Las trabajadoras del sector de la limpieza de Cádiz negocian cómo sobrevivir a las patronales durante los próximos dos años. El nuevo convenio regulador de limpieza de edificios y locales comerciales subvierte sus derechos laborales.

La feminización de este sector es indiscutible. La manifestación se planta ante la sede de las patronales con rabia e indignación. Gritos de denuncia y de derechos reivindicados con vehemencia y con verdadera razón. Se trata de un sector atropellado y maltratado, al límite de la precariedad.

La Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (ASPEL) y la Asociación Gaditana de Empresas de Limpieza (AGEL) son las patronales a las que estas valientes mujeres se enfrentaron en la mañana del 17 de diciembre de 2012. Llenas de coraje gritaron ante la sede "Somos limpiadoras, pero somos inteligentes", "No tenemos miedo", "No somos el último escalón somos el primero", sin duda aludiendo al servicio que ofrece su colectivo en entidades públicas y edificios de oficinas de empresas, pues si este sector no limpia, ¿quién lo hará?; "Esto no es ná, acaba de empezar", "Si esto no se arregla, guerra, guerra, guerra".

CCOO y UGT se encargan de defender las reivindicaciones de los derechos de las trabajadoras en la calle haciendo presión

Es la primera vez que secundan en una movilización a este colectivo, el cómo han tardado tanto es algo incomprensible, pues el apoyo de cualquiera de estos sindicatos hubiera sido definitivamente útil. Tanto en la manifestación como en la misma negociación, junto a la portavoz del colectivo de limpiadoras, Ángeles Peña que se enfrenta al equipo legal de las patronales.

ASPEL y AGEL pretenden implementar una jornada laboral semanal de 39 horas sin abonar el tiempo incrementado; pretenden eliminar el plus de asistencia que las trabajadoras han logrado incluir tras 20 años de lucha por su convenio; eliminar la antigüedad en los nuevos contratos; congelarla en los contratos actuales según el porcentaje de cada trabajadora; eliminar el día de asuntos propios y por último eliminar también la indemnización que las protege en caso de enfermedad o accidente laboral, algo aberrante que vulnera los derechos humanos universales.

Paqui Camacho, megáfono en mano, portavoz del colectivo de limpiadoras de la Universidad de Cádiz, nos cuenta cuál es el peligro que corren como colectivo

  • "El colectivo de limpieza debe tener la jornada completa porque si nos comienzan a contratar por horas como quieren hacer, el trabajo se vuelve precario. El salario aproximado de una trabajadora en una jornada de 38 horas sin antigüedad es de 700€. Si no trabaja la jornada completa el sueldo es proporcional a las horas trabajadas. Cuando las mujeres se accidentan cobran el 100% del sueldo pero las patronales quieren contemplarlo como una baja normal. Como si una hospitalización, por ejemplo, fuese un hotel".
  • "Si su base de cotización baja, baja para todo, para el desempleo, la jubilación, el accidente laboral y la baja normal".
  • "Las patronales dicen que si las administraciones les recortan presupuesto pierden dinero, esto no es cierto, solo ganan menos, porque las trabajadoras y trabajadores de este sector o son despedidos o se les reduce la jornada, porque se les va a reducir según el pliego de condiciones que presentan".
  • "Porque las administraciones no abonan el servicio prestado por la limpieza, el sector se ve abocado a huelgas, días de manifestación, porque la empresa no le abona la nómina".
  • "Si no existe acuerdo continuaremos con las movilizaciones porque no vamos a dejar pasar los derechos que hemos alcanzado".