
- Date Prisa - Dip. Córdoba/ayut Palma
La libertad de prensa norteamericana permitió que dibujantes españoles, como Joaquín de Alba Santizo (Cádiz 1912 Palma del Río 1983), “Kin”, como firmaba sus dibujos en España, diesen su particular visión y opinión sobre el Régimen Franquista (1939-1975) a través de la prensa norteamericana en su etapa por tierras estadounidenses (1960-1970).
Primeras publicaciones periódicas en EE.UU y en España
El primer periódico de tirada continua en la colonia americana fue el Boston News-Letter, fundado por John Campbell en 1704.
En España el primer diario fue creado en 1758 con el nombre de Diario Noticioso, Curioso-Erudito y Comercial Público y Económico por Francisco Mariano Nipho (1719-1803), época en la que las ideas ilustradas se abrían camino en España.
Libertad de prensa norteamericana y censura franquista
El precedente de la libertad de prensa norteamericana viene del proceso del que John Peter Zenger (1697-1746) salió absuelto tras ser juzgado por sedición, al publicar en el New York Weekly Journal de 1725 críticas contra el Gobernador Británico, Hendrick Zwaardecroon y del que salió absuelto.
Una de las diferencias fundamentales, entre la prensa española y la norteamericana durante la etapa franquista, es que esta segunda nunca sufrió la censura. Por ello la prensa norteamericana en sus publicaciones nuca tuvo barreras y creativos, periodistas, o escritores extranjeros pudieron mostrar su visión del mundo. Uno de ellos era Joaquín de Alba Santizo.
La censura del régimen de Franco hizo que un género periodístico como era la caricatura política, se transformase en chiste gráfico, un humor blanco, vacío de crítica ideológica, (en ocasiones esta se introducía con sutileza por cuenta y riesgo del autor) cuyo único objetivo era el chiste, y aparecía en páginas secundarias de los diarios.
Joaquín de Alba Santizo
Nace en Cádiz el 15 de abril de 1912. Con dos años se viene a pasar una temporada con su tía a Palma del Río en la provincia de Córdoba, para que su madre pudiese hacerse cargo de sus dos hermanos recién nacidos. Lo que iba a ser una estancia temporal en casa de sus tíos, se transformó en algo de más tiempo, ya que paso toda su infancia y adolescencia en Palma del Río, donde tuvo tiempo para dedicarse a la música, la literatura y su gran pasión el dibujo.
Joaquín acabó estudiando violín en el Conservatorio de Sevilla, y se convirtió en el segundo violín de la Orquesta Bética. Pero su pasión por el dibujo superaba a la de la música y en 1926 publicó su primera caricatura en el diario ABC de Sevilla, con sólo catorce años.
Durante la Segunda República (1931-1936), dibujaba esporádicamente en los diarios ABC y El Liberal, hasta que en 1931 decidió probar suerte en Madrid. Eran los comienzos de la Segunda República y la vida política despertaba del letargo en el que la Dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) la tenía sumida. En Madrid comenzó a publicar, el día 3 de octubre de 1931, en la revista de humor político Gracia y Justicia, donde alcanza pronto notoriedad por lo atrevido e incisivo de sus dibujos
La guerra Civil le coge en Madrid donde fue apresado a principios de agosto de 1936, y pasó un mes de cautiverio político, hasta que fue liberado por mediación de su hermano ante el entonces jefe de seguridad de Madrid Santiago Carrillo.
Tras varios intentos de hacerlo preso de nuevo en Madrid, huye por la sierra de Ávila hacia territorio Nacional.
Tras la guerra pasa a trabajar para Ediciones Españolas, donde perfecciona su técnica con dibujantes tan famosos como Joaquín Valverde, Carlos Sáenz de Tejada o Agustín Segura. Su mayor influencia la recibió de Joaquín Valverde. En 1940 empieza trabajar en el diario Arriba, con el que rompe su relación en 1952 como consecuencia de las orientaciones ideológicas de algunos directivos, simpatizantes del régimen fascista italiano y alemán y trabaja para el diario vespertino Madrid dirigido por el periodista Juan Pujol. En 1954 decide viajar a América.
Etapa americana 1954-1978
En 1954 viaja a Norteamérica, primero a Nueva York y luego a Washington, con una exposición de dibujos pastel de escenas de la vida cotidiana rusa, país en el que estuvo como enviado especial del diario Arriba durante la II Guerra Mundial. A continuación viaja a Santo Domingo donde ejerce como profesor de Colorido en la Escuela de Bellas Artes entre 1955-1960.
En 1960 vuelve a Washington y empieza a trabajar como caricaturista político para el diario Washington Daily News, gobernaba en EE.UU J. F Kennedy. Joaquín de Alba que ahora firma sus caricaturas como “De Alba”, adquiere prestigio en el periodismo norteamericano y el “National Right to Work Commitee” le otorga su prestigioso premio en 1965, y en 1966 el jurado del premio Pulitzer lo selecciona en primer lugar. Joaquín de Alba agradece la distinción, decidiendo mantener su nacionalidad española.
