
- farmacia - Nino
Hace ya muchos años que en España desapareció la dictadura. Actualmente se vive enlibertad y atrás quedaron años de represión en los que fueron desterradas y silenciadas muchas personas notables simplemente por su ideología de izquierda. Luego llegó la democracia tras la muerte de Franco y aquellos hombres y mujeres marginados y deshonrados fueron afortunadamente rehabilitadas con todos los honores.
Muchas mujeres paradigmas de la libertad en la guerra civil española fueron altamente reconocidas . Se supone que ellas lucharon por la igualdad de derechos entre hombre-mujer y por una sociedad más justa. Sus ideas sociales revolucionarias y liberales les dieron un puesto destacado en la historia y contribuyeron al bienestar de las mujeres actuales.
Sin embargo, también por aquellos años vivieron otras mujeres luchadoras, fuertes e inteligentes pero son menos conocidas para el público en general. Están más silenciadas porque debido a sus creencias se las asocia injustamente a un pasado que se quiere olvidar . Una de ellas fue Elvira Moragas.
Elvira Moragas
Nació en 1881 en un pueblo de Toledo. Su abuelo y su padre eran farmaceúticos (de hecho, el segundo era farmaceútico de la Casa Real española). Podía haber sido una bella señorita más de la clase media alta madrileña con los objetivos normales que tenían las mujeres de su época como limitarse a casarse con un buen partido y fundar una familia. Sin embargo, Elvira era una mujer muy especial, distinta completamente a las demás. Ella quería estudiar, demostrarse a sí misma que ser mujer no podía ser un impedimento para sus inquietudes. Fue una revolucionaria para el tiempo que le tocó vivir. Por eso, decidió estudiar la carrera de farmacia, siguiendo los pasos familiares. Realmente ésta decisión fue un reto para ella. Hasta entonces sólo 29 mujeres habían conseguido en España un título universitario y casi todas lo tenían en la rama de letras.
Una sóla chica en una clase de hombres
Tenía que ser verdaderamente embarazoso para una joven mujer, y encima bastante guapa, traspasar, el primer día de clase, la puerta del aula de la Facultad de Farmacia de Madrid. Seguramente fue el blanco de todas las miradas. Ella era la única chica no sólo de primero sino de todos los cursos. Su estancia en la Facultad no transcurrió desde luego por un camino de rosas.
Se enfrentaba no sólo a una carrera muy difícil, larga, con muchísimas practicas de laboratorio sino también a las opiniones machistas y a los comentarios maldicientes de muchos que no la aceptaban . Poco a poco, gracias a su valía y personalidad, esa capricornio tenaz se fue ganando el respeto y la admiración de todos, demostrando ante la sociedad madrileña que las mujeres podían alcanzar todo lo que quisieran. Bastaba con proponérselo. Acabó la carrera en 1905 y fue la quinta mujer farmaceútica de España. Tenia 24 años.
Empieza su vida profesional.
Elvira se convirtió en farmaceutica adjunta de la farmacia de su padre. Estaba feliz y realizada: se sentía útil preparando medicamentos y fórmulas magistrales para la gente. Realmente, tenía todo lo que podía desear. Pero Elvira también era mujer y se enamoró. Fue un amor desgraciado con muchísima oposición familiar y ella tan fuerte, tan segura de sí misma para tantas cosas, perdió esta vez la batalla y el noviazgo se truncó .
Un giro a su vida
Con 34 años decidio hacerse monja carmelita. Nuevamente, Elvira tomó una importante decisión que le marcó su vida. Atrás quedaron los alambiques y los morteros de su farmacia, los duros años de universidad, sus triunfos y sus reinvicaciones. Todo éso lo habia conseguido con tesón y con lucha pero ahora sentía algo distinto y como, casi siempre, decidió seguir los dictados de su corazón. Nadie la pudo disuadir. Cambió su nombre por Maria del Sagrario y empezó una nueva vida. Después vino una guerra cruel, "la guerra civil", mala como todas las guerras aunque ésta era peor al ser fraticida. Fue una víctima más de dicha confrontación como lo fueron tantas mujeres de uno u otro bando. Murió fusilada en agosto de 1936.
Santa María del Sagrario
Hace muy poquito tiempo la canonizaron. Sus razones tendrían, pero la intención de este artículo no es destacar sus virtudes de santa .Estar en los altares en estos tiempos actuales ya no es lo que era.
Para los farmaceúticos españoles de todas las creencias representa más que una santa, es una compañera y una amiga. Para las mujeres, en general, un ejemplo de voluntad y firmeza en un mundo en el que todavía hay discriminación.
