Diciembre es época de ritos religiosos para algunos, fiestas para otros, y tradiciones para muchos. La época de Navidad es la ocasión en la que se practican costumbres que sólo se realizan una vez al año. Una de esas tradiciones es la comida, y en el caso de Venezuela, diciembre tiene su propia carta de platos.

Estos platos son reflejo del país: comida mestiza, producto de la combinación de ingredientes y procedimientos indígenas, negros y europeos que se mezclaron durante la colonización y que actualmente ocupan una posición primordial en la mesa decembrina venezolana.

La reina sin ninguna duda ni competencia es la hallaca, comida patria por excelencia en estas fechas, seguida por el exquisito pan de jamón. Luego, dependiendo de la región del país y las costumbres de cada familia, surgen variaciones de estos platos y otros también muy populares como la ensalada de gallina, el pernil de cochino, el jamón planchado, etc.

La hallaca

No existe en Venezuela Navidad sin hallacas, ni siquiera los problemas económicos tan frecuentes en el país ni la actual crisis impiden que las familias tengan sus hallacas, puede que hagan menos o compren una cantidad menor, pero es un miembro tácito de estas fechas.

Sobre la etimología de la palabra hallaca hay dos teorías:

  • Una se refiere a su origen guaraní (lengua indígena de los tupí-guaraní) de donde salen las palabras “ayúa” y “ayuar”, que significan mezclar o revolver, y a partir de allí se presume que surgió “ayuaca”, que se refiere a una cosa mezclada, y posteriormente por deformación lingüística se nombró “ayaca”.
  • La otra teoría define que la palabra “ayaca” viene de una voz indígena de la etnia timotocuica, grupo que habitaba la región centro-norte-occidental de Venezuela, y se refería a un bojote, envoltorio o paquete de cualquier cosa. En cualquiera de los dos casos, la derivación a “hallaca” se debe a un refinamiento del castellano.

Origen

No se sabe a ciencia cierta cuál es el origen de la hallaca, una hipótesis ampliada es que su guiso surgió de las sobras que dejaban los señores españoles para la servidumbre esclava, que luego emplearía de relleno con la masa de maíz que se cultivaba en el país y que comían los indígenas. Sin embargo, es poco probable que le dejaran sobras tan costosas (alcaparras, aceitunas) a la servidumbre en vez de reciclarse para los señores.

Lo más probable, según los historiadores, es que la hallaca sea el resultado de un evolución en la mezcla gastronómica que hubo en Venezuela: el plátano, el maíz y el onoto de los indígenas; y el concepto de pastel y el relleno de los europeos, que desembocó en lo que es hoy la hallaca: un guiso con carnes de diferentes tipos muy condimentado, mezclado con aceitunas, pasas, alcaparras, pimentón, etc, dentro de una masa de maíz, coloreada con onoto y envuelto en hojas de plátano amarrado con pabilo y cocinado en agua con sal.

Pan de jamón

El virrey de la comida navideña venezolana es el pan de jamón. Infaltable en la mesa, su sabor semidulce mezclado con el jamón, las aceitunas y las pasas hacen de este plato una comida única que tuvo su origen en Caracas.

La forma exacta como se originó el pan no se sabe con exactitud; se dice que fue creado en 1905 en la panadería de Gustavo Ramella, en donde se comenzó a preparar un pan con trozos de jamón. Rápidamente por efectos del boca en boca se popularizó y al año siguiente otras panaderías lo pedían. Ya en 1920 le incorporaron las aceitunas y las pasas.

Otra versión afirma que se creó en la década de los 50 gracias a una oleada de inmigrantes procedentes de Europa, principalmente italianos, que fundaron muchas panaderías. Se dice que uno de ellos elaboró un pan relleno con jamón para atraer más clientela y lo promocionó como plato navideño.

Para los nostálgicos

Sea cual sea el origen que hayan tenido, lo importante es que tanto la hallaca como el pan de jamón son una parte muy representativa de la cultura venezolana, y ya sea en el país o fuera de él, en diciembre los venezolanos buscan adornar su mesa con estos manjares.

En Madrid varias personas se dedican por estas fechas a preparar los dos platos para su venta, en el perfil de Facebook “Venezolanos en Madrid” se encuentran ofertas para los nostálgicos que se hacen por encargo. Además, en el centro de la ciudad hay un local llamado Guakamaya Gourmet (de comida venezolana) en el que venden hallacas y pan de jamón, y en el Consulado de Venezuela suelen repartir panfletos con información sobre comida venezolana ¡Buen provecho!