La enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más común en los países occidentales. Todavía no se han dilucidado con precisión las causas y los factores de riesgos que dan lugar a esta cruel enfermedad degenerativa. Aún queda mucho por descubrir y de eso depende una posible curación.

Alzheimer. Una enfermedad que implica muchos factores

Se ha llegado a la conclusión después de muchísimos estudios punteros e investigaciones que la enfermedad de Alzheimer no se debe a una sola causa. Está demostrado que hay muchísimos factores y circunstancias que intervienen en su desarrollo. Descubrirlos puede ser la auténtica clave para luchar contra la enfermedad y así prevenirla. Una vez ya declarada totalmente, los medicamentos actuales solo pueden retrasarla porque la evolución continúa inexorablemente.

Factores de riesgo y circunstancias implicados

En primer lugar el principal factor de riesgo implicado es la edad. Luego le siguen los factores genéticos (una historia familiar de enfermedad), factores sexuales (el sexo femenino prevalece sobre el masculino) aunque este hecho puede estar sesgado al ser la esperanza de vida de la mujer mayor que la de los hombres.

También hay circunstancias externas que favorecen el desarrollo del Alzheimer como un antiguo trauma cerebral, un bajo nivel de estudios, hábitos dietéticos, hipertensión sanguinea y el uso de ciertos medicamentos que según las últimas investigaciones (aún con reservas y pendiente de nuevos estudios) pueden favorecer la enfermedad. Estos medicamentos son algunos que se utilizan para bajar el colesterol y algunos antiinflamatorios que se utilizan para el dolor y para las enfermedades reumáticas.

La enfermedad avisa

Un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista Neurology, auspiciada por la Academia americana de Neurología, afirma que varios años antes de que se declare la enfermedad puede haber un deterioro de la memoria y de otras facultades mentales de una manera leve pero que podrían alertar un futuro con Alzheimer.

Este hecho debe ser observado y vigilado por el médico. Es necesario seguir la evolución de estos síntomas iniciales y en el caso de encontrar un deterioro más rápido de lo esperado, proceder a nuevas pruebas médicas.

Este estudio esclarecedor consistió en el seguimiento de 1.158 individuos que presentaban ligeros síntomas de pérdida de memoria. Estas personas fueron revisadas cada tres años. Al final del estudio 149 personas desarrollaron intensamente la enfermedad.

Un test que predice la enfermedad 10 años antes de los primeros síntomas

Es lo más novedoso en la lucha contra el Alzheimer. Se ha tenido noticia de este test en Agosto del 2010 y sus resultados satisfactorios han sido publicados en la prestigiosa revista americana Archivos de Neurología. Detectar la enfermedad en estos estados tan precoces es importantísimo porque los enfermos aunque potencialmente sufran la enfermedad, aún sus cerebros no han sufrido ningún daño y por lo tanto se puede llegar incluso a detener la dolencia con fármacos apropiados.

El test consiste simplemente en un análisis del líquido cefaloraquídeo. Un líquido cefaloraquídeo de un futuro enfermo presentaría una serie de proteínas especiales detectables por la prueba analítica. Este test no se haría a la totalidad de la población sino a individuos que fueran considerados por los médicos a ser proclives a padecer la enfermedad.

Descubrir la enfermedad de Alzheimer diez años antes de su aparición , abre un abanico de opciones terapéuticas enormes.

Lo último. La fabricación de una vacuna

Aún está en estudio, pero es la gran esperanza. El fundamento de esta vacuna consiste en inducir en el cuerpo unas características inmunes que ataquen a las placas de sustancia amiloide que se depositan en los tejidos cerebrales. Todavía se está probando en ratones pero se están consiguiendo resultados alentadores. En este objetivo trabajan por separado varios equipos de investigación en el mundo. Aún queda lo más difícil y es la aplicación al hombre. Para esto la vacuna tiene que pasar por multitud de pruebas y ensayos y así establecer su inocuidad. No obstante el camino se ha empezado y puede ser la buena noticia en un tiempo quizás no muy lejano.