El colectivo, ómnibus, micro, autobús o como quiera que se lo conozca. Es un invento tan argentino como el dulce de leche y en el país se le conoce, cariñosamente, como “Bondi”. El sábado 24 y el domingo 25 de abril; Tigre fue sede del primer encuentro de colectivos de ayer y hoy.

La cita tuvo lugar en el playón de estacionamiento de la estación trenes de Tigre. Allí más de 160 “bondis” se lucieron ante miles de vecinos de la zona y turistas que conocieron y recordaron, el pasado y el presente de este medio de transporte público que desde principios del siglo XX, viene haciendo historia a cada paso.

Con ganas de ayudar

La idea de esta exposición estuvo a cargo de la “Fundación Amigos del Bondi”. Una joven agrupación que nació el 20 de marzo de 2010. Y que de la mano de sus socios busca difundir las ventajas de viajar en colectivo.

Los amigos del Bondi son más 160 colectivos todas las líneas que recorren la ciudad de Buenos Aires. Tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en el cono urbano bonaerense. La idea de la agrupación es mostrar al colectivo, sus virtudes y los cambios que han sufrido a lo largo de sus años de vida.

Además de poder visitar unidades del año 1940 al 2010, lo que busca la “Fundación Amigos del Bondi” al ser una sociedad sin fines de lucro, lo que busca es provocar un fin benéfico. En este caso, todo lo recaudado estaba destinado al Hospital zonal de Tigre.

En esta oportunidad, los Amigos del Bondi contaron con la ayuda de Mutual 4 de junio, Sitio BusARG de Alejandro Scartaccini, Junta Promotora del Museo del Colectivo, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Municipalidad de Tigre.

Asi comenzó todo

A fines de la década de los años 20 nacía en la Argentina el colectivo, un medio de transporte distinto creado por los dueños de los taxis (apócope de taxímetro, vehículo de alquiler) de entonces, agobiados por la crisis económica de los 30, que ya se hacía sentir entre la población.

Y en un cafetín de la esquina de Rivadavia y Lacarra, entre Floresta y Villa Luro, y fue a Lorenzo Porte. A quién se le ocurrió la idea de poner en práctica el "taxi colectivo".

El 24 de septiembre de 1928 en la misma esquina donde se juntaban, comenzaron a ofrecer a los gritos un viaje hasta Caballito por 20 centavos (la quinta parte de lo que hubiera costado en taxi), o a Flores por sólo 10.

Algunos estudiosos del tema aseguran que los viajes ofrecidos eran a Plaza Once por 10 centavos, y como el negocio fructificó se extendieron hasta Plaza de Mayo por 20 centavos, la cuestión es que la gente se animó y comenzó a subir.

La fama de Bondi trascendió fronteras

Para brindar mayor comodidad, ampliaron la capacidad de los coches, llevaban un pasajero junto al conductor y cuatro en la parte de atrás. Cuentan que aquel día de primavera, a las 8.30, partió hacia Primera Junta el primer colectivo de la historia.

Lo cierto es que desde que el “Bondi” comenzó a rodar ya más nunca se detuvo. Tanta fue la aceptación del público que su fama trascendió las fronteras. Primero fue Uruguay, Paraguay, Brasil y de allí al resto del mundo.

Con el tiempo el “Bondi” dejo de ser ese taxi con capacidad para cuatro pasajeros y pasó a ser un vehículo mucho más grande, lleno de colores vivos, fileteados, espejitos y todo lo que hace famoso al colectivo actual.

El tiempo pasó, ya no está más el guarda que cobra al bajar, ya no está más la boletera ni el boleto capicúa. Ahora está la máquina expendedora de boletos que sólo acepta monedas. Las épocas cambiaron paro nada detiene al colectivo. El “Bondi” sigue rodando así que “un pasito para atrás que el fondo hay lugar”.