Según se desprende de un informe reciente elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), bajo el título Eliminando la mutilación genital femenina, diariamente se practica la ablación de clítoris a más de 8.000 mujeres en África y se estima que tres millones de mujeres y niñas africanas corren el riesgo de ser sometidas a esta mutilación, cada año.

Esta práctica está especialmente extendida en África, donde es habitual en 28 países del continente negro, aunque también se practica en algunos países de Oriente Medio y de Asia.

El motivo por el cual se lleva a la práctica es por razones tradicionales que tienen a la religión como telón de fondo, ya que se cree que las mujeres deben permanecer puras para el esposo, conservando su virginidad. Esta es, sin duda, una manera muy efectiva para evitar la promiscuidad e incluso, para huir completamente de cualquier tipo de práctica sexual.

La ablación es una práctica ancestral

Antropológicamente esta mutilación tiene la consideración de rito religioso iniciático en el que se celebra con grandes y públicas fiestas el momento de la ablación, que hace que las niñas dejen la niñez para ingresar en la edad adulta. Y ello, a pesar de que cuenten con tan solo ocho o nueve años de edad o menos (algunas incluso sólo meses de vida) cuando se les practica la mutilación genital.

Las consecuencias para las mujeres son diversas y todas horribles: van desde la falta de sensibilidad sexual, sensación de intenso dolor en la práctica del coito y desgarros en el parto, sólo por enumerar algunas de carácter físico, sin tener en cuenta el daño psicológico que causa tal aberración.

A día de hoy esta amputación está considerada internacionalmente como una violación de los derechos humanos y algunos países, incluidos países africanos como Costa de Marfil, Senegal o Burkina Faso, ya han legislado en este sentido, prohibiéndola y persiguiendo a quienes la practican.

En España está vigente la Ley Orgánica 3/2005 de 8 de julio de 2005, del Poder Judicial que prohíbe la ablación y permite a los jueces perseguir extraterritorialmente la práctica de la mutilación genital femenina.

La esperanza en España está en el Instituto Universitario Dexeus de Barcelona

La esperanza de las mujeres que han sufrido ablación en su niñez, está en manos del ginecólogo Pere Barri Soldevilla, responsable del servicio de Cirugía de la Ablación del Instituto Universitario Dexeus, quien aprendió el procedimiento quirúrgico postablación del doctor Pierre Foldès, inventor de la técnica que permite la recuperación en todos los sentidos (físico y sensorial) del órgano sexual mutilado.

La reconstrucción no puede hacerse en todos los casos de ablación, sino tan sólo en aquellos en que la mutilación fue parcial. Así pues, quedan fuera de esta reconstrucción, al menos por el momento, las mutilaciones totales de clítoris y labios menores y también las fibulaciones en las que extirparon el clítoris completamente, los labios menores y los mayores.

Sin embargo, en los casos de ablación parcial, la reconstrucción del clítoris es efectiva en un 60% de las pacientes que tienen entre 25 y 35 años, según fuentes de la clínica Dexeus.

La intervención se realiza en régimen ambulatorio sin necesidad de ingreso hospitalario y la paciente recibe el alta a las veinticuatro horas, pudiendo incorporarse sin problemas a su vida normal.

Cómo se realiza la reconstrucción del clítoris

Para realizar la reconstrucción del clítoris lo primero que hace el doctor Barri es extirpar quirúrgicamente el tejido mal cicatrizado a causa de la práctica grosera de la ablación. Después busca el muñón del clítoris que, una vez seccionado, se esconde en el hueso púbico. A continuación corta el pequeño ligamento que lo mantiene escondido y lo coloca en su lugar. Aunque tras la ablación haya quedado tan sólo un centímetro de clítoris ya se puede realizar la recuperación del órgano.

De esta forma la mujer puede recobrar la sensibilidad del órgano cercenado con la ablación y con él, las múltiples facetas de su vida sexual. Físicamente la apariencia de los órganos sexuales externos de la mujer que ha pasado por la reconstrucción, es igual al de las otras mujeres en el 90% de los casos y en el 70% se recupera la sensibilidad del clítoris.

La técnica de reconstrucción del clítoris es un invento francés

El primer médico que realizó una reconstrucción de clítoris es el doctor Pierre Foldès del hospital Bichat-Claude Bernard de París, en colaboración con el urólogo doctor Jean-Antonie Robein.

En la actualidad, en Francia esta operación es bastante común entre las mujeres que han sufrido la ablación y el doctor Foldès opera unas 200 mujeres cada año, en una operación que financia la Seguridad Social Francesa.

Se obtienen buenos resultados en la inmensa mayoría de los casos y las pacientes que han pasado por la cirugía postablación, pueden recuperar en un plazo de tiempo razonablemente corto, unos pocos meses, su vida sexual e incluso pueden experimentar orgasmos a través de la estimulación del clítoris con cierta facilidad, aumentando de esta forma su autoestima y la “normalidad” que en su día les fue arrebatada.