El Chelsea se consagró campeón de la Champions League 2011/12 al vencer al Bayern Munich en la tanda de penales por 4-3. El conjunto alemán se había puesto en ventaja con gol de Müller en el minuto 83, pero Drogba lo empató a falta de dos minutos. En el alargue, Chech le atajó un penal a Robben. Finamente, los penales le dieron el título al Chelsea, que fue superado por el rival durante todo el partido pero que, al igual que ante el Barcelona, aguantó y terminó consiguiendo por primera vez en la historia del club el trofeo al mejor equipo de Europa. Drogba fue el héroe del equipo, tanto en las semifinales como en la final.

En 2008, el Chelsea había caído en los penales en la definición ante el Manchester United. Hoy, por la misma vía, se tomo revancha y se convirtió en el 23º equipo que ha ganado al menos una vez la competencia más importante a nivel de clubes.

El Bayern fue más, pero el Chelsea lo empató sobre la hora

El Bayern comenzó manejando la pelota en los primeros minutos. Los intentos iniciales fueron de Schweinsteiger y Kroos desde fuera del área. Robben también probó entrando por derecha, pero su remate fue malo y se fue alto. Gomez estuvo cerca con un cabezazo algo forzado que no encontró portería.

El Chelsea esperaba retrasado y buscaba el arco rival con mucha menos asiduidad que el equipo alemán, al que le costaba entrarle a una defensa muy cerrada y numerosa. A los 18 minutos el Bayern estuvo a punto de abrir el marcador con una jugada que se inició con un lateral y terminó en los pies de Gomez dentro del área, pero el delantero no logró controlar bien el balón y perdió la chance.

A los 21 Robben dibujó una gran maniobra individual gambeteando a varios defensores rivales y rematando al arco, pero Cech respondió de gran forma y rechazó al córner. A esa altura el Bayern ya era muy superior y comenzaba a merecer largamente el gol. Los ingleses por su parte no habían tenido un solo remate al arco hasta ese momento.

La primera chance para el Chelsea llegó a los 34 minutos, con un tiro libre para Mata desde una posición muy peligrosa pero que terminó con un remate muy alto del volante.

A la jugada siguiente, Müller tomó de bolea un centro desde la izquierda y estuvo a punto de marcar el primero. Por primera vez el partido se abrió y en una salida rápida Kalou exigió a Neuer por primera vez. El Chelsea se animó a buscar el arco contrario y los últimos minutos de la primera parte se hicieron mucho más entretenidos. Gomez tuvo una oportunidad inmejorable con un remate prácticamente desde el punto penal, pero le dio muy abajo y la pelota se fue a la tribuna. Así se fue el primer tiempo, con un Bayern que buscó más y mereció el gol pero que falló bastante en la definición.

Al igual que en la primera parte, el Bayern salió a buscar el partido, decidido a marcar cuanto antes. Ribéry lo logró, pero estaba un pie adelantado y el línea, brillantemente, lo advirtió. El Chelsea tocaba, manejaba la pelota con sus zagueros y sólo intentaba con algún pelotazo o una salida rápida.

El conjunto alemán llegaba y llegaba, pero le faltaba claridad en el último pase. Un remate de Kroos que tenía destino de gol rebotó de casualidad en Cole y el Chelsea se salvó nuevamente. Hacia los 70 minutos el Bayern dominaba prácticamente todo, si bien los blues estaban allí, a la expectativa, esperando cualquier error del rival. Y esa situación casi se da a los 73 minutos, cuando Neuer salió mal y le dejó la pelota servida a Drogba, que remató mordido y le permitió al portero resarcirse.

El Bayern insistía e insistía, pero sufría el mismo martirio que el Barcelona. Aun así tenía chances claras, pero fallaba en la definición, como Müller, que le pifió a la pelota dentro del área cuando estaba sin marca y en inmejorable situación para marcar el gol.

Finalmente, de tanto insistir, el equipo alemán llegó al gol que merecía desde hace rato. Y fue precisamente Müller el autor, con un cabezazo de pique al suelo que dio en el travesaño y se metió por encima de Cech, que poco pudo hacer para taparlo pero que debió salir a cortar el centro de Schweinsteiger.

El estadio explotó y Di Matteo metió inmediatamente a Torres para intentar revertir la historia cuando quedaban seis minutos. Pero sería Drogba quien, en el minutos 88 y con un tremendo cabezazo, lograra el milagroso 1-1 prácticamente en la primera chance que tuvo en el segundo tiempo.

Los penales le dieron el título a los blues

Cuando parecía que no iba a pasar nada en el alargue, a los 93 minutos Drogba tocó a Ribéry dentro del área y el árbitro, de excelente tarea, marcó penal. Robben remató fuerte y cruzado, pero Cech acertó el lugar y de manera magnífica contuvo el disparo.

A pesar de este nuevo golpe, el conjunto alemán siguió buscando todo el tiempo y dejó una mejor impresión. Olic y Gomez estuvieron muy cerca, pero el Chelsea aguantó y llegó a los penales, el objetivo que siempre buscó.

El primero en patear fue Lahm. Cech rozó la pelota, peor no la pudo rechazar. A continuación, Neuer acertó el lugar y tapó muy bien el disparo de Mata. Gomez y David Luiz convirtieron, tras lo cual el portero alemán le dio mordido pero logró marcar de todos modos y puso la serie 3-1. Lampard descontó con un remate fuertísimo al medio y Cech logró tapar el remate de Olic para darle la chance de igualar a Cole, que no falló y consiguió el 3-3.

La responsabilidad del último penal fue para Schweinsteiger. Su remate dio en el palo y Drogba tuvo la gran oportunidad. El marfileño, letal, no perdonó, acomodó la pelota junto al palo y decretó el título para el Chelsea.