
- Vigalondo facebook - Rubén Bruque
En esta era de comunicación rápida y absorbente, en la que Internet cumple una función importantísima, y las Redes Sociales se han hecho dueños de los internautas, ni tan siquiera las celebridades se libran de la tentación de interactuar e informarse al instante.
La mayoría de los cantantes, actores, artistas, políticos, periodistas o personalidades, con un mínimo nivel de relumbrón, poseen un perfil enFacebooko Twitter. Pero hay veces que aceite y huevo no casan y la mayonesa se corta. Esto sucede con algunos famosos y la red social o de 'microblogging' Twitter. Este es un repaso de las más notables polémicas que hasta la fecha se han producido:
Calamaro, el primero en irse
Más de 100.000 seguidores del cantante Andrés Calamaro se quedaron perplejos cuando vieron que este cerraba su cuenta de manera tajante. Poco después, irritado con todo el asunto, explicó en su blog las causas:
“Esos 140 caracteres pueden metérselos profundo en el medio del ojete, me importa tres pepinos perder un segundo más en el rebaño de boludos con Blackberrys”.
Se refirió, además, como “un coro de subnormales” a aquellos que lo criticaban. El exlíder de Los Rodríguez no se cortó la lengua, como es apreciable.
Juanma Castaño y J.J. Santos tampoco aguantaron, pero volvieron
Hartos de disputas y de followers (seguidores) demasiado críticos. Estos periodistas decidieron zanjar por lo sano. Se desconectaron por completo. Castaño se fue previo aviso de ‘marcarse un Calamaro’, cansado de cierta gente y cierta libertad de comentarios de algunos. J. J. Santos, por su parte, a la semana de darse de alta en Twitter, cerró su cuenta tras una discusión con otro usuario en relación a un vídeo. Ambos volvieron con el tiempo a esta red social. Castaño conservó su cuenta, J. J. Santos, en cambio, abrió una nueva.
Alejandro Sanz contra Jorge Lorenzo
Tras alzarse en lo más alto del podio de Montmeló y con el Mundial de motociclismo en el bolsillo, Jorge Lorenzo era el hombre más feliz y satisfecho del mundo. Pero hubo un detalle que no gustó a algunos, en especial al artista Alejandro Sanz, quién criticó al mallorquín que no subiera al podio con la camiseta de la selección española (la Roja acababa de conquistar el mundial de fútbol) de la siguiente forma:
“Al final Jorge Lorenzo no llevara la camiseta de "su país" lástima, esa es la diferencia con Rossi. Él se siente orgulloso y es valiente. Me caía bien, me gustaba y me hacía sentir orgulloso, para mí España tiene un deportista menos”.
Evidentemente, este comentario no cayó en gracia al motociclista y respondió así:
“Me siento mallorquín y español como el que más, no lo hice por respeto a mucha gente”. “Creo que tú tampoco te la pondrías si cantases en el Palau Sant Jordi”.
Tras una serie de intercambio de mensajes, cada cual con más veneno, la cosa acabó con una invitación a lucir la camiseta en el concierto que el artista ofrecería en el Palau.
Alejandro Sanz sabe lo que es ser el centro de las críticas 'twitteras' desde que es popular su apoyo a la Ley Sinde, del que es un implacable escudero.
Pérez-Reverte y sus comentarios de Moratinos
Cuando, tras el último cambio de gobierno, Moratinos tuvo que dejar su cargo, el escritor Arturo Pérez-Reverte, en referencia al ya exministro, indicó: “Por cierto, que no se me olvide. Vi llorar a Moratinos. Ni para irse tuvo huevos”. “Se es un mierda cuando uno demuestra públicamente que no sabe irse”. “A los ministerios se va llorado de casa”.
El revuelo que causó fue instantáneo y revolucionó el mundo Twitter. Recibió infinidad de críticas, pero también bastante apoyo. El resultado fue el hashtag #perezrevertefacts en el que se introducían comentarios jocosos sobre el asunto. El humor y la ironía acaban imponiéndose siempre en Twitter, a pesar de algunos.
Vigalondo, víctima de su humor negro
“Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje: ¡El holocausto fue un montaje!”.
Así dio comienzo la polémica derivada de los comentarios del director de cine cántabro, realizador de Los Cronocrímenes. Sabiendo que suscitaría polémica y tomándoselo con humor, sólo quería detectar a aquellos seguidores que le harían perder el tiempo, para quitárselos de encima. Las críticas no tardaron en llegar y, sin sorprenderle el tipo de reproches que estaba recibiendo, decidió seguir con la broma:
- "¿Cómo se llamaba la película esa de Spielberg? Ah, sí... Parque Judaico".
- "Anna Frank's catch me if you can".
- "A este paso me van a aplicar la Ley Schlinder".
La polémica trascendió a los medios (cada uno le dio el enfoque que vio conveniente) y acabó con el cierre de su blog en El País y de su campaña publicitaria para el mismo periódico. Nacho Vigalondo se quejó de la falta de voluntad de los medios de buscar las fuentes originales e hizo hincapié en el caso de la llamada que recibió de parte de El Mundo, en la que parecieron perder cierto interés por la noticia, cuando se dieron cuenta de que El País no podía suspender su campaña televisiva con Vigalondo porque esta ya había finalizado. Remata diciendo: “Mi polémica, tantas veces muerta y resucitada, perdía todo el atractivo si no aparecía un castigo claro y contundente hacia mi persona de una maldita una vez”.
Turismo Bisbal
Tampoco el artista almeriense David Bisbal se salva del fenómeno Twitter. Esta vez a raíz de un comentario poco oportuno relativo al reciente conflicto egipcio. "Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojala que pronto se acabe la revuelta", escribió. El sentido del humor más ácido e irónico de los “twitteros” se disparó de inmediato y, a los pocos minutos, ya estaba creado el hashtag #turismobisbal repleto de comentarios peyorativos respecto a los conocimientos geográficos del cantante. Algunos de los comentarios más destacados han sido:
- “Nunca se han visto tan pocos coches circulando por Venecia, ojalá se acabe pronto la inundación”.
- “Me quedo sin poder ir a Londres, me han dicho que sólo aceptan Libras, ¡y yo soy Acuario!”.
- “¡Qué curioso! ¡En las Bermudas la gente también va con pantalones largos!”.
- “Estoy más agobiado que David Bisbal en Fitur”.
- “Acabo de llegar de Leganés y ni rastro del monstruo”.
Parece evidente que Twitter es un arma peligrosa si eres famoso y debe usarse con precaución para no recibir los ataques de los demás usuarios, ya sea de forma sarcástica y humorística o de forma más seria u ofensiva. Ser popular y tener una cuenta de Twitter resulta, pues, una combinación peliaguda.
