El 1 de noviembre de 2005, con la resolución 60/7, la Asamblea General de las Naciones Unidas designaba el 27 de enero como Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Un día para recordar las víctimas del horror nazista y para evitar actos de genocidio en el futuro.

En esa fecha, en 1945 el ejército soviético liberó el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, en Polonia. Al momento de su liberación solo unas 7.000 personas fueron halladas con vida, mientras que millones ya habían muerto en el más grande campo de concentración nazi.

La resolución

La resolución adoptada por la ONU incita a los estados miembros para que elaboren "programas educativos que inculquen a las futuras generaciones las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro" y rechaza "toda negación, ya sea parcial o total, del Holocausto como hecho histórico".

Durante el 65 aniversario de la liberación de Auschwitz, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon hizo un llamamiento para preservar el legado de los sobrevivientes del Holocausto. Ban Kin-moon subrayó como hombres, mujeres y niños lograron sobrevivir al horror de los campos nazis y a la muerte. “Todos ellos- afirmó- tienen un mensaje fundamental para todos nosotros, un mensaje sobre el triunfo del espíritu humano”.

El secretario general quiso además destacar el empeño de las Naciones Unidas para preservar el legado de los supervivientes y el recuerdo del Holocausto.

Naciones Unidas

Fueron justo las atrocidades llevadas a cabo durante la Segunda Guerra Mundial a impulsar el nacimiento de las Naciones Unidas. Además, en su Carta se incluye como principio fundamental el respeto de los derechos humanos de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión. Unos meses antes de la aprobación de la resolución 60/70, en marzo de 2005, el entonces General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, recordó que “la repulsa al genocidio, al asesinato sistemático de seis millones de judíos y millones de otras personas fue también uno de los factores que promovieron la Declaración Universal de Derechos Humanos”.

La carta de Primo Levi

Cuando el ejército llegó al campo de exterminio de Auschwitz entre los 7.000 supervivientes había un hombre que llevaba tatuado en el antebrazo el número 174517: el escritor italiano Primo Levi. Justo hace unos días salió a la luz una carta inédita del autor de “Si esto es un hombre” datada 6 de junio de 1945 y dirigida a su amiga Bianca Giudetti Serra. “Querida Blanca”, empezaba la misiva, (…) estoy vivo de milagro”.