Muchos autores intentaron imitar el arte incomparable de Harold Pinter: ninguno lo logró, nadie supo seguir el latido de ese corazón tan singular con mirada y enredos, conflictos y palpitaciones singulares: un hombre que fue director de sus propias obras y de autores poco apreciados por el negocio teatral, y guionista de cine y eventualmente actor, y siempre admirador de los actores y amigo leal de unos pocos como Michael Caine a quien le prometió escribirle una función y le obsequió con una magistral versión de La huella para el cine.

Harold Pinter, creador de gran tensión dramática "bajo la irrelevancia cotidiana"

Como es costumbre en esta sala, un nuevo ciclo se hace presente por profesionales decididamente apasionados del teatro. Y qué mejor autor para abrir boca en la temporada otoñal que el gran Harold Pinter, el autor de los silencios, las confesiones enrarecidas, las perversiones integradas en los convencionalismos sociales... El gran autor de mundos cotidianos que sólo salen a la superficie a través de su talento, pues en la llamada vida real apenas si se expresan, pues huyen del desvelo y la sinceridad.

Creador de personajes que fascinan y provocan, Harold Pinter escribió mucho, lo estrenó todo y dejó algunas obras que ya pertenecen al repertorio de la humanidad, imprescindibles para comprender al ser humano en su totalidad y en la totalidad de su inquietante misterio. El Teatro Lagrada ha programado tres espectáculos con obras de Pinter que confirman las palabras de la Academia Sueca al otorgarle el Premio Nobel 2005, dos años antes de su muerte a los 78 años: "en sus ambientes, en habitaciones cerradas, se descubre el precipicio bajo la irrelevancia cotidiana".

Un ciclo teatral del Teatro Lagrada

Dos obras de pinter y una versión libre de dos piezas breves: un ciclo interesantísimo del Teatro Lagrada que acabará a comienzos de diciembre. En cada caso, una Compañía diferente, unas ambiciones plásticas e interpretativas, y en todos los espectáculos un encendido entusiasmo por un maestro singular cuyas obras permiten muy variadas lecturas y distintas formas de ser representadas.

  • Hasta el 6 de noviembre; jueves a domingo a las 21 horas: El Vigilante (The caretaker). Compañía EspaciOscuro. Intérpretes: Héctor Tomás, Óscar Nagar, Miguel Torres. Dirección: Miguel TorresTambién conocida como El portero, es una función de singular relación entre tres hombres que llenan con palabras e historias —a medias inventadas— una existencia extraña y aparentemente vacía que ansía conquistar un nuevo estado de cosas. Aston padeció tratamiento psiquiátrico con electroshock, autorizado por su madre; su hermano pequeño, Mick, tiene un pequeño negocio de construcción. Ambos comparten una casa que no está en muy buenas condiciones, a la que se incorpora Davis: un pícaro que se alía con uno u otro hermano en busca de una buena oportunidad de supervivencia: "se crea un sistema de relaciones que genera permanente tensión y difícil comunicación con una lucha cíclica por el poder".
  • Del 10 al 20 de noviembre. Jueves a sábado a las 21 horas; domingos a las 20 horas: El montaplatos (The dumb waiter). Compañía Teatro Galo Real. Intérpretes: Jordi Aguilar, Iván Luis. Dirección: Tamzin Townsend. Una directora con amplia experiencia en la comedia y el drama con actores popularmente conocidos, se introduce en una de las funciones más extrañas de este autor. Tiene un interés añadido: es británica lo mismo que él. La trama gira en torno a "dos hombres que viven en una habitación miserable. Hablan y discuten de fútbol y de noticias de prensa, pero a medida que se desarrolla el diálogo el espectador se entera de que son dos asesinos a sueldo al servicio de una misteriosa organización".
  • Del 25 de noviembre al 11 de diciembre. Viernes y sábado a las 21 horas; domingos a las 20 horas: Pinter and politics (basado en La última copa y Polvo eres). Compañía: El cant del cigne. Intérpretes: María José Pallás, Vicent Grande, Josep Vicent Asensi, Caroline María Becker. Dirección: Pablo Corral. Siempre considerado un autor hermético y para sectores reducidos de intelectuales, en la década de los 70 sorprendió a propios y extraños que el gran escritor se comprometiera abiertamente con con un discurso político de izquierdas. De hecho, a la hora de recibir el Nobel, realizó una severa crítica contra la ocupación de Irak por Estados Unidos. Esta función, Pinter and politics, gira en torno a este aspecto de su obra, realizando una libre versión de dos obras breves, La última copa, de 1984, y Polvo eres, de 1996: "tiempos diferentes para unas vidas que se entrecruzan tocadas por algo común".
En el Teatro Lagrada, tres espectáculos de Pinter que se quieren profundamente "pinterianos", en los que más que su trama lo que importa es el trazado escénico, la manera en que los actores asumen el misterio, la ironía y la angustia de seres en conflicto con la sociedad y consigo mismos.