El pretexto, al parecer, fueron las elecciones presidenciales. Durante ellas, el movimiento, conocido como #YoSoy132 alza las voces como una respuesta a la visita del candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto. A partir de este momento, el colectivo ha logrado trascender en los medios masivos de comunicación, colocarse en la agenda pública, situación que le ha permitido a la ciudadanía conocer más de cerca sus demandas.

Sus principales demandas

Pareciera que la principal protesta de este colectivo, integrado en su mayoría por jóvenes universitarios, es la de hacer de los medios de comunicación precisamente ésto. Un canal comunicativo, transparente, plural, democrático. En su pliego petitorio, leído el 23 de Mayo del presente año, uno de los integrantes del movimiento, pronunciaba que "Los estudiantes de este país, creemos que una condición necesaria para corregir esta situación consiste en empoderar al ciudadano a través de la información, ya que ésta nos permite tomar mejores decisiones políticas, económicas y sociales".

Tal ves por ello, ha resultado de vital importancia para el movimiento realizar muestras de rechazo colectivas en las afueras de las instalaciones de Televisa. Sin embargo, cabe preguntar, ¿por qué no han hecho lo mismo con la Televisora del Ajusco? ¿No forma TV Azteca, parte del duopolio televisivo en México? ¿No son sus programas una competencia directa con Televisa sobre el rating nacional? ¿No coadyuva TV Azteca la somnolencia de nuestros connacionales? ¿Por qué dejar de lado a esta importante eslabón de la cadena televisiva?

Sus omisiones

Si es verdad lo dicho en el mes de Mayo, en cuanto a que "La información hace posible que los ciudadanos puedan exigir y criticar de manera fundamentada a su gobierno, a los actores políticos, a los empresarios y a la sociedad misma. Por eso, "Yo Soy 132" hace del derecho a la información y del derecho a la libertad de expresión sus principales demandas".¿Por qué no lanzar un ataque frontal contra los candidatos políticos? ¿Por qué no señalar que también el Partido Acción Nacional, el Partido Verde, el Partido Democrático Institucional ayudan a mantener el sistema que prevalece en el gobierno?

Si son un "movimiento ajeno a cualquier postura partidista y constituido por ciudadanos" y por lo tanto no expresan muestras de apoyo o rechazo hacia ningún candidato. ¿Por qué entonces no se mencionaron a los demás presidenciables durante la campaña? ¿Por qué enfocarse solamente a Enrique Peña Nieto? Siendo ingenuos, podríamos pensar que Peña Nieto puede simbolizar el retroceso, la intolerancia y la vieja dictadura nacional. Esto es cierto. Sin embargo, no es razón suficiente para que un movimiento supuestamente ciudadano haga mutis con respecto de los demás candidatos presidenciables.

Otra razón podría ser que el candidato del PRI, hizo campaña mucho antes de la contienda presidencial. Es cierto que se bombardeo a la ciudadanía con spots, numerologías y estadísticas favorables a este personaje. Pero... ¿no se hizo lo mismo con López Obrador? ¿No hizo éste campaña durante todo el periodo presidencial de Calderón?

Sus cuentas pendientes

Ahora bien. El movimiento señaló, en el mismo documento, que sus "deseos y exigencias se centran en la defensa de la libertad de expresión y del derecho de información de los mexicanos. Y que su preocupación "se deriva del estado actual de la prensa nacional y los medios de comunicación, así como de su papel político en el contexto democrático." De nuevo habría que darles la razón.

Pero todavía quedan interrogantes abiertas: ¿Qué se entiende por libertad de expresión? ¿Qué es, para este colectivo, el derecho de información? Y más importante aún ¿a quién le corresponde velar por este derecho? ¿Cómo se puede garantizar el cumplimiento de tal demanda? Estos son pues los ecos del 132. Voces perdidas, difuminadas, ininteligibles que se disipan en la penumbra de la democracia nacional. Ecos que necesitan transformarse en discursos, en canales de comunicación, en soluciones para la sociedad mexicana y su apremiante necesidad de libertad.