Según datos de EFE y a vísperas del alto al fuego, las cosas para Siria se complican. Hoy invadió la provincia turca de Killis para disparar sobre las tiendas de refugiados que habían conseguido cruzar la frontera y huir de la Primavera Árabe. Turquía, con más de 20 mil refugiados sirio en su territorio, exige explicaciones. Al menos Erdogan no parece bromear. Sostienen medios oficiales y Telesur que Bashar y Siria solo responden al ataque. Ante todo, han sido los rebeldes, unidos a Al Qaeda, quienes invadieron Siria desde Turquía.

Erdogan versus Bashar al - Assad

Invadir la frontera con Turquía le va a costar caro a Bashar al - Assad. Pero más caro es no obedecerle. Su mujer podría usar su pasaporte británico tranquilamente y huir. Pero le obedece. Ahora más que nunca el dictador exige pruebas de fidelidad a aquellos soldados que se resisten a disparar sobre niños y mujeres. Si se vive en Homs, se es de Al Qaeda. Si se huye a Turquía, también. Hay que asesinarlos a todos.

De lo contrario, terminarían en las mismas fosas que Bashar al - Assad se ha esmerado por cavar. Eso puede explicar que la soldadesca haya disparado a matar, como si hubiese bebido licor con pólvora. Provocar a Turquía equivalía a producir un conflicto internacional; pero era una buena ocasión de dar muerte a 50 mil refugiados y una excelente excusa para aplazar el alto al fuego.

Que Kofi Annan, enviado especial de la Liga Árabe, haya visitado el campo de refugiados en Hatay en Turquía y se encuentre pasmado por las muertes de los sicarios de Bashar, no cambia los planes de Siria. Annan podrá horrorizarse más si quiere y ver cómo su cese al fuego de este 10 de abril termina en papel mojado. Al - Assad tiene razones para reírse de este o cualquier acuerdo de paz basándose en la poca solidez del exsecretario de la ONU frente a Israel. Siempre le tembló la mano.

Represión de Primavera Árabe

Cuando caiga, no habrá piedad con Bashar al - Assad. No es una amenaza, ni una advertencia. Los dictadores no tienen escrúpulos con los periodistas, y tarde o temprano les desaparecen con fuego, aire o tierra. Hay muchas modalidades de deshacerse de una mosca molestosa.

Ayer por la noche, mientras en un artículo anterior se daba cuenta de las 100 personas que fueron ejecutadas en la ciudad de Homs y Hama, al norte de Siria, uno de ellos consiguió sobrevivir. Peor para él. Con una venda sobre los ojos, fue convertido en cenizas por las fuerzas de seguridad. Sus torturadores no parecían estar bajo el efecto de ninguna sustancia alucinógena; pero parecían poseídos. La escena puede apreciarse por la página de Youtube que advierte de la crudeza de las imágenes.

Homs y Hama

Este fin de semana en Homs y Hama, había que hacer una purga inmediata o de lo contrario, la capital, Damasco estaría en peligro de ser cubierta por una avalancha de rebeldes. Siria, que cuenta con aviones de caza, no escatimó en gastos y bombardeó como un perfecto exterminador de insectos. Había que sembrar el pánico y sacarles de su guarida. Sin embargo muchas mujeres y niños permanecieron en sus casas y acabaron aplastados, como puede imaginarse. De todos modos, Bashar iba a tirarles tierra encima. Sin embargo parecía ser la mejor opción porque el ejército, de encontrar vivo a un niño, procedería a decapitarlo.

Homs es la ciudad de los niños sin cabeza. Uno podrá corroborar, si habla árabe, que en febrero pasado tras la retirada de las fuerzas de Bashar, los pobladores solo pudieron recuperar de los pequeños las extremidades, el tórax y el abdomen.

A uno niños que no habían aprendido lo que era una guerra más allá de ver "La guerra de los botones" el régimen sirio exigía que no usaran sus cerebros. Por eso empezaron por sus cabezas, pequeñas como una bola de cristal y en las que puede reflejarse el rostro del asesino, Bashar al - Assad.

Violación de los derechos humanos

Por más que se buscó nadie pudo encontrar las piezas que faltaban. Se las llevaron en un saco y puede que hayan adornado la sala de torturas del bonzo.

En una sala oscura le pusieron en cuatro patas como si fuera un perro. No le mearon. Más bien le rociaron gasolina mientras le tenían atado. La venda en los ojos le impedía saber quiénes eran sus captores; pero leía sus mentes. El olor del combustible era fuerte y penetraba por su nariz.

Uno de ellos encendió un fósforo y el fuego, como un sabueso, siguió la pista del combustible e hizo bien su trabajo. Entonces desde la oscuridad que no permitía ver casi nada, nació la luz y lo que servía de iluminación a la cámara no era una bombilla que colgaba de lo alto del techo. Era más bien el bonzo el que trae claridad... y horror.

No se sabe si Bashar tiene a un documentalista entre sus filas como y piensa proyectarlo como el NO - DO, pero las fuerzas de seguridad grabaron las imágenes. ¿Cómo Siria Libre lo colgó en el portal de Youtube? ¿Cómo se filtró este video a manos enemigas? La cámara se apaga intempestivamente y no hay más. ¿Es todo un montaje?

Hafez al - Assad

¿Existen coincidencias? Hace casi un año, el 15 de abril de 2011, también en Homs, en medio del jolgorio y el ímpetu por derrocar al dictador, turbas de manifestantes incendiaron, derribaron y destruyeron la estatua del patriarca Hafez al - Assad. Era una forma de vengarse con el cadáver o lo quede del exdictador que lleva enterrado más de 11 años en Qardaha, donde se le venera junto al playboy de su hijo Bassel quien se suponía heredaría el trono.

Pero Bashar ha demostrado tener agallas. Puede darse por satisfecho. El sacrilegio fue castigado. La venganza no siempre es un plato frío. En tal caso, a veces puede servirse humeante con la ayuda de un buen fósforo y un poco de fuego.