El propósito del Museo del Tequila y el Mezcal , ubicado en la Plaza Garibaldi de la Ciudad de México, es mostrar los orígenes y procesos de elaboración, así como la gran variedad que ofrecen estas dos bebidas representativas de este país, siempre en estrecha relación con la música de mariachi, la historia y la gastronomía mexicanas.

Una breve historia del mariachi

La música de mariachi procede del occidente de México, en donde habitaban los indígenas cocas, quienes en los alrededores de Guadalajara, fundaron la congregación que llamaron Cocollan, misma que en 1527 fue arrasada por una tromba y reubicada en la población que hoy lleva el nombre de Cocula.

Es entre los indígenas cocas que se desarrolla el antecedente del mariachi, compuesto inicialmente por instrumentos primitivos como el teponaztli y el huéhuetl, mismos que se utilizaban en las festividades religiosas. Con el intercambio cultural propiciado por la llegada de los españoles se introducen el violín, la vihuela y el guitarrón. Así, de aquel híbrido musical comenzó a nacer el mariachi.

Actualmente en México, la música de mariachi se acostumbra principalmente en festividades públicas y masivas, tales como el Día de las Madres, que tiene lugar el 10 de mayo; el de la Virgen de Guadalupe, que se festeja el 12 de diciembre; y el de la Independencia de México, que se verifica el 15 de septiembre.

Tequila de agave mexicano, una bebida con historia

Entre los habitantes del occidente de México, se cuenta que el tequila se originó accidentalmente cuando indígenas de Jalisco presenciaron el momento en que un rayo cayó sobre las plantas de agave, las que estuvieron ardiendo durante horas. Posteriormente, notaron que el viento traía consigo un aroma particular, percatándose que provenía de una de las plantas quemadas, la probaron para conocer su sabor. Aprendieron a degustar aquel líquido que provocaba en ellos sensaciones placenteras, por lo que consideraron que era un regalo que sus dioses les hacían.

Cuando Hernán Cortés llegó a Tenochtitlán, Moctezuma II, quien creía que este era Quetzalcóatl, lo recibió con un banquete que ya incluía tequila. Atraídos por esta bebida, los españoles la destilaron para purificarla, dando lugar al vino de mezcal, conocido también como aguardiente.

Una vez que se introdujeron en México las técnicas de destilación, el tequila y el mezcal constituyeron una considerable fuente de ingresos para los conquistadores. Más tarde, durante los siglos XVII y XVIII, la región occidental de México se especializó en su cultivo. Hoy, la denominación "tequila", indica que la bebida ha sido producido en la localidad del mismo nombre.

Plaza Garibaldi, un refugio para los mariachis

La Ciudad de México conserva muchas de sus antiguas plazas y kioscos. Una de las más visitadas es la Plaza Garibaldi, en donde cada día, turistas locales, nacionales y extranjeros se reúnen para disfrutar la música de mariachi. Transitar por la Avenida Eje Central, es asistir a una experiencia sensorial en la que el colorido de la vestimenta tradicional del mariachi, reaviva la mirada y despierta evocaciones sonoras de una música que pervive a través del tiempo y las generaciones.

En lo que fuera el barrio prehispánico de Texcatzoncátl se ubica la Plaza Garibaldi. Este antiguo barrio estuvo habitado principalmente por alfareros y cultivadores de maguey. Alrededor del año 1850 nace esta plaza que se llamó “Plazuela del Jardín”, “Plaza del Baratillo” y “Pila de la Habana”. En 1921, tras la celebración del primer Centenario de la Independencia, con la intención de honrar a Guissepe Garibaldi, italiano que había peleado en las filas maderistas durante la Revolución Mexicana, recibió el nombre de Plaza Garibaldi.

El Museo del Tequila y el Mezcal

Junto con los mariachis, llegaron a la Ciudad de México algunos de los platillos y bebidas de la región occidental de este país, entre ellos el tequila de agave. Con el tiempo, el vínculo entre el tequila y el mariachi se ha vuelto una tradición, es por eso que el gobierno de la ciudad decidió ubicar en la Plaza Garibaldi, al Museo del Tequila y el Mezcal, cuyo antecedente directo es el Museo del Tequila y el Mariachi de Guadalajara.

El Museo del Tequila y el Mezcal se ubica en la Avenida Eje Central sin número, Colonia Centro en la Delegación Cuauhtémoc, justo en la estación Garibaldi del Metro. La entrada al museo tiene un costo de 50 pesos e incluye una degustación de tequila y mezcal en el bar "La cata".

Entre las exposiciones que allí se encuentran sobresale la sección dedicada a la historia del mariachi, así como un enorme mapa que deja ver la forma en la que el cultivo del agave se ha extendido a otros estados de la República Mexicana, además de imágenes de las distintas especies y sus usos más frecuentes. La museografía comprende también un recorrido detallado a través del proceso de producción del mezcal y del tequila.

Entre las 400 botellas de tequila de distintas marcas contenidas en la enorme vitrina de exhibición destaca una que fue envasada en el año 1820 por la casa José Cuervo. También hay botellas en forma de rifle, de oruga, de perfume, entre muchas otras que llaman la atención por su rareza.

El Museo del Tequila y el Mezcal se alberga en un moderno edificio de cristal decorado con imágenes de magueyes, entre las que se recortan las siluetas de mariachis con sus instrumentos. El museo cuenta con una tienda que permite adquirir tequilas y mezcales de toda la República Mexicana, así como una terraza en la que pueden degustarse todas las bebidas de maguey que se producen en México.

Este museo cuenta también con el Centro Cultural del Mariachi, mismo que actualmente promueve la constitución de la Escuela del Mariachi. Organiza además, actividades de entretenimiento cultural como son exposiciones temporales, tertulias musicales, conferencias y recorridos por la zona histórica de la Ciudad de México .