Fernando Molano, joven escritor colombiano muerto a temprana edad, 36 años, ganó con su obra prima: Un beso de Dick, el premio de novela de la cámara de comercio de Medellín en 1992 y fue becado tres años más tarde por Colcultura, Instituto Colombiano de Cultura, para su siguiente novela.

El libro ganador provocó una gran controversia por su temática. Escandalizó a buena parte de la sociedad colombiana tanto por el tópico que trata, su fuerza narrativa, su lenguaje sencillo y coloquial y por las escenas de corte erótico entre dos muchachos en plena adolescencia.

Resumen de Un beso de Dick

Felipe y Leonardo son dos jóvenes adolescentes de un colegio público de la ciudad de Bogotá.

Apasionados por el futbol, los coqueteos, los bailes, uno que otro trago y el despertar sexual. Uno, Felipe, es el narrador de la obra. Nos cuenta cómo se desarrolla su vida estudiantil en medio de los típicos momentos de los 16 años. De pronto va descubriendo atracción por Leonardo. Atracción llena de poesía. Palabras sencillas que muestran la simplicidad del amor. Un amor que pronto va a recorrer caminos no muy claros. Caminos vedados. Caminos limpios y serenos:

Sentados en las gradas de la pista (porque hemos venido a besarnos; ahora el colegio está vacío, y ya es de noche pero no hace frío) yo quisiera decirle a mi amigo que lo amo. O algo así. Pero a mí solo me salen besos” (p. 93)

Felipe es de Medellín, pero vive hace años en Bogotá. Su familia es de clase media. Una típica familia de papás trabajadores y un hermano mayor. Una familia unida. Una familia que sufre las vicisitudes de la vida. Una familia que ríe. Una familia que se ama. Una familia que se pelea.

Leonardo cuenta del porqué de su estadía en Bogotá. Es un muchacho de Medellín, expulsado de su familia por descubrir su homosexualidad. Es recogido por un amigo de la familia, también gay, y llevado a vivir a Bogotá. Habla de su gusto por la pintura. Es sensible. Es varonil. Es luchador. Resulta atractivo para las chicas del colegio. Pero gusta de Felipe, Y así transcurre la obra entre sexo en parques y baños. Amores en las habitaciones de cada uno. Besos en las canchas de futbol.

Por una indiscreción son descubiertos y es en ese momento en que la obra recorre los característicos escenarios de las reacciones de una sociedad que no entiende. Una psicóloga que confunde más, un papá enfurecido, un hermano que llora al enterarse de la condición sexual del otro, una mamá que se cuestiona, un familiar comprensivo. Pero Molano no cae en el cliché. Es ahí donde la obra alcanza su magistralidad. Es diferente, es audaz, es humano.

Los chicos son separados. Ahí acaba la obra. No se sabe qué pasa en el futuro cercano o el lejano. Solo se sabe que el amor de un chico por otro se convirtió en literatura.

Escándalo por Un beso de Dick

Fernando Molano emplea las palabras de todos los días para indicar el descubrimiento extraordinario y vergonzoso de un despertar sexual. Planteando de paso, la posibilidad de la felicidad sin el peso de una conciencia moral, ética o religiosa. Se aman porque sí:

Te amo, Felipe.

-Ya sé.

-...

-...

-No se vaya.

-...

-...

-No me deje ir.

La obra luego de su justo premio, fue perseguida, atacada y rechazada. Empezó a circular de mano en mano, de voz en voz. Editorial Babilonia la logró rescatar y la reedito para el bien de la literatura colombiana.

La obra se ha convertido en un libro de culto no solo para la comunidad gay, sino para todo aquel que quiera disfrutar de la buena literatura.

Un beso de Dick en teatro

La novela fue llevada a las tablas en una puesta novedosa en la que el escándalo no estuvo exento.

El lenguaje es el mismo. Las palabras coloquiales y diarias.

Escenas polémicas que requieren de la tolerancia del espectador.

No obstante la obra de teatro, al igual que la novela, pretende concentrarse en la belleza y dificultades de un amor homosexual con mucho amor y mucha ternura.

La musicalización, acompañada de actores desnudos y de tendencia heterosexual, según ellos mismo lo afirman, hacen de esta obra un hermoso espectáculo.

Revelan tanto la novela como la obra de teatro un mundo subyacente al nuestro. Un mundo real y normal. Nada diferente.