.

Ser proactivo y administrar el tiempo, claves para lograr objetivos

El primer factor que habría que tomar en cuenta es el generar que la persona sea proactiva, es decir, que se adelante a las circunstancias, genere cambios en su entorno y que no espere la motivación externa en su vida personal y profesional.

Por otro lado, es importante que el individuo realice una efectiva jerarquización de prioridades en las actividades o trabajos que debe hacer. Para esto, se han rescatado las reflexiones hechas por Stephen Covey, quien es un gran desarrollador de paradigmas en el desarrollo personal y empresarial, y que en 1989 publicó "The Seven Habits Of Highly Effective People", en donde diseñó la llamada Matriz del Manejo del Tiempo dividida en cuatro cuadrantes:

Cuadrante uno: lo importante y urgente

Se refiere a realizar en el acto todo aquello que pudiera generar crisis, presión, realizar los trabajos que tienen fecha límite inmediata y hacer el trabajo de bombero ante los incendios imprevistos.

Cuadrante dos: lo importante, pero no urgente

Revisar los proyectos o tareas a los cuales se les pueda hacer planeación porque tienen una fecha límite de entrega hasta cierto punto cómoda, para darles la calendarización adecuada y realizarlos con calma. Aquí puede entrar también lo que son las actividades recreativas.

Cuadrante tres: lo no importante, pero urgente

Se refiere a las reuniones que interrumpen las actividades cotidianas pero que la persona no puede evadir, ya sea por cuestiones sociales o simplemente porque el jefe le pidió que no falte. También se consideran las visitas inesperadas que pueden llegar a retrasar el trabajo ya planificado.

Cuadrante cuatro: lo no importante y no urgente

Este cuadrante contempla todas aquellas actividades que la persona suele desarrollar en su escuela o centro de trabajo que resultan triviales, y que le hacen perder el tiempo, como son las charlas de café de escritorio a escritorio o la suspensión del trabajo para que el individuo se evada de su entorno.

Como se puede ver, las soluciones propuestas pueden resultar altamente efectivas, pues parecen tener una lógica y se apegan perfectamente a las circunstancias que suelen surgir en la oficina o el salón de clases. Sin embargo, se requiere de un trabajo muy intenso para que los individuos puedan integrar a su estructura cultural esta nueva forma de hacer las cosas, tomando en cuenta que vienen de un entorno lleno de malos hábitos en los que hacer las cosas “al cuarto para las doce” parece ser la opción más adecuada.

El reto para cambiar a la sociedad está presente y existen las herramientas, sólo se requiere más trabajo y voluntad de todos los involucrados, lo que resulta verdaderamente urgente, es ocuparse de lo importante.